No soy un entusiasta del cine "catástrofe" y menos lo soy del cine de "ciencia-ficción". Sin embargo, algo me indujo a ir a ver la "cuenta regresiva" cuyo título original en inglés es
"Knowing"La película no tiene nada de original, es una típica producción hollyoodense, en la que según surge de la reseña del plot en el sitio de
imdb: "Un profesor abre una cápsula de tiempo que había sido enterrada en la escuela primaria de su hijo; en ella hay unas asustadoras predicciones -algunas que ya han ocurrido y otras que están por suceder- que lo llevan a pensar que su familia juega un rol en los acontecimientos que se avecinan".
En realidad, la película no hace más que actualizar -a su modo como relataré seguidamente- el "día de Yahweh", "día del Señor" o "juicio de las naciones", como prefieran denominarlo. Ese castigo que amenaza a la tierra entera , claramente explicitado en las Escrituras: Is 24, 1-6; Jer 25, 30 y 30, 23; Miqueas 4, 1-3; Salmos 109, 5-6 y 149, 7-9; Sofonías 1, 14-16; Joel 2, 2; Zacarías 13, 8-9; Pedro II 2, 3-10, Tesalonicenses I 1, 5, 1-3 , Mateo 24, 20, etc
La diferencia está en que en la película (
advertencia: si quieren ir a verla no lean este párrafo) el Dios de los Ejércitos es sustituído por el "dios sol" (se aprecia un viejo pergamino con un dibujo del juicio con el nombre al pie del profeta Ezequiel, pero en el lugar del Dios trino es el sol el que se prepara a castigar a la humanidad caída), el profeta o los profetas que anuncian el castigo son ahora el científico y su hijo, niño que por pura casualidad se llama Caleb, al igual que el personaje bíblico que fue uno de los dos hebreos de la travesía del desierto que fue encontrado digno de entrar en la tierra prometida (figura del Cielo). Así, él y otra niña, símbolo de la pureza y cual nuevos Adán y Eva, son introducidos en el paraíso (atención que hay un bonito árbol allí que prefigura el "árbol de la ciencia del bien y del mal") por extraterrestres , que los "raptan" en su nave espacial.
Esto es, sobre una base "cristiana" se fabrica esta película, que como dije no tiene nada de original y que sólo sirve para pasar el tiempo.
Todo ello si es que nosotros no hacemos nuestra propia película, la de la triste actualidad que nos ha tocado vivir, y allí todo se vuelve realidad. En lo personal, no creo en un "preterismo" , es decir que haya que interpretar todas las profecías como habiendo ya tenido lugar en un pasado remoto (en el caso, que la destrucción de la "tierra" es en realidad la invasión babilónica o griega o romana a la tierra prometida), pero tampoco, esto es lo importante, como un exclusivo "futurismo" (todo va a ocurrir en un futuro distante que nunca lo veremos). Creo más bien que hay que interpretar las profecías bíblicas con un criterio de "preterismo inmediato", esto es, verificar si tal o cual profecía no ha tenido lugar ya, en nuestro tiempo. Y luego recién preveerlo como acontecimiento futuro.
En ese sentido, no tengo dudas de que estamos en el tiempo de la tribulación final -apostasía mediante- , de la "abominación de la desolación en el lugar santo" (¡pero esto desde los sesenta!) y no digo más...Y que por la lógica de los acontecimientos nos acercamos al temido "día de la ira del Señor" (¿el "aniquilamiento de muchas naciones" de que habla la profecía de Fátima?) sin que podamos ni debamos establecer fecha alguna atento a la prohibición emanada de la misma Roma (León X, Sess XI,
"Constit. Supernae majestatis praesidio").
Y que no nos queda otra que cantar con David el salmo
"Super flumina Babylonis" o, si prefieren, escucharlo en su
versión decadente y moderna...