miércoles, 2 de enero de 2019

Vieja respuesta a vieja entrada sedevacantista

El blog que no-ama-la-Verdad actualiza cada tanto viejas entradas (¿a modo de auto convencimiento?) como esta que titula "Papas herejes ¿siguen siendo Papas hasta la sentencia de la Iglesia?" y en la cual se permite criticar en su pasaje la postura de la FSSPX (y de otros grupos) al respecto. Analizaremos pues los puntos salientes de la argumentación, basados en viejas respuestas que se han brindado desde esta casa y otras.

Un primer punto hace a la posibilidad de que un (verdadero) Papa caiga en herejía. El autor del blog-que no-ama-la-Verdad sostiene una  infalibilidad casi total (infabilismo). A esto nosotros contestamos con la Bula "Cum ex apostolatus officio", en cuyo exordio se expresa que la finalidad de la Bula es "para impedir el magisterio del error".  El magisterio es aquel que se expide desde la "Cátedra", por lo que la posibilidad de que el Pontífice se "desvíe de la Fe" no sólo no se restringe al ámbito particular sino que alcanza también la función papal.

En el CIC de 1917, canon 2314 § 1 se establecía que  todos los apóstatas, herejes y cismáticos incurrían por el solo hecho en excomunión y  si después de la primera monición no se retractaban, se les privaba de todo oficio o cargo y recién después de la segunda monición eran depuestos. El canon 2264 postulaba que los actos de jurisdicción de un excomulgado eran ilícitos  y si había recaído Sentencia condenatoria o declaratoria el acto era inválido. Por último, el canon 2303 § 3 del  Código de 1917 establecía que la pena de deposición solamente podía aplicarse "en los casos expresamente consignados en el derecho".

Lo que demuestran estos cánones es que la privación del oficio y la deposición no son ipso facto como preveía la Bula "Cum ex apostolatus officio"  y que, en consecuencia, la misma no era expresión del derecho divino, de lo contrario Benedicto XV y quienes prepararon estos cánones bajo la égida de San Pío X serían ellos mismos herejes. Asimismo, que la deposición no es competencia de los fieles sino de la Iglesia.

Asumido ello, resta encontrar el fundamento por el cual un hereje, que no es miembro de la Iglesia, puede seguir ejerciendo su función. La explicación a la que arribamos nosotros en forma autodidacta sin conocer que ya había sido expuesta por Cayetano, es la de que el mismo se encuentra en el Bautismo que se le exige al candidato a Papa (junto con el Orden) y puesto que el "carácter bautismal" es indeleble, permanece en los herejes y cismáticos. 

El autor del blog que-no-ama-la-Verdad  a fin de sostener lo contrario se pregunta si la fe y el bautismo son disposición necesaria "simpliciter" -que se requiere para el ejercicio del papado- o sólo "ad bene esse" -un buen ejercicio del mismo- concluyendo que se trata de disposición "simpliciter" (en lo que coincide con Cayetano) y entonces -según él- : "o la total disposición, que consiste en el carácter bautismal y la fe, es necesaria “simpliciter”, o no lo es; en este último caso la disposición parcial sería suficiente. En el primer caso, desaparecida la fe, la disposición necesaria “simpliciter” ya no existe, ya que la disposición “simpliciter”, es la total que se necesita, y la total ya no existe. En el segundo caso, la fe sólo es necesaria “ad bene esse”, y por lo tanto su ausencia no justifica la deposición del Papa".  

A esto respondemos que no es "simpliciter" sino "secundum quid", pero no en el sentido que menciona Cayetano sino en el siguiente: la fe y el bautismo se requieren para un ejercicio válido y lícito, pero si se pierde la fe, el ejercicio será ilícito aunque válido porque en él permanecen el Orden y el carácter bautismal. Tampoco se trata de ejercicio "ad bene esse" sino de un "ad licitus esse" (perdonen si el latinazgo no existe)  que, en tál carácter,  justifica la deposición del Papa. Todo lo cual concuerda perfectamente con los cánones citados más arriba.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Ecclesia Dei más que "afflicta"


Nos referimos, va de suyo, a la decisión del Papa Francisco de suprimir la Comisión pontificia creada por Juan Pablo II para debilitar a la FSSPX, recibiendo en su seno a los temerosos o escrupulosos o bien a los fariseos y arribistas. 

Recordemos que esta Comisión invoca en sus estatutos  un postulado modernista, el que se reconozca la "Tradición viva",  concepto opuesto al tradicional que ve en la Tradición la explicitación del Depósito de la Fe que no cambia y respecto del cual el Magisterio no debe innovar.

