abril 18, 2014

Resolución sobre una canonización II

A medida que nos acercamos al gravísimo evento, las posiciones se profundizan. Lo que nos ha llevado a nosotros a hacer lo mismo mediante un silogismo  y la presentación de objeciones a su conclusión los que finalmente determinaron la única posición posible en caso de ocurrir, contra toda lógica católica, la "canonización" de Juan Pablo II.

La primera premisa sería: las canonizaciones efectuadas por un verdadero Papa en las condiciones de solemnidad requeridas son infalibles. Constatábamos en nuestra primera entrada sobre el tema que las canonizaciones, consideradas en su formulación, no sólo no habían sufrido modificación en relación a aquéllas que tuvieron lugar en la época pre conciliar  sino que además reunirían las condiciones de una definición infalible. Ahora bien, "Pastor Aeternus" exige que el objeto de la definición infalible consista en una "doctrina" (esto es, una enseñanza que tiene su fuente en la Revelación) sobre Fe o Moral y las canonizaciones entran dentro de lo que se llama "hechos dogmáticos". Salvo el caso de San Dimas, de los demás santos no podemos decir que su santidad se encuentre en la Revelación, que finalizó con el último Apóstol. Tampoco podríamos decir que se trata de una "verdad virtual" que se extrae de la Revelación pero, al igual que ésta última, los hechos dogmáticos se encuentran en conexión necesaria con la Revelación (en concreto, dijimos, con el dogma de la "Comunión de los santos") y en tal caso estarían contenidas de algún modo en la Revelación, según Santo Tomás "ea quae indirecte ad fidem pertinent", siendo por tanto objeto de la infalibilidad. De ahí las las admoniciones de Benedicto XIV ("De Servorum Dei Beatificatione")  en el sentido de la impiedad que supone su negación.

La segunda premisa sería: Francisco  es verdadero Papa. Es de Fe que "habrá perpetuos sucesores en la Cátedra de Pedro" ("sucesores" y no como dicen por allí los partidarios de la sedevacancia,  "el papado") y de que Pedro fue constituído -en la persona de sus sucesores- "cabeza visible de la Iglesia militante". Por tanto ha de haber un Papa visible en algún lado. Y ese Papa es hoy, por la adhesión de la Iglesia universal (incluyendo el "Papa emérito"), lo que implicaría un acto infalible (Tesis XXIX del Cardenal Billot)el Papa Francisco.

La conclusión sería pues: Juan Pablo II es santo. Los tradicionalistas hemos estado equivocados en las críticas a él dirigidas. Los actos de su pontificado fueron legítimos y exentos de herejía formal. En nuestra "resolución" anterior sosteníamos que no nos consta la formalidad de las herejías de Juan Pablo II y en su mérito la imposibilidad de declarar algo por nosotros mismos. Claro está, una canonización implica ese juicio de la Iglesia sobre la doctrina del difunto Papa  más todavía que una Sentencia declarativa de deposición por herejía. Es improbable que tratándose de un Pontífice, la definición que lo canoniza no abarque los actos de su Pontificado.

Objeciones contra esta conclusión:  1) la infalibilidad de las canonizaciones no fue, valga la redundancia, objeto de definición infalible 2) la infalibilidad que implicaría la adhesión universal al Papa Francisco se fundamentaría en que, de verificarse en el sujeto erróneo, se vería afectada la visibilidad de la Iglesia. No obstante, en la presente situación se da el caso especialísimo de la existencia de "dos cabezas visibles" (un Papa titular y otro emérito), por tanto la tesis no sería de recibo.

Así pues, considerando todo lo dicho, sin perjuicio de lo que pueda ocurrir el próximo domingo (desde una fórmula que omita alguna de las notas exigidas para la infalibilidad pontificia hasta una imposibilidad fáctica obra de la Providencia), sólo cabría una "suspensión del juicio" en virtud de la cual:

* no podríamos afirmar ni negar que las canonizaciones sean infalibles

*  no podríamos afirmar ni negar que Francisco sea verdadero Papa

Pero como la misma no constituye una excusa para un actuar moral impostergable, en el caso, el estar sometido al  Sumo Pontífice y éste sería dudoso, en base a "principios reflejo" cual son por un lado, la autoridad doctrinal de la FSSPX  y por el otro, el "error común" que en todo caso es fuente de jurisdicción, seguiríamos considerando a Francisco como Papa. Sin requerir esa "suspensión del juicio", por el momento, ningún otro actuar. Hasta el Juicio definitivo, que no tardará en cumplirse.

enero 28, 2014

Cualquier parecido con la realidad


es mera coincidencia.

