lunes, 21 de noviembre de 2016

Mísera...



"En el Año del Jubileo había concedido a los fieles, que por diversos motivos frecuentan las iglesias donde celebran los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X, la posibilidad de recibir válida y lícitamente la absolución sacramental de sus pecados[15]. Por el bien pastoral de estos fieles, y confiando en la buena voluntad de sus sacerdotes, para que se pueda recuperar con la ayuda de Dios, la plena comunión con la Iglesia Católica, establezco por decisión personal que esta facultad se extienda más allá del período jubilar, hasta nueva disposición, de modo que a nadie le falte el signo sacramental de la reconciliación a través del perdón de la Iglesia"

Y es "Mísera" por lo que ya se dijo: porque no deja en claro o manifiesto que todos los Sacramentos de la FSSPX son perfectamente válidos y lícitos. Sin embargo, como hemos notado desde aquí y otros también lo han hecho, si bien una "suspensión a divinis" puede recaer en todos o alguno de los Sacramentos (canon 1331. 1 1), validar la Confesión (y el Orden) equivale a autorizar los demás, puesto que se descuenta que los Sacerdotes de la la FSSPX no van a considerar como una falta moral la recepción -supuestamente "ilícita"- de todos o cada uno de los Sacramentos impartidos por ellos mismos o se les autoriza a conferirlos lícita y válidamente desde que no se necesita permiso para su ordenación. 

Pero lo pobre, lo desgraciado o infeliz, lo mísero, es por la falta de claridad. El Papa pudo, aunque sea por razones de estrategia, mover el tablero, buscar un efecto y dejó pasar la oportunidad...

Conste que el reconocer la validez y licitud de los Sacramentos de la FSSPX es un acto de justicia y no como se mal interpreta, de "misericordia"...



Prochain rendez-vous, août 2017, Fatima, Portugal

jueves, 17 de noviembre de 2016

Ante un posible reconocimiento canónico

El posible próximo "reconocimiento canónico" de la FSSPX está poniendo nervioso a más de uno, al coludo y a sus adláteres, a los que abandonaron el barco de la pequeña pero señera embarcación así como a los que nunca posaron sus pies en ella y a los que sí lo hicieron -y lo hacen- pero hesitan si tirarse por la borda o no. 

La urgencia viene dada por el vencimiento del plazo del "Año de la Misericordia" -durante el transcurso del cual se concedió validez al Sacramento de la Confesión impartido por sacerdotes pertenecientes a la FSSPX- que hace suponer que la "misericordia" habrá de proseguirse de algún modo respecto de la mencionada institución. Algunos dichos recientes del Superior General, interpretados en forma algo sesgada, lo confirman.

Repasemos las actitudes que mencionamos al principio: la del coludo y sus adláteres no es nueva, se manifiesta cada tanto a través del Anticristo o de algunos Prelados o conjunto de ellos llamados "Conferencias episcopales" bajo amenazas más o menos veladas;  la de los que abandonaron la Institución es enfermiza y proviene de gatos de distintas razas: british shorthear, exóticos, pelicorto americano o europeo y algún siamés,  aunque todos ellos con una característica en común y es que son algo asustadizos (no los criticamos por ello, sí por ir a refugiarse en una cuna de gatos que no es la debida); los que nunca posaron sus pies, no han entendido nada del combate de la Tradición, pero si se avienen, no debemos reaccionar respecto a ellos como lo hizo el hermano mayor del "hijo pródigo"; los que hesitan son un caso difícil, y en virtud de que la línea marcada desde la Superioridad es clara, si por caso tuvieran tentaciones gatunas, ya deberían haber tomado la decisión que más les conviene, porque eso de esperar a los acontecimientos para "rasgarse las vestiduras" no es de buenos cristianos...

Veamos ahora la actitud católica. Supone el reconocer el carácter testimonial-esjatológico de la FSSPX, el cual tuvo este derrotero: una parte exclusivamente testimonial (de defensa de la doctrina y liturgia de siempre) con un status al principio canónico y luego otro en apariencia ilícito ("suspensión a divinis") hasta desembocar en la "muerte espiritual" también aparente ("excomunión" de los Obispos de la FSSPX) infligida y festejada por los enemigos de la Iglesia (a cuya cabeza se encontraba un pretenso "santo"). Luego, una etapa en la cual quedaron expuestos sus "cadáveres" los cuales "no estaba permitido sepultar", etapa que permanece hasta el día de hoy, si bien existe la posibilidad de que aquellos testigos se hayan "puesto de pie" con los levantamientos de las "excomuniones" y otros reconocimientos romanos. 