Pues bien, este postulado ha sido aceptado por todos aquellos grupos que se acogieron o se pusieron bajo el amparo de la dicha Comisión. Y aquí vemos entonces la necesidad absoluta de la desaparición de este engendro.

Las hipótesis sobre las motivaciones de la decisión son muchas, y se aproxima bastante la que expone el blogger "Wanderer" (aquí): puesto que la FSSPX se encuentra de facto reconocida como admite el autor Côme de Prévigny en el blog "Rorate Caeli" y que ya no es dable debilitar mas a las filas de la FSSPX, el rol perverso de la Comisión ya no tiene sentido.

A este respecto queremos dejar en claro una vez más que el marco canónico no nos interesa 'per se', lo importante  era la tranquilidad de las conciencias y esta está garantizada por el reconocimiento de la licitud del Sacramento de la Confesión en la FSSPX. Sí interesa lo del marco canónico en cuanto a que este no sea motivo de desobediencia injustificada a la Santa Sede y eventualmente (pero ya no hay tiempo) hubiera servido -dependiendo de la habilidad negociadora de la FSSPX- para obtener alguna Parroquia o Iglesia en que fuera oficiada la Misa de siempre.

Hablábamos de las motivaciones, y amén de la mencionada, pudiera estar aquélla que manifestamos en otra ocasión, respecto de las 'facciones' dentro del conciliarismo y puesto que los más enconados enemigos de Francisco nacen de los neocones-devenidos-en-tradis (no de los conservadores puros y duros como el Opus Dei) es que piensa deshacerse de ellos.

Otro punto a considerar es si la disolución de la Comisión "Ecclesia Dei"  implica o no la derogación de "Summorum pontificum". La pregunta cabe formulársela, puesto que los artículos 7, 8 y 11 remitían expresamente a ella, aunque se trataba de casos en los que al no poder satisfacerse el pedido de los fieles se derivaba el caso a la Comisión. 

Personalmente, no vamos a ocultar que valoramos como positiva toda situación que obligue a los fieles a posicionarse en aras del bien o del  mal "in radice", sea en la obediencia o no a la Santa Sede en lo que es legítimo, sea en la coherencia entre la liturgia y la Fe íntegra como en el presente caso.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Claro comunicado de la FSSPX (23/11/2018)

Transcribimos primeramente el Comunicado de Menzingen fechado el día de hoy (traducción automática):

P. David Pagliarani, superior general de la Sociedad de San Pío X viajó a Roma por invitación del cardenal Luis Ladaria Ferrer, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Estuvo acompañado por el Padre Emmanuel du Chalard, mientras que el cardenal Ladaria fue asistido por Mons. Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión " Ecclesia Dei ".

La reunión que tuvo lugar  en las oficinas de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 16.30 a 18.30 horas. Fue pensada para permitir que el cardenal Ladaria y el Padre Pagliarini se encontraran por primera vez juntos y hacer un balance de las relaciones entre la Santa Sede y la Sociedad de San Pío X desde la elección del nuevo Superior General en julio pasado.

Durante la reunión con las autoridades romanas, se hizo hincapié en que el problema subyacente es realmente doctrinal, y es inevitable tanto por parte de la Fraternidad como de Roma. Debido a esta irreductible divergencia doctrinal, durante siete años, todos los intentos de desarrollar un proyecto de declaración doctrinal aceptable para ambas partes no pudieron alcanzar los siete años. Por eso la cuestión doctrinal sigue siendo absolutamente una prioridad.

No es diferente de lo que dice la Santa Sede cuando afirma solemnemente que el establecimiento de un estatus jurídico para la fraternidad solo puede realizarse después de la firma de un documento doctrinal.

Por lo tanto, todo alienta a la fraternidad a reanudar la discusión teológica, consciente de que Dios no necesariamente lo requiere para convencer a sus interlocutores, sino para llevar el testimonio de la fe incondicional a la Iglesia.

El futuro de la fraternidad está en manos de la Providencia y de la Santísima Virgen María, como se muestra a lo largo de su historia, desde su fundación hasta nuestros días.

Los miembros de la Fraternidad no quieren nada más que servir a la Iglesia y cooperar eficazmente con su regeneración, hasta el punto de dar vida por su triunfo, si es necesario. Pero no pueden elegir las modalidades, los términos o los tiempos de lo que pertenece solo a Dios.