Andábamos tratando de descifrar lo que la Providencia nos quería decir con este suceso cuando nos topamos con la que nos parece la explicación más acertada

"De igual forma podría simbolizar a los 4 personajes mas importantes para el fin de los tiempos. La Gaviota simbolizando al Anticristo por que es la Bestia que sale del Mar, el cuervo al Falso Profeta por que es la Bestia que sale de la Tierra y las 2 palomas simbolizando a Elias y Enoc, que (si bien) las escrituras de la Biblia nos afirma que serán asesinados por este nuevo gobierno mundial en manos del Anticristo"

muy a tono con nuestras deducciones en cuanto a que se trata de dos espíritus, la Tradición o la Ley, figurados respectivamente en Enoc o Moisés y la Profecía figurada en Elías, ambos personificados en la FSSPX/Fatimistas. 

Lo curioso es que, según las crónicas, una paloma perdió algunas plumas cuando logró soltarse de la gaviota. Sin embargo, el cuervo atacó repetidamente a la otra paloma. Se desconoce la suerte final de las palomas que lograron finalmente escapar.  Mmm ¿no será que esas plumas son los desertores...?

Pero hay más, y esto viene a confirmar la hipótesis y es que en la oración por los difuntos del rito católico armenio, se hace alusión a Enoc y Elías, los cuales "se encuentran en el Paraíso bajo forma de paloma". Dicho sea al pasar, si se trata de difuntos, por más que hayan sido "trasladados", no han de regresar a la tierra en persona para "morir"  (Ap. XI).

Todo esto en un contexto diluviano o de final de la crisis, puesto que el cuervo salió del Arca de Noé sin poder posarse en tierra, mientras que finalmente una paloma  anunció el aquietamiento de las aguas (Génesis VIII)

enero 27, 2014

El "ensayo" de los que no despiertan


Comentábamos a un amigo: "Lo apocalíptico es patrimonio de todo católico, como lo evangélico (que otros nos han robado). Además, lo apocalíptico no se refiere sólo al Armagedón, de hecho los sucesos profetizados tienen una relativa extensión". Dicho esto, y puesto que ya ha pasado mucha agua bajo el puente, esa extensión se ha ido acortando y nos encontramos ya, nos guste o no, en su postrimería.

Esta visión apocalíptica, de inminencia del final, se encuentra muy marcada en el sitio "Le grand réveil" (el gran despertar) cuyo autor es un tradicionalista francés. Es un sitio que recomendamos en cuanto propicia la toma de conciencia de esa realidad, pero con las debidas precauciones (a nuestro entender se abusa del recurso a la numerología o del hecho de ver en cada circunstancia histórica - e.g. la muerte de Mandela- una "señal"). Lo interesante es que el autor ha pasado de la quimera del anticristo persona a una visión más elaborada (que no compartimos en su totalidad) y prevé un final inminente del estado de cosas actuales (en concreto para abril de este año). 

Sobre esto último quisiéramos dejar en claro en primer lugar que no nos está permitido dar fechas precisas del fin de los tiempos (cf. León X, Sess XI, "Constit. Supernae majestatis praesidio") y en segundo lugar y en consecuencia, que si bien nosotros también prevemos un final inminente,  le damos a ese término un cierto margen, el cual pensamos no se extenderá más allá de cinco años, a contar a partir de ahora.  Esto es, no descartamos que el final (hablamos del "final de los tiempos" o del "siglo presente" o del "tiempo de los gentiles") sobrevenga este mismo año, de hecho en entradas anteriores a propósito de las "canonizaciones" de Juan Pablo II y de Juan XXIII concluíamos que Dios habría de intervenir, sea para impedirlas o de no ser así, para impedir que Benedicto XVI -quien entonces en ese supuesto nunca habría renunciado válidamente- no dejara sucesor en línea de sucesión legítima, pero claro está que esa intervención no necesariamente debe consistir en un evento parusíaco. No obstante lo cual, la sospecha es real. 

Y ella y el margen de que hablamos encuentran un fundamento que no vamos a revelar pero que sería verosímilmente uno con el verdadero "tercer secreto de Fátima" (por inferencia). Los que lo han leído, caso de Bendicto XVI o del P. Malachi Martin, son coincidentes en esto: el primero declaró en su viaje a Portugal (2010) «Puedan los siete años que nos separan del centenario de las Apariciones apreciar el anunciado triunfo del Corazón Inmaculado de María para gloria de la Santísima Trinidad»  y el segundo en una entrevista con Art Bell (1997) "todo estará terminado en menos de veinte años". 

