noviembre 29, 2011

Los cuatro septenarios



El gran Castellani, en su "Apokalypsis de San Juan" nos abrió el camino, y con cuánta amenidad, para entender los cuatro septenarios del último libro de la Revelación. No obstante, porque "un enano en los hombros de un gigante" ve más lejos y porque,  a diferencia de él, tenemos frente a nosotros acontecimientos que él no pudo presenciar, nos atreveremos a hacerle algunas modificaciones -explicando las circunstancias que las motivan- a alguna de sus aserciones referidas precisamente,  casi en la generalidad de los casos,  a eventos contemporáneos.


Las siete Iglesias

La Iglesia de Efeso es la Iglesia de los Apóstoles  (hasta Nerón)
La Iglesia de Esmirna es la Iglesia de los Mártires (de Nerón a Diocleciano)
La Iglesia de Pérgamo es la Iglesia de los Doctores  (hasta Carlomagno)
La Iglesia de Tiatira es la Iglesia del Dominio de la Cristiandad (de Carlomagno a Carlos V)
La Iglesia de Sardes es la Iglesia del Renacimiento (de Carlos V a la Revolución francesa) 
La Iglesia de Filadelfia es la Iglesia de las Misiones  (de la Revolución francesa a Pío XII): aquí me aparto de la exégesis de Castellani que habla de esta Iglesia  como la última antes de la Parusía, la de la conversión de los judíos, puesto que  no se habla de "todos"  los judíos sino de "algunos" (fue el caso de los Lehmann, Cohen, Ratisbona, Zolli, etc)
La Iglesia de Laodicea es la Iglesia del "Aggiornamento" (de Juan XXIII a la Parusía): para Castellani no puede ser sino la Iglesia del "Milenio" , pero resulta que el "Milenio" se acaba para nosotros al finalizar la Iglesia de Filadelfia en cuanto lo entendemos en sentido alegórico.

Los siete sellos

El primero es la Monarquía cristiana (hasta Carlos V)
El segundo son la Guerra y los rumores de guerra: los "primeros dolores de parto" de Mt 24
El tercero es la Carestía (de "postguerra" dice Castellani refieriéndose a la crisis de los años veinte)
El cuarto es la Persecución: concretamente, decimos, la del comunismo.
El quinto es la Epoca actual: el "clamor de los mártires" (la costumbre es colocar restos de mártires debajo de los altares) implica que ya están en el Cielo y se les pide que aguarden a que se "complete el número de los  que han de ser muertos como ellos": hasta el día de hoy siguen muriendo mártires (en Africa, en Asia). Coincide temporalmente con la "gran tribulación" que es básicamente espiritual ("si no se acortaran aquellos días no se salvaría nadie")
El sexto es la Parusía o sus comienzos.
El séptimo (el "silencio como de media hora") es el "tiempo de paz" prometido en Fátima y del cual se habla en las Escrituras, que para nosotros no se confunde con el "Milenio" y que viene a formar parte, casi como un único acontecimiento, con la Parusía y el Juicio final que le sigue.

Las siete trompetas

La primera es Arrio
La segunda es Mahoma
La tercera es Focio y Miguel Cerulario
La cuarta es la Reforma o protestantismo
La quinta son los filósofos del siglo XVIII: . Aunque Castellani no lo menciona, nos parece que resfuerza esta aplicación el hecho de que el Magisterio, por medio de Gregorio XVI en su Encíclica "Mirari Vos" del 15 de agosto de 1832, denomina al indeferentismo  religioso y otros errores como  las "langostas que salen de la humareda del pozo del abismo". Castellani dice que los "cinco meses de años" son los 150 años que van desde la Revolución francesa  hasta la guerra del 39.
La sexta es la Guerra de los continentes: Castellani dice que los "doscientos millones de soldados" pueden ser todos los que pelearon en la segunda guerra mundial (incluídos los civiles que trabajaron en fábricas de material de guerra u otras construcciones). Pensamos que también puede haber una alusión al comunismo y a su propaganda. Lo interesante es resaltar que los que no se vieron afectados por estas plagas, no "renunciaron a sus prácticas" (Ap 9, 20)
La séptima es la Parusía.

Las siete copas 

La primera dice Castellani es la sífilis. Podríamos decir hoy el "Sida". Pero en vistas de que esta plaga está dirigida a los que tienen "la marca de la Bestia y adoran a su imagen" pensamos que la "úlcera" puede ser moral, "existencial" diríamos hoy.
La segunda ("sangre en el mar") es el ensangrentamiento de las relaciones internacionales.
La tercera ("sangre en los ríos y manantiales de agua") es la corrupción y perversión de la cultura, aunque como tambien se hace referencia a la "sangre" podría tratarse de las revoluciones o actos de terrorismo, esta vez de carácter interno, tal como las presenciamos hoy y que se suceden muchas veces invocando "derechos humanos" o "democracia".
La cuarta ("el sol y su calor") dice Castellani son los daños de la técnica moderna cuya fuente es el sol. Pienso que no, porque se dice que "los hombres fueron abrasados y empezaron a insultar a Dios que tiene poder sobre tales plagas": si están fuera del alcance del hombre, deben de tener que ver con los cambios climáticos de que se habla de continuo en este tiempo.
La quinta ("el trono de la Bestia sumido en tinieblas") es la confusión e impotencia política de los gobernantes, con la precisión de que aquí se refiere al Anticristo.
La sexta ("el secamiento del Eufrates, las ranas que salen de la boca del Dragón, de la bestia y del falso profeta y que son espíritus diabólicos que van donde los reyes de la tierra para congregarlos a la batalla del  gran día del Dios todopoderoso") los interpreta Castellani como las últimas herejías, por su carácter político: liberalismo, comunismo, modernismo. Dice él que son las últimas porque no se puede ir "más allá" en la falsificación del cristianismo. En nuestro penúltimo post, que ahora eliminamos,  nos inclinábamos por pensar que estas tres ranas eran los tres eventos interreligiosos de Asís,  en base a la asociación de los "espíritus inmundos" con la fornicación espiritual o prostitución cúltica que estos eventos implican. Pero el tema no es tan sencillo. No nos parece que haya que relacionarlo con la sexta trompeta. Las siete copas son sucesivas -o mejor, se superponen-, se habla en esta sexta copa de unos "reyes de oriente" y de que la reunión de los "reyes del mundo entero" es en un lugar llamado "Armagedón". Lo cual debe relacionarse con esta otra profecía apocalíptica: "vi entonces a la bestia y a los reyes de la tierra  con sus ejércitos, reunidos para combatir contra el que iba montado en el caballo blanco y contra su ejército" : éste último no es otro que Cristo en su Parusía seguido de los ejércitos del Cielo (Ap 19). 
La séptima es la Parusía.

Como resumen, desearía recomendar este otro texto del P. Castellani, que mucho aprecié, por otras muchas razones.