Menzingen, 23 de noviembre de 2018 -  (Fuente:  La porte latine , 22 de noviembre de 2018) 


Nos congratulamos de este Comunicado por su claridad.  Y sobre todo, porque se deja constancia, por primera vez en forma explícita, de que es Roma la que impone la firma de un documento doctrinal (y no una inversión de tendencia cismática que desconociera la autoridad de Roma para mandar cosas legítimas, i.e un marco canónico unilateral sin condiciones de ningún tipo). Aquí sí hay condiciones, y como no se puede arribar a un documento doctrinal "aceptable para ambas partes", como la integridad de la Fe debe pasar ante todo, se justifica el no llegar a un acuerdo. 
El "futuro de la FSSPX está en manos de la Providencia", más teniendo en cuenta, como se deduce de nuestra exégesis de los tiempos finales, que ella es la obra suscitada por Dios para alimentar a la Iglesia en el desierto.
Se ha criticado por los de siempre el parágrafo que dice que "todo alienta a la fraternidad a reanudar la discusión teológica, consciente de que Dios no necesariamente lo requiere para convencer a sus interlocutores, sino para llevar el testimonio de la fe incondicional a la Iglesia".  La reanudación de las conversaciones va de suyo si el obstáculo o la condición es el acuerdo doctrinal. Luego se alude a los efectos de las mismas, de las que podría resultar la rectificación por parte de Roma de sus errores, pero está claro que Dios puede remediarlo todo de otra forma (de hecho, por la escatología sabemos que será así), lo cual no impide la obligación de dar Testimonio, como ante cualquier persona que no tiene la Fe.

martes, 20 de noviembre de 2018

El álbum de figuritas del Apokalypsis

Les habíamos prometido ilustrarlos (nunca más apropiada la palabra puesto que será con la ayuda de "figuritas") acerca del cumplimiento -en nuestros días- de lo allí profetizado. Con una aclaración importante y es la que si bien el álbum se podría decir que se encuentra completo, algunas figuritas de importancia clave no habremos de colocarlas aún en su sitio correspondiente, atento a que no han llegado los tiempos para ello.


Capítulo I

Introduce las "cartas a las Siete Iglesias" que serán objeto del capítulo siguiente. Interesante la precisión que efectúa Mons. Straubinger en cuanto a diferenciar la "Venida con la nubes" de la Venida en el "caballo blanco" para el Juicio de las Naciones, que entonces serían la Venida física para el Juicio final y la Venida como "resplandor" para destruir al Anticristo respectivamente. Una indicación de que la Venida "con las nubes" es la final, es la de que será vista por todos "aun por los que lo traspasaron", los que por tanto debieron haber resucitado previamente.




Capítulo II

Las Cartas a las Siete Iglesias refieren a etapas de la Iglesia así como a los cristianos de cada una de ellas, si bien tanto las admoniciones como las alabanzas pueden dirigirse a los cristianos de  todas las épocas. Nos basamos en la exégesis del P. Castellani, excepto para las dos últimas Iglesias, en las que nos permitimos hacerle modificaciones.

EFESO
    
Éfeso significa ímpetu. Representa la primera edad de la Iglesia, la Iglesia Apostólica, hasta Nerón.




ESMIRNA

Es la edad de las persecuciones, desde Nerón a Diocleciano. Smyrna en griego significa mirra, símbolo en la Escritura de dolores corporales y de embalsamamiento.



PERGAMO

Por los libros, Pergamino. Es la Iglesia de los Doctores y de las Herejías, hasta Carlomagno.



THYATIRA

Thyatira (triunfo) es la Iglesia del Dominio, desde Carlomagno hasta Carlos V de Alemania y I de España.



Capítulo  III

SARDES

Sardes (sardio, sardónica, riqueza) es la edad llamada del Renacimiento, desde Carlos V hasta la Revolución Francesa. Sardes, capital del reino de Lydia, era proverbial en la antigüedad por sus riquezas: el nombre de su rey Creso, todavía se usa hoy día para designar a los multimillonarios. Tiene nombre de viviente pero está "muerta" ya que comienza a ser carcomida por las filosofías liberales.



FILADELFIA

Filadelfia significa amor a los hermanos. Es la Iglesia misionera que va desde la Revolución francesa hasta el papado de Pío XII. Tiene "poca fuerza" porque es combatida por las ideologías liberales, modernistas y ateas, pero sin embargo "guarda la palabra".  Durante la misma se convierten "algunos de los que se dicen judíos pero no lo son" (Lehmann, Cohen, Ratisbona, Zolli, etc)



LAODICEA

Laodicea (gr. Laodíkeia, quizá "corte [de justicia] del pueblo", "juicio [justicia] del pueblo" o "un pueblo juzgado") es la Iglesia actual, desde Juan XXIII hasta el Juicio de las naciones. Esta Iglesia es un Iglesia tibia, "ni fría ni caliente", que se "cree rica" pero necesita "colirio para ver". Es la Iglesia del Anticristo y Cristo está "a las puertas".