Hacemos notar que sólo resta una reivindicación formal del testimonio dado, cuyo tenor no podemos determinar al presente, pero que en ningún caso conlleva otra "muerte", otros "festejos" por parte de los enemigos, otras "exposiciones" de sus cadáveres, otras "puestas en pie"...Si esa reivindicación pasa por la vuelta a la canonicidad oficial, bienvenida será; si lo es por cambios en la Iglesia que hagan que ésta rectifique su rumbo en aras a la "purificación del Santuario", también lo será. 

Ya hemos aclarado que por nuestra parte el "nunc dimittis" sería la validación oficial de todos los Sacramentos impartidos por la FSSPX esta vez sin extensión de plazo y ello por una finalidad exclusivamente apostólica. Tampoco es que nos hagamos muchas ilusiones en ese sentido, pero al menos habremos quitado la "excusa" a los invitados que no quieran acercarse. No nos interesa "per se" un marco canónico, pero recordamos una vez más que  Roma está obligada a otorgarlo (canon 265) y que sólo en caso de esgrimir una causa de justificación legítima es posible sustraerse al mismo.

martes, 15 de noviembre de 2016

Las señales cósmicas en las Escrituras


Nos hemos propuesto indagar sobre el significado de las referencias al sol, a la luna y a las estrellas en la perspectiva de las Escrituras.  Convencidos, como estamos, de que el presente es el tiempo de la "gran tribulación", resulta de interés desentrañar ese significado, con el propósito de estar atentos a los cada vez más interpelantes "signos de los tiempos".

La tradición patrística ha reconocido en el sol, al "Sol de Justicia" (Malaquías 4, 1-6), esto es a Jesucristo, que irradia su luz propia; y en la luna, a la Iglesia, que recibe de este Sol su claridad, y que en la noche brilla en medio del mundo. Finalmente, en las estrellas, a la luminarias de la Iglesia, los maestros y doctores o las dignidades eclesiásticas. Así queda demostrado en el pasaje de la Mujer 'vestida de sol' del Apocalipsis, que simboliza a la Iglesia de los últimos tiempos (y asimismo a la Virgen de Fátima). Y en el "tercio de las estrellas" que son derribadas en tierra por el Dragón  (Ap 12).

Recientemente, a raíz de nuestra interpretación de los septenarios del Apocalipsis y de la mención al oscurecimiento del sol, al enrojecimiento de la luna y a la caída de las estrellas que menciona Nuestro Señor en su discurso esjatológico (Mt 24), hemos discurrido con un amigo de esta casa sobre el alcance de esa simbología. 

Si bien es dable pensar que las señales cósmicas que evocamos signifiquen respectivamente la negación de Cristo por los católicos (en concreto, a través de la desvirtuación del Santo Sacrificio), la crisis de la Iglesia ("gran tribulación") y la apostasía del clero, tal explicación encuentra un (aparente) desmentido en la ubicación de esas señales ex post tribulación:  "después de la tribulación de aquellos días el sol se oscurecerá y la luna no dará más su fulgor, los astros caerán del cielo" (Mt 24); "y despues que seas extinguido cubriré el cielo y haré ennegrecer sus estrellas, cubriré el sol con una nube y la luna no dará su luz" (Ez 32, 7); "el sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre  antes que llegue el grande y terrible día de Yahvé" (Joel 2, 30).

Ahora bien,  la cita de Mateo 24, como lo menciona nuestro corresponsal, podría ser la descripción del estado de la Iglesia al finalizar la tribulación; la cita de Ezequiel, es un tanto misteriosa (al igual que la que refiere a Tiro y a su rey, que se le emparenta), pero hay indicios de que pueda referir a la caída de Babilonia, la que se produce a manos del Anticristo y por tanto las señales cósmicas sí pueden referir a la crisis que éste último desata; la cita de Joel es perfectamente compatible con la crisis actual, la que es 'antes' del "Día de Yahvé". De hecho, otra cita del profeta Joel es clara muestra de que los fenómenos cósmicos ocurren a consecuencia del accionar del Anticristo (Joel 2, 20).