Ese final, conviene aclararlo,  incluye tres eventos que debido a su relativa cortedad, nos son presentados en las Escrituras como un único acontecimiento (la Parusía): el juicio de vivos-el tiempo de paz-el juicio de muertos. El "milenio" (Ap XX) ya ocurrió, fue, por exclusión, todo el tiempo que no es el "poco tiempo" de la seducción de Gog  en el cual estamos y tiene un doble significado: el de un tiempo cronológico y el de un estado,  que implican, a su modo, un triunfo (de  Cristo o de sus seguidores).   El "encadenamiento" del diablo es en relación al milenio cronológico y  "vivir y reinar con Cristo mil años" es en relación al milenio como estado (de salvados, de los de la "primera resurrección" que lo son de todos los tiempos). Los "restantes de los muertos no tornaron a vivir hasta que se cumplieron los mil años": aquí vuelve a evocar al milenio cronológico y se refiere a los que han de resucitar (vivir a secas) al fin de los tiempos.  Luego en el versículo 7, en forma cíclica como ocurre en el Apocalipsis, se retoma la imagen: "cuando se hayan cumplido los mil años " (cronológicos)  "Satanás será soltado". Es difícil determinar cuándo ocurrió esta "soltura", coincidente con la visión de León XIII, aunque se podría especular que fue en el entorno del año 1917.

Pese a todas estas evidencias, algunos no "despiertan" (parafraseando al título del blog que mencionamos más arriba). Y creen que esto que estamos viviendo es sólo un "ensayo" del final de los tiempos. No sabemos de dónde saca este "ensayo", puesto que las Escrituras son claras: hay una sóla apostasía, un sólo "hijo de perdición", una Bestia final y un Falso profeta final.  Y si bien atisba que ese Falso profeta o Bestia segunda "parecida a un cordero y sirviendo al Anticristo, no es otra que las autoridades de la Iglesia", no saca la conclusión lógica de que ese a quien sirve ya está entre nosotros por cuanto la autoridad de éste la "ejerce toda en presencia de ella"   (Ap XIII , 11).  ¿Qué cabría esperar para después del "ensayo"? ¿acaso un anticristo al cuadrado?

enero 22, 2014

Respuesta a los protestantes de Syllabus




En azul nuestra respuesta a los responsables del blog llamado "Syllabus".

Introduce un comentario (aquí) el responsable de un blog llamado “La honda de David”, diciendo lo siguiente:

Lhd1/18/2014 08:12:00 p. m.
Peter:

Hay que distinguir la estructura (FSSPX) de quienes la integran. Si bien la estructura no tiene las promesas de infalibilidad de la Iglesia, ella ha sido y es un instrumento elegido por Dios para el mantenimiento de la liturgia y doctrina de siempre. Yo le he dado una connotación escatológica que Ud. podrá no compartir, pero pienso realmente que es el Testigo de Dios para estos tiempos y un Testigo elegido por Dios no falla (en su esencialidad). Entonces, no hay individuos puros ni elegidos pero si hay una estructura pura -los fundamentos o propósitos de la asociación- y elegida por Dios, con un fundador que tiene todas las características de santidad. Algo similar ocurre en la Iglesia, aquí sí con promesas explícitas de Cristo de indefectibilidad e infalibilidad , con el alcance que le ha dado la misma Iglesia, pero cuyos miembros -excepto la Cabeza celeste y la Santísima Virgen- que son pecadores. Por tanto ha hecho Ud. mal en dejarla como haría mal si dejara a la Iglesia por el desmadre que sufre actualmente.

Toda la argumentación de este señor se basa en una mera opinión:

pienso realmente que es el Testigo de Dios para estos tiempos y un Testigo elegido por Dios no falla (en su esencialidad).

Es decir que la FSSPX a pesar de no tener ninguna promesa de infalibilidad o indefectibilidad, sería el testigo elegido de Dios, y por lo tanto por eso no podría fallar.