Capítulo IV

Los "Siete sellos" describen, desde otra óptica, el discurso esjatológico de Mateo 24.


Capítulo VI

En concordancia con el análisis de Mons. Straubinger, por lo que dijimos en el acápite en el párrafo precedente, pensamos que el Caballo blanco no es Cristo ni el triunfo de la Iglesia sino todo lo contrario, esto es su contrincante del tiempo final, el Anticristo, más concretamente,  su precursor. 

PRIMER SELLO

Se refiere al bolchevismo, cuyos orígenes se remontan al Segundo congreso social-demócrata de 1903 y que habría de triunfar en la "Revolución de octubre" (1917). La paradoja es que quienes se opusieron a dicha Revolución fueron los "rusos blancos", pero aquí los simbolismos tienen otra connotación (al proclamarse "salvadores", los bolcheviques vienen a remedar a Cristo, que es el Mesías por excelencia).



SEGUNDO SELLO

Se refiere a la Primera guerra mundial, la que no se limitó a algunas naciones sino que supuso la movilización e intervención de soldados de los distintos continentes, causando enorme mortandad (de allí el lema de Benedicto XV -el Papa de aquélla época- como "religio depopulata" en las profecías atribuídas a San Malaquías).



TERCER SELLO

Simboliza las "crisis de los años veinte" a causa del crecimiento económico desequilibrado de la pos guerra, que llevó a la inflación, a la quiebra del sistema capitalista y a la "gran depresión".



CUARTO SELLO

En orden cronológico, refiere a la persecución desencadenada por el comunismo y a sus efectos, como ser la hambruna forzada en Ucrania con millones de víctimas o la persecución religiosa en España de los años treinta y a la provocada por la Segunda Guerra Mundial y su secuela (expansión del comunismo en Europa, Asia, Africa y América).



QUINTO SELLO

El "clamor de los mártires" alude a la continuación de la persecución, pero esta vez el origen parece ser la "gran tribulación" causada por la fuerzas anticrísticas, tal como puede deducirse del pasaje posterior, donde los "vestidos con túnicas blancas" son aquellos que "salieron de la gran tribulación" (Capítulo VII). Dependiendo de si le otorgamos o no un sentido figurado a los acontecimientos del sexto sello, ésta podría ser la época actual.



SEXTO SELLO

Como ya comentamos, las señales cósmicas pueden aludir tanto a señales físicas -las que señalarían el triunfo de Cristo con el "resplandor de su Venida"-  o, en un sentido figurado, a la misma persecución del Anticristo. No obstante, nos inclinamos por la primera significación, puesto que, de lo contrario, no habría espacio temporal para los acontecimientos descritos en el quinto sello. Por otro lado, las señales cósmicas producen temor entre los poderosos de la tierra, lo que no cuadra con la persecución del Anticristo, que es provocada verosímilmente por alguno de ellos.





Capítulo VIII

SEPTIMO SELLO

Si no alteramos el orden de los sellos, como proponen algunos atento a la dificultad de interpretar el "silencio como de media hora", este sello no puede representar otra cosa que el "tiempo de paz" prometido para después de la derrota del Anticristo y del Falso Profeta. El silencio es "en el Cielo" porque vendría a ser la continuación del clamor del quinto sello, que ahora ya no tiene sentido atento a que se ha hecho Justicia (las "oraciones" más bien serían en acción de gracias al Todopoderoso). O bien, su antesala, porque sabemos que entre la derrota del Anticristo y el "Juicio de las Naciones" ("Día grande y terrible de Yahvé") hay un lapso de tiempo relativamente corto.




SIETE TROMPETAS

Siguiendo a los Santos Padres y en los contemporáneos al P. Castellani, por estas "trompetas" se significan herejías o falsas doctrinas que habrían de afligir a la Iglesia. La primera trompeta sería el Arrianismo, la segunda el Mahometismo, la tercera el Cisma griego, la cuarta el Protestantismo. Luego vienen los "tres ayes":


Capítulo IX

QUINTA TROMPETA

Las "langostas que salen del pozo del abismo" dice el P. Castellani que son el Iluminismo o Enciclopedismo. Nosotros vimos una confirmación de este aserto en las enseñanzas de Gregorio XVI el cual, en su Encíclica "Mirari Vos",  identifica esas "langostas" como el "indiferentismo" que mana de la "libertad religiosa".