Dicho esto, también es cierto que  las señales cósmicas son el reflejo del triunfo de Cristo: "la luna se enrojecerá y el sol se oscurecerá, porque Yahvé de los ejércitos reinará en el monte Sión y en Jerusalén y delante de sus ancianos resplandecerá su gloria" (Is 24, 23)

Así pues, ambos significados son plausibles y pueden coexistir. 

sábado, 12 de noviembre de 2016

Los trasfondos de algunas críticas

Se ha abierto en el foro de Hispanismo.org un interesante hilo de discusión  cuya lectura recomendamos a nuestros lectores. 

En líneas generales compartimos la opinión del participante "Kontrapoder", de quien extraemos estas consideraciones al azar: 

Por descontado, puede darse el caso de personas que critiquen al Papa pero sin que esto venga determinado por su apreciación positiva del Putin. O de personas cuyas críticas vienen dictadas por su amor a la Iglesia y no porque quieran utilizarla para sus fines políticos

Comentas tu desagrado por el mamoneo con los luteranos. Créeme que soy el primero que detesta cualquier tipo de trato con los protestantes. Pero, si no recuerdo mal, en estos mamoneos con los protestantes incurrieron también los dos papas anteriores. Entonces entiendo que no hay que atribuir toda la responsabilidad a Francisco al tiempo que se idealiza a los dos papas anteriores; ni hay que alarmarse en exceso por una cosa que, por desgracia, nos es muy familiar a los que llevamos más de tres décadas en el mundo. Lógicamente, hay que combatir estas desviaciones, pero atribuyendo a cada uno la cuota de responsabilidad que le toca. Por otra parte, siempre he creído que al pontífice reinante hay que guardarle un respeto extra, que no es exigible con los papas anteriores, sólo por el hecho de estar en ese momento a la cabeza de la Iglesia. Porque entiendo que si las críticas rebasan cierto nivel pueden empezar a hacer daño a la Iglesia.

Hablábamos sobre el "mamoneo" con los protestantes. Es razonable estar disgustados por lo del Papa Francisco en Suecia, pero me gustaría recoger varias noticias que prueban que estas acciones no son nuevas ni sorprendentes, sino que responden a una sucesión temporal de eventos en la que tienen un papel muy destacado los dos papas anteriores. Es fundamental conocer los antecedentes de de las noticias. A veces con la hemeroteca se comprende el presente mejor que con las noticias de actualidad.   [ver la documentación con que apoya sus afirmaciones, muy ilustrativa]

Está claro que hay que dar una respuesta. Pero hay respuestas y respuestas. Las de la FSSPX suelen ser bastante equilibradas y caritativas. Las de Infocatólica faltan a la caridad más elemental y en mi opinión son fruto de oscuras razones ideológicas. Cualquier repuesta que no pase por reconocer que los males de Francisco vienen de papados anteriores es un engaño.


En una línea parecida, los infocatólicos critican absolutamente todo lo que ha hecho el Papa Francisco salvo una cosa: la canonización exprés de Juan Pablo II. Esta es una grave contradicción que indica un fallo de base.

Si se presenta lo de Francisco como una iniciativa loca salida de la nada, sin anclaje en los papados anteriores, en mi opinión estas críticas no sirven para mejorar la Iglesia y de hecho podrían resultar contraproducentes. Por otra parte, referirse a Francisco en términos irrespetuosos, como los del viejo verde, hace daño al papado como institución y siembra de bayonetas el camino del próximo papa, incluso si resultase ortodoxo.

Lo que pasa es que ese tic neocón lo tienen los infocatólicos y lo tienen la mayoría de críticos de Francisco en el espectro conservador. El mensaje de Pío Moa lo puse para ejemplificarlo. También he observado que algunos tradis han adquirido el tic, y es que estas cosas suelen ser contagiosas. Naturalmente, dejo fuera a la FSSPX, que siempre ha planteado una crítica global (por lo menos hasta el CVII) y coherente.



Por cierto la misma Infocatólica anuncia con cierto recelo que el acuerdo con la FSSPX está casi listo:

Y, como en ocasiones anteriores, surgen los conservadores --últimamente radicalizados hasta rozar el sedevacantismo-- que intentan boicotear el regreso [digamos el "oficial"] de la FSSPX a la Iglesia, demostrando que en el fondo se mueven por impulsos ideológicos


Además, tenemos la certeza de que los derechistas provida en realidad son pro elección: en ningún caso están dispuestos a encarcelar a las mujeres que abortan, a las que contemplan como víctimas. Como mucho aspiran a que sus asociaciones provida reciban subvenciones. Lo vimos con la reciente mascarada de los provida polacos y lo vemos a diario con el PP y las asociaciones provida que operan en sus aledaños. Por lo tanto, que Trump se haya definido como provida no significa nada. Es una táctica habitual de todos los candidatos republicanos.