La "mera" opinión es la consecuencia de un estudio exegético de muchos años que tiene identificado a los principales protagonistas de los últimos tiempos en los cuales estamos  (si no pregúntenle a Mons. Williamson que, con baches,  reconoce igualmente este dato de la realidad), uno de los cuales es (o son) los "dos Testigos" de Ap XI,  cuya aplicación a la FSSPX corre evidentemente por nuestra cuenta pero que repetimos es el resultado de un estudio. Luego está la pedagogía divina: Dios siempre actuó a través de instrumentos visibles (pueblo hebreo, Iglesia Católica, FSSPX). La Iglesia condena la proposición que dice que “la Iglesia está formada por un grupo de predestinados conocido de Dios sólo”.  Señores de Syllabus, al considerarse los únicos con "fe pura"  (es un decir, porque hay otros que se consideran más puros que ustedes) y no estar sometidos en la práctica a ninguna autoridad (ni a la del Papa ni a la del Superior de la FSSPX) se colocan ustedes mismos en la hipótesis contemplada en la condena papal.



Entonces, no hay individuos puros ni elegidos pero si hay una estructura pura -los fundamentos o propósitos de la asociación- y elegida por Dios, con un fundador que tiene todas las características de santidad.

O sea que aunque los miembros de la congregación se corrompan y se desvíen del camino señalado al inicio de la misma, aunque traicionen y dejen de lado los fundamentos y propósitos de la asociación, la estructura, como es elegida por Dios -y su fundador además tiene características de santidad-, es una estructura pura y eso hace que la estructura (la FSSPX) no pueda claudicar (¿no suena esto un poco a fariseísmo?). Pero si esto es así, ¿entonces por qué no pasó lo mismo con los franciscanos, los jesuitas, los dominicos, los carmelitas, los salesianos, etc., etc., que fueron sin dudas instrumentos de Dios con fundadores santos, y sin embargo todos se corrompieron y claudicaron? “Ah, no, esto en la FSSPX no puede ocurrir”. ¿Y por qué no? “Porque yo pienso así”.

Y porque además

Algo similar ocurre en la Iglesia (…) Por tanto ha hecho Ud. mal en dejarla (la FSSPX) como haría mal si dejar a la Iglesia por el desmadre que sufre actualmente.

Es decir, que dejar a la FSSPX sería similar a dejar la Iglesia. En definitiva, los que militan en las filas de los resistentes son prácticamente apóstatas. Bueno, si no se quiso decir eso, el razonamiento utilizado allí puede conducirnos muy fácilmente a eso.

A esto se reducen generalmente los argumentos usados para defender a la actual neo-FSSPX: obedecer mediante una confianza ciega, mediante un fideísmo sentimental e irracional, a una congregación que, como la Revolución para los comunistas, está más allá de los hombres, y aunque los hombres fallen, ella no fallará jamás. ¿Y eso está escrito en algún lado, está revelado por alguna aparición del cielo, está profetizado? No. Está en la cabeza de algunas personas que se resisten a creer lo que no se animan a ver y ni siquiera a pensar.


Cierto, de los instrumentos que mencionamos más arriba, el primero (pueblo hebreo) falló y el segundo (Iglesia Católica) vive su apostasía final pero no puede fallar al grado de que "las puertas del infierno prevalezcan". El tercero (FSSPX) no es un testigo cualquiera. Lo que nosotros decimos es que es el Testigo apocalíptico de Ap XI (el ser dual parece responder a que el testimonio en las Escrituras se da de "dos en dos" pero no excluye que se trate de una única entidad). Y de esos Testigos se dice que son "muertos" y "vencidos" (Ap XI) por el enemigo pero en ningún lado se dice que defeccionen. En todo caso son muertos y vencidos por la traición de los iluminados que se dejan seducir por el enemigo (¿no suena esto un poco -sic- a protestantismo?). Y esa es la diferencia con otras órdenes religiosas como la de los franciscanos, jesuitas, dominicos, carmelitas, salesianos, etc etc, que no están en las Escrituras.

Esto está profetizado y la aplicación concreta ¿quién les dice a ustedes que no es el resultado una inspiración particular? Podría serlo inclusive de una aparición del Cielo ¿o es que para ustedes eso está vedado a los responsables de blogs en el siglo XXI? Lo que hay detrás es desdén y orgullo intelectual. Igualito a los protestantes...


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El último comentarista del citado blog dice que el P. Gomis expone muy bien acerca de la posición de la FSSPX sobre la nueva misa. Pero no dice que Mons. Fellay (que es el Superior general) lo haya hecho así. ¿No debía hablar con esta claridad Mons. Fellay frente a los modernistas romanos? No, desde luego, si su declaración fue sólo “diplomática” y buscaba agradar a Roma en vistas a un futuro entendimiento o acuerdo.