SEXTA TROMPETA

Pensamos que esta trompeta refiere al comunismo y a su propaganda, que mata no sólo el cuerpo sino también el alma y en concreto parece ser una alusión a la Segunda Guerra Mundial y a su secuela ( "los que no fueron muertos con estas plagas, no se arrepintieron de las obras de sus manos y no cesaron de adorar a los ídolos de oro y de plata y de bronce y de madera...")



Capítulo XI

Introduce a los "DOS TESTIGOS", sobre los que ya hemos ilustrado lo suficiente a nuestros lectores.



SEPTIMA TROMPETA

Hace alusión al establecimiento del Reino: "El imperio del mundo ha pasado a nuestro Señor y a su Cristo" mediante la destrucción del Anticristo y del Falso Profeta.



Capítulo XII

LA MUJER Y EL DRAGON

Con estas imágenes, se describe la batalla final, reminiscencia de la batalla del Génesis, que se prosigue en las respectivas simientes (la de la Mujer y la del Dragón). Allí tenemos al "Hijo varón", que no es otro que el remanente fiel, representado asimismo en los 144000 que vienen a ser el equivalente de los "siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron" (1 Reyes 19:18), encuadrados por el profeta Elías. En nuestra exégesis, la Mujer es tanto la Iglesia como la Virgen de Fátima. El cómputo de la "última semana" del profeta Daniel -que hacemos coincidir con el relato de este capítulo- lo comenzamos en 1917, con su mitad entre los años 1967-1970 y con un final previsible entre 2021-2023.  El año 2021 es profético, porque desde la fecha de la "supresión del Sacrificio" son 52 años, al igual que la otra primera mitad (desde 1917). Hacemos notar que en el calendario azteca los 52 años significaban un ciclo de tiempo y aunque no demos crédito a sus cálculos, sorprende esa cifra y la circunstancia de que la Virgen María de Guadalupe se haya aparecido en tierras aztecas como Mujer parturienta y con una luna bajo sus pies, tal como en Apocalipsis.




Capítulo XIII

[Tenemos las figuritas correspondientes a este capítulo pero no ha llegado el momento de colocarlas en el álbum, no insistan]


Capítulo XIV

Los "144000" presentan dos características, que son las que describe asimismo Ezequiel para los marcados por la "tau": "no se contaminaron con mujeres" (con falsas doctrinas) y "se duelen por Jerusalén" (los males de la Iglesia) (Ez 9, 4)





Capítulos XV-XVI

LAS SIETE PLAGAS

Las plagas preceden la instauración del Reino y su derramamiento transcurre en Laodicea, en el quinto sello y en la sexta trompeta (vale decir, las estamos viviendo). Resumiendo lo que alguna vez expusimos: la primera plaga es una úlcera moral, "existencial",  en los que "tienen la marca de la bestia y adoran a su imagen"; la segunda, derramada sobre el "mar", son los conflictos entre las naciones ("se levantará nación contra nación"); la tercera, derramada sobre los "ríos",  puede hacer referencia a la descomposición de la cultura de las naciones, pero así también a los desgarramientos internos (terrorismo, levantamientos armados, etc); la cuarta, derramada sobre el "sol", al "calentamiento global" (baste ver fotos de satélite -salvo que sean falsas-  que muestran una desertificación -ausencia de verde- bastante pronunciada) con la precisión de que no sería causado por el obrar humano como sostienen sino por Dios mismo como castigo ("que tiene poder sobre estas plagas"); la quinta, a algo que le sale mal a la Bestia.

LA SEXTA PLAGA

Ya nos hemos referido a ella aquí. La característica común a los "espíritus inmundos" es el de poder involucrar a los "reyes de la tierra", de allí nuestra propuesta de que se trata de la confusión generada por las teorías de género y contra la natalidad, del terrorismo y de la inmigración masiva hacia Europa y de los casos de abusos sexuales en el clero en cuanto son aprovechados por los enemigos de la Iglesia.



LA SEPTIMA PLAGA

Refiere  a la conmoción que causará las caídas de las Bestias. Si la causa son meteoritos u otro fuego desconocido, no lo sabemos. Coincide con el "resplandor de su Venida". 



Capítulos XVII-XVIII

[Tenemos las figuritas correspondientes a estos capítulos pero no ha llegado el momento de colocarlas en el álbum, no insistan]


Capítulos XIX-XX

Refieren al triunfo de Cristo al instaurar su Reino. Por nuestra parte, somos "intervencionistas no milenaristas", esto es,  sostenemos que Dios interviene para destruir a las fuerzas del mal a modo de anticipo (por el "resplandor de su Venida") que es ya su Venida en cuanto emanación de su Venida física, por ello lo de "¿cuando venga Cristo hallará Fe en la tierra?" que alude a un tiempo de apostasía general como el presente y no a uno de triunfo de la Fe. El que Satanás sea "suelto por poco tiempo" no puede ser al final del Reino de Cristo, de lo contrario este no sería absoluto, lo cual es un absurdo. Así lo dan a entender las profecías, cuando dicen que el pueblo hebreo convertido no será "espantado" jamás (Ez 39, 26) y un "cercamiento" de la "ciudad amada" (Ap 20, 8) ciertamente que sería el caso. No obstante, no descartamos un "milenio discontinuo" como ha sido sostenido por algún autor contemporáneo. Y nos basamos en que en el exorcismo de León XIII (seguramente inspirado) se impreca -para estos tiempos-  el que "Satanás no seduzca más a las naciones" en clara referencia a este capítulo del Apocalipsis -lo que supondría una "soltura" posterior- pero que, a nuestro entender, no hace más que sugerir la ecuación entre el "milenio" y un "tiempo de paz" para las naciones (exceptuado el "poco tiempo" del Anticristo). 


miércoles, 14 de noviembre de 2018

De ideas "geniales" y de amores súbitos

Hace tiempo que no le dedicábamos algún tiempo a los del cisma del "Non serviam" los que, no obstante,  no pierden su tiempo (más bien que lo malgastan). Por ejemplo, promoviendo ideas "geniales" o defendiendo a los conservadores y a ciertos neo tradis, a pesar de su liberalismo y de su "acuerdismo" (¿se acuerdan cuánto machacaban con el término hasta no hace mucho?).

Pues bien, la idea "genial" para, según ellos, "salvar" a la FSSPX, es la siguiente (tomada de un foro de la pseudo resistencia): "Es Roma la que salvará a la FSSPX al negar el reconocimiento o el nombramiento de un nuevo Obispo. Entonces, Roma retiraría las 'ventajas' otorgadas en relación  a los Sacramentos (entiéndase la jurisdicción conciliar que conlleva los Sacramentos) y en ese momento la FSSPX estaría salvada". Claro que después "constatan" que como la FSSPX agradeció el retiro de las 'excomuniones', lo que nuevamente según su parecer habría supuesto la aceptación de su fundamento, no sería el caso renovar una consagración de Obispos como la de 1988. Ergo, advierten a los "resistentes del interior" (de la FSSPX) a que "no se hagan ilusiones" y "abandonen a la actual FSSPX  y reconstruyan los bastiones unidos en el buen combate de la Fe"...

La inversión de esta gente es total (e irreversible): 1) lo que pedía Mons. Lefebvre y que causó las ordenaciones de 1988 fue precisamente el reconocimiento de un Obispo  (en previsión de su muerte) y ahora estos cismáticos dicen que el no reconocimiento de un nuevo Obispo (en previsión de la muerte o incapacidad de los tres Obispos fieles) "salvaría" a la FSSPX, lo cual es cierto por defecto, pero es lo contrario de lo que se pedía...2) una consecuencia de ese reconocimiento de Obispo válido y lícito que se pedía era la de una jurisdicción ordinaria y no una de suplencia a pedido de los fieles como se vió obligada a ejercer la FSSPX; las concesiones recientes en ese sentido (respecto de la Confesión, Matrimonios, Ordenaciones sacerdotales) son pues bienvenidas y no son "conciliares", son otorgadas por la Iglesia (a la que, para peor, estos cismáticos dicen reconocer) 3) lo mejor que pueden hacer los "resistentes del interior" (si es que quedan algunos) es hacerlo pronto, como Nuestro Señor dijo a Judas: "lo que has de hacer, hazlo pronto" (Jn 13, 27)

Nuestra posición es la de que, sostenido el principio de la autoridad  y de que la misma puede mandar cosas legítimas, sólo es posible negarse mediando una causa de justificación: la Tradición se salva si hay una causa de justificación, de lo contrario (si,  por ejemplo, se consagra un nuevo Obispo sin autorización por "la guerra en Siria" como alegó cierto Obispo) se cae en un cisma (no por la consagración en sí que podría caber en la "usurpación de cargos eclesiásticos", sino por la "no sumisión" a la autoridad legítima en lo que mande de legítimo que es lo propio del delito de "cisma" y del cual la ordenación sin autorización del Papa no sería más que su exteriorización).

Esta posición  no es una ilusoria de que en el marco de la oficialidad (que incluya una "incardinación" como dice la Ley canónica) todo sería perfecto (pero que conste que en el ejercicio de esa jurisdicción que los cismáticos dicen es "conciliar" no ha habido ningún inconveniente) de suerte que, presentada una situación que implique un "estado de necesidad", debería actuarse en consecuencia, que es lo que NO han hecho algunos grupos que se encuentran en la oficialidad, caso de los "Franciscanos de la Inmaculada" cuando se les negó el seguir oficiando en el rito tradicional.

Pero ya que mencionamos a estos grupos, resulta nuevamente contradictorio el "amor súbito" que los cismáticos profesan hacia conservadores y neo tradis (por ejemplo aquí o aquí o más llamativamente en este video). En este último video (sermón de Mons. Williamson en París de fecha 7 de octubre de 2018) el mismo se explaya (al principio) sobre los neo tradis de la "Fraternidad San Pedro" y sobre lo bien que hacen al permitir "subsistir" a la Misa tradicional (en lo que estamos de acuerdo) y entonces cabría preguntarle cuál es el problema con una FSSPX que además de dejar subsistente la Misa, llevaría a los fieles la buena Doctrina (que les faltaría, según el Obispo, a estos buenos "conservadores").

Porque convengamos, el problema de estos grupos no es lo que "conservan" de bueno (sea en la doctrina, sea en la liturgia) sino su liberalismo y su fariseismo (de considerar a la FSSPX en "cisma") y tampoco el que estén -por efecto, probablemente, de su liberalismo y de su fariseismo- dentro de la "oficialidad". Esto es  lo normal en  cualquier congregación religiosa. Pero esto último no lo dicen los cismáticos, cuya única "ganancia" o "ventaja" como gustan llamar es la de poder, quizás, restar algunos fieles a la concurrencia a las Misas de la FSSPX...

sábado, 3 de noviembre de 2018

Testimonios


Ya nos hemos referido a los Testigos vivientes de estos tiempos de Apostasía general, los que se encuentran en vísperas de "resucitar" -de qué manera no podemos precisarlo- "a la vista de sus enemigos", acontecimiento que tendrá pues un marcado sesgo de reivindicación frente a  "quienes los vieron" (Ap 11, 11)

A la identificación que propusimos hemos arribado descartando otras que no coinciden con el contexto  -el testimonio de que hablamos tiene epicentro en el "templo de Dios",  tiene como enemigo a la "bestia que sube del abismo" y su culminación equivale al "segundo ay" que precede en forma inmediata al tercer y "último ay" que es la trompeta final- o con los datos aportados por las Escrituras, como es el caso del "intercambio de regalos" ante su "muerte".

Nos vamos a referir en concreto a dos identificaciones personales -para los que gustan de ver las figuras bíblicas reducidas a individuos- que pudieron revestir la calidad de Testigos escatológicos por algunas señalizaciones pero que, como dijimos,  finalmente no las reunían todas: la de San Pío de Pietrelcina y la de la Hermana Lucía del Corazón Inmaculado.

Que no hayan resultado ser los Testigos escatológicos no les impidió el dar testimonio  frente a un mundo que se encontraba ya en decadencia (de hecho, su vida transcurre en lo que nosotros entendemos constituye la "primera mitad" de la "última semana" que predijo el profeta Daniel).  A tal punto que algún exégeta pudiera pensar erróneamente (en cuanto a la adjudicación, no a la sustancia) que sus respectivos testimonios, el de la Penitencia (Enoc) se encuentra en el Padre Pío y el del Profetismo (Elías) en la Hermana Lucía. 

Resulta que ambos tuvieron que enfrentarse a las maquinaciones del entorno para acallarlos y que llegado el momento de aparición de la "bestia" (no es el punto ilustrarlos ahora de si se refiere a una -la del "mar"- u a la otra -la de la "tierra"), el uno falleció (en septiembre de 1968) y la otra fue  probablemente sustituida en público por primera vez durante la visita de Pablo VI a Fátima en 1967. Claro que no hubo "intercambio de presentes" global (a no ser el de un reducido grupo de enemigos íntimos si fuera el caso). 

Igualmente, el dato de la fecha de sus "muertes" (muerte física en un caso, de probable "reclusión vigilada" y de sustitución en público en el otro) no deja de ser significativa: ocurren a poco de instaurarse el rito Novus ordo, rito ilícito que desvirtúa el Sacrificio y respecto del cual, la participación o aprobación de estos indiscutidos santos resultaría de lo más equívoca. En el caso del Padre Pío queda claro que el mismo nunca celebró el rito novus ordo (más allá que se le impusiera rezar la tradicional cara al pueblo) y en el caso de la Hermana Lucía se encuentra (casi) probada su sustitución en público, tal como conjeturamos aquí (a este respecto, seguimos con mucha atención los estudios técnicos del equipo de Lucy Truth (1), los que no han concluído aún).

Y nótese que no hablamos del reconocimiento que ambos tuvieron hacia la autoridad, el que se desprende  de sendas cartas, como la que San Pío enviara a Pablo VI con motivo de la Encíclica "Humanae vitae" (aquí)  o la que la Hermana Lucía enviara en setiembre de 1970 a Madre María José Martins recomendando el Rosario, cuya devoción no habría sido dejada de lado por el "Sagrado Concilio y el pontífice supremo" (en "Fatima, joie intime événement mondial", p. 328).


(1) El sitio que promueve el "Lucy Truth" puede que sea de tendencia sedevacantista. En todo caso, nos interesa la verdad a la que pueda arribar, en cuanto a la identidad de la Hermana Lucía y a su caligrafía. Luego de publicada nuestra entrada, el sitio publica un llamado a los interesados en proporcionar documentos que ayuden a clarificar lo de su caligrafía y eventualmente pronunciarse sobre la autenticidad del "tercer secreto" publicado por el Vaticano en el 2000. A su vez, coloca dos cartas, una de 1940, que consideran auténtica y otra de 1970 respecto de la cual emiten dudas. Curiosamente, en esta última, se menciona lo de la "autoridad suprema" de Pablo VI (en concordancia con lo que publicamos nosotros). Nos llama la atención el tenor de esa carta, no tanto por el reconocimiento de la autoridad de Pablo VI (que tenemos por cierta y que queda respaldada asimismo por el testimonio del Padre Pío) sino por la obligación, que manifiesta quien firma como la Hermana Lucía, de "seguir su Doctrina, sus enseñanzas y sus directrices" (sic). Esto ultimo nos resulta muy sospechoso puesto que en esa fecha ya estaba instalado el Novus ordo y habían pasado las novedades conciliares y que ese mismo año nacía canónicamente la FSSPX. Lo más grave es que ese tipo de caligrafía (parte en cursiva y parte en letra de imprenta) es la misma del famoso extracto sobre el tercer secreto "que tanto ansiais por conocer" (supuestamente dirigido a Juan Pablo II) y los relatos de su redacción en "Sob olhar de María"...

miércoles, 24 de octubre de 2018

Che Sarà...?

"Che Sarà? ...che sarà della mia vita chi lo sa? So far tutto o forse niente. Da domani si vedrà. Et Serà, serà cual che serà"    Así decía una de las estrofas de la canción de Jimmy Fontana y Franco Migliacci.

Pero ellas vienen a cuento por un cierto Cardenal "conservador" o mismo "neo tradi" , Robert Sarah, que ayer lo veíamos en Chartres pronunciando un bello sermón como puede apreciarse y leerse aquí




 Y que hoy lo vemos arrodillado frente a uno así y cantando loas a otro aquí:



¿En serio, Juan Pablo II, el "más grande hombre del siglo XX"? ¿Por encima de un San Pío X, de un San Pío de Pietrelcina? (por no nombrar sino Santos canonizados, porque hay otros que pueden esperar...)

Ahora esperamos que les quede claro el porqué de nuestra desconfianza hacia los conservadores y hacia ciertos neo tradis. Decíamos de su liberalismo, modernismo y fariseísmo y las fotos y dichos lo comprueban: sermón y Misa tradicionales seguido de veneración a quién desvirtuó la Misa tradicional  y loas a quién, entre otras cosas, "excomulgó" a la Tradición. 

Se ha comentado estos días que las canonizaciones sólo garantizan que la persona está en el Cielo (y sobre ello, estamos de acuerdo en que nadie puede prejuzgar), pero el objeto formal de la canonización es la práctica de las virtudes en grado heroico y la misma cantidad (reciente) de las "canonizaciones" está indicando, precisamente, una baja en la calidad requerida para la misma (la "heroicidad"). A lo que se suman los otros argumentos que expusimos en nuestro post anterior, de siempre y coyunturales.

Entonces, la premura en el  arrodillarse del purpurado habla de una perversión anterior en la Fe del mismo (descontamos en su caso la mera ignorancia) que lo predispone a ello a modo de falsa obediencia. Claro que esta postura es más fácil que la de tener que revisar todos los aspectos que conlleva una canonización, y lo mismo el intentar explicar cómo una ley litúrgica puede resultar perjudicial a las almas o una doctrina falsa colarse por el Magisterio, pero a ello conduce o debería conducir el "amor de la Verdad".