Uno de los problemas de Francisco es que hace muchas declaraciones, con lo que los diferentes grupos de presión seleccionan sus palabras, aislándolas del contexto, para hacer sus campañas de propaganda. Esto ya ocurría con Juan Pablo II, que inauguró la era de los papados mediáticos. Por otra parte, el hecho de que le siga una cámara que registra todos sus gestos y declaraciones hace que Francisco parezca poco santo y poco sabio. Mas seamos sinceros: si los papas anteriores (incluidos aquellos a los que se tiene por santos) hubieran seguido ese ritmo mediático, tampoco habrían parecido muy santos y de hecho habrían dado lugar a toda clase de críticas. Esa constante presencia en los medios desacraliza el papado y es incompatible con la percepción de santidad o de sabiduría de la que disfrutaron otros papas. Ya no te digo lo que pareceríamos nosotros si nos siguiese una cámara a todas partes. Eso debería hacer que seamos más benignos a la hora de juzgar a Francisco, aunque también debemos recomendarle que, por el bien de la Iglesia, deje de frecuentar los medios.

Muchas de estas consideraciones las hemos formulado en esta bitácora y nos complacemos si, de algún modo, hemos podido influir en el pensamiento de quien escribe las líneas citadas más arriba. Para muestra, nuestras entradas en reacción a la "Amoris laetitia" (aquí)  y -valga la redundancia- a la "reacción tardía de los tradi-fariseos-tardíos" (aquí)

viernes, 4 de noviembre de 2016

El desvarío del Padre Fortea


O también podríamos denominar esta entrada: el Padre que Flirtea (con los enemigos de la Iglesia).

Todo ello a raíz de una nota publicada en el sitio neocón "Infovaticana" que se titula "El rico tema del encuentro con los luteranos" (sic) en el que hace el panegírico de dicho encuentro ecuménico.

Nos vamos a detener en la argumentación principal, centrada en la "caridad" y pretendidamente fundada en la enseñanza de Cristo contenida en la parábola del "hijo pródigo" (Lc15, 11). Dice el Padre: 

"El padre que abrazó al hijo pródigo ¿no estaba favoreciendo el relativismo? ¿No estaba diciendo, según estos, que daba lo mismo ser un hijo fiel que infiel? ¿No debería haberle pedido antes de abrazarle una petición formal de retractación, una humillación pública?"

La diferencia esencial radica en que  hijo el pródigo se muestra sinceramente arrepentido de su pecado: "Me levantaré, iré a mi padre , y le diré: 'Padre, he pecado contra el cielo y delante de tí. Ya no soy digno de ser llamado  hijo tuyo. Hazme como uno de tus jornaleros" no así, en el caso,  los luteranos.

El Padre Fortea vacía la parábola de la enseñanza que Cristo nos quiere trasmitir y la reduce a una historia meramente humana, en la cual el padre, aun sin conocer las intenciones de su hijo al regresar a la casa paterna, y estando su hijo "todavía lejos", lo ve y corre a su encuentro. Pero resulta que la enseñanza es la de que el Padre celestial, que lo conoce todo y por pura misericordia, nos perdona aun antes de la confesión sacramental (si hay contrición perfecta): "Por la sola contrición sobrenatural un converso puede obtener de Dios el perdón de sus errores culpables y entrar nuevamente en gracia con El. Pero lo normal es que el pecador repare públicamente sus faltas" (en lo que se conoce como "abjuración")

Por tanto, en la parábola, no se favorece el relativismo ni se dice que es lo mismo ser un hijo fiel que uno infiel. Quien hace el primer movimiento es el hijo pródigo, que decide volver a la casa paterna.  En cambio, al Papa Francisco no le consta que los luteranos se hayan arrepentido y es él quien hace el primer movimiento, como si en la parábola, al padre se le hubiese ocurrido ir a dónde estaba el hijo pródigo. 

Así las cosas, mal que le pese al Padre-que-flirtea, quienes deben abjurar son ahora los luteranos, de su cisma, y el Papa Francisco, de su apostasía.