En este párrafo, los responsables del blog Syllabus se proponen rebatir lo atinente a la "legitimidad" del novus ordo y a la confusión conceptual y filosófica u ontológica causada al respecto. Pero no logran hacerlo respecto a nuestro comentario (bajo seudónimo, para no comprometer esta casa en discusiones estériles) en el sentido de que el concepto de legitimidad hace al "ser" de la ley. Lo legítimo es lo legal y una ley es ley cuando en su confección reúne ciertos requisitos: promulgada por la autoridad para ser obedecida, publicada con ese fin, etc. La bondad o maldad de la ley no hace al ser de la misma. O  van a decir los señores de Syllabus que un hombre malo no es hombre o que un Papa inmoral no es Papa o que como siempre se dijo por nuestros sacerdotes que era ilegítimo ahora no podemos desdecirnos...allí están los que se animan a "pensar". 

La FSSPX no ha defeccionado, porque el Testigo, mal que les pese a algunos, ha dado testimonio y seguirá haciéndolo de la misma manera. Dejar la FSSPX es como dejar la Iglesia, porque la FSSPX es el único reducto que mantiene la liturgia y doctrina de siempre y al mismo tiempo se somete al Santo Padre en todo aquello que no atente contra la Fe.


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Nuevamente los protestantes se ocupan de nosotros, buena cosa, señal que cabalgamos.  Dice por allí un colaborador del responsable del blog "Syllabus":


Este está para el manicomio.
Santo Tomás enseña, siguiendo a San Agustín, que la ley injusta no es ley. No procede la comparación de la "ley" mala con el hombre malo, pues la acción (buena o mala y que hace que un hombre se diga bueno o malo), es algo accidental en el hombre, y entonces hacer el mal no quita la condición de hombre, no nos priva de lo que es esencial en el hombre. Lo esencial o formal en el hombre es la racionalidad (el tener un alma racional), por eso se define al hombre como "animal racional". En cambio, lo esencial o formal en la ley es la justicia. Por eso un animal irracional no es un hombre y por eso ley injusta no es verdadera y propia ley, sino una apariencia de ella. La ley de aborto no es verdadera ley. La ley de matrimonio sodomita no es verdadera ley. El administrador del sitio.... adhiere a las tesis iuspositivistas, que consideran que lo formal o esencial en la ley no es la justicia o bondad, y así divorcian el Derecho de la moral, en la realidad inseparables, pues el Derecho es una parte de la moral. El positivismo jurídico se opone al iusnaturalismo, que es la concepción católica del Derecho.
Algo más sobre el positivismo jurídico:
Pero lo mejor está, lejos, en la Suma.


Lo esencial es que una ley mala no obliga, y en eso la FSSPX no ha dado ni un paso atrás. Hay distintos conceptos de legitimidad, se podrían mencionar los que trae a colación el P. Laguérie : http://blog.institutdubonpasteur.org/spip.php?article64 los cuales dicen relación con una legitimidad que podríamos llamar de origen. La otra, que hace a la justicia, puede asimilarse a la legitimidad de ejercicio y tiene que ver con la finalidad de la ley y de si ésta se cumple o no (http://eunomia.tirant.com/?p=1519). De lo que estamos seguros es de que una cuestión terminológica, si bien importante, no puede en ningún caso justificar el dejar el último reducto de la Fe, como veremos a continuación:


V. Franco

Agregamos de nuestra parte esta increíble frase que debe destacarse, de la “genial” respuesta de lhd:

Dejar la FSSPX es como dejar la Iglesia, porque la FSSPX es el único reducto que mantiene la liturgia y doctrina de siempre y al mismo tiempo se somete al Santo Padre en todo aquello que no atente contra la Fe.


Ciertamente, un razonamiento para el manicomio:

-La FSSPX es sinónimo de Iglesia, porque sólo ella mantiene la liturgia y doctrina de siempre y se somete al Papa (en la Fe), es decir, tiene estas tres cosas que la identifican como Iglesia: doctrina de siempre, liturgia de siempre, Papa,
-pero si solo la FSSPX tiene la liturgia y la doctrina de siempre (sometida al Papa) y por ello es sinónimo de Iglesia,
-entonces la Roma actual, que no mantiene ni la liturgia ni la doctrina de siempre (pues la FSSPX es el único reducto donde se mantiene), entonces la Roma actual no sería la Iglesia católica,
-pero la FSSPX también es Iglesia porque se somete a esta Roma (es decir, este Papa) en lo que no atente contra la fe, una Roma (y un Papa) que sin embargo no mantiene la liturgia y doctrina de siempre porque el único reducto donde esto se mantiene es la FSSPX,
-en definitiva: Extra FSSPX Nulla Salus,
-a pesar de lo cual la FSSPX –esta es la posición del blog acuerdista- debe regularizar su situación con una Roma que no sería la Iglesia (pues no mantiene la liturgia y doctrina de siempre, pues solo la FSSPX lo hace) pues el estado de necesidad ya pasó,
-y los sacerdotes que tienen los sacramentos y la doctrina de siempre y no son sedevacantistas, pero están fuera de la FSSPX, están fuera de la Iglesia,
-pero el Papa, que no mantiene la doctrina y liturgia de siempre y no pertenece a la FSSPX sí está dentro de la Iglesia.

Primer enunciado, correcto con la salvedad que sigue. Segundo enunciado: si la FSSPX tiene la liturgia y la doctrina de siempre (sometida al Papa) FORMA PARTE de la Iglesia, no es "sinónimo" de ella. Tercer enunciado: la Roma actual es la Iglesia católica porque ella está integrada por todos aquellos miembros bautizados, que profesan la misma Fe (pero nosotros no podemos declarar por nosotros mismos que los demás la han perdido al tiempo de dejar de ser miembros) unidos al Papa. Cuarto enunciado: correcto. Quinto enunciado: extra FSSPX nulla salus porque la FSSPX forma parte de la Iglesia, dicho esto para los que conocen el problema conciliar. Sexto enunciado: la FSSPX debe obedecer todo reconocimiento legal que no implique una concesión para la Fe porque Roma es la Iglesia -en su Cabeza visible, el Papa, con poder de jurisdicción sobre toda la Iglesia- y los sacerdotes que tienen los sacramentos y la doctrina y no son sedevacantistas son  cismáticos prácticos porque no obedecen al Papa en aquello que no atenta conta la Fe (como un reconocimiento legal sin condiciones). Séptimo enunciado: el Papa, que no mantiene la doctrina y liturgia de siempre está dentro de la Iglesia porque es su Cabeza visible que no puede ser juzgada por nadie y no ha sido depuesto.

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Y como epílogo, el que repite lo que dijo x que repite lo que dijo Santo Tomás, sin ninguna elaboración ni razonamiento propio, dice, de lo más ufano: 

Otra tontera del abogado  (que no sabe la esencia de la ley) defensor del acuerdismo: “extra FSSPX nulla salus porque la FSSPX forma parte de la Iglesia” (idem blog lhd). Pero si la FSSPX forma parte de la Iglesia y no es la Iglesia entonces quien deja la FSSPX deja una parte de la Iglesia y no toda la Iglesia, por lo tanto quien deja la Fraternidad no deja la Iglesia sino simplemente una congregación resabiada de liberalismo camino a su aggiornamento total con el liberalismo romano.

A sabiendas de que el protestante de marras iba a usar ese sofisma, aclaramos: "dicho esto para los que conocen el problema conciliar". Esto es, los desertores de la FSSPX que se han separado de la unión con Pedro por un cisma. Dios juzgará la formalidad de ese cisma. Distinto sería el caso de aquel que se pasara al IBP. Esta congregación se encuentra sometida al Papa y no ha hecho que sepamos concesión para la Fé, sólo que se encuentra en un estado de necesidad al no tener la garantía de supervivencia con un Obispo fiel a la Tradición. De igual modo, quedan a salvo aquellos modernistas de "buena fe" pero que están en unión con el Papa.

diciembre 12, 2013

Resolución sobre una canonización

Debemos confesar que la perspectiva de convertirnos en cuasi únicos postulantes de la invalidez de la renuncia  de Benedicto XVI por causa de la canonización de Juan Pablo II no nos entusiasmaba demasiado. No es que valoremos que la verdad esté en el número pero somos conscientes que toda posición en la Iglesia debe contar con una cierta representatividad y  autoridad -aspecto sobre el que volveremos- para no terminar siendo un iluminismo o una simple rebeldía. De todas maneras, la resolución -contraria a esa posición- no vino dada por un mero sentimiento sino por un razonamiento fundado.

Repasemos lo que las cavilaciones sobre la canonización de Juan Pablo II nos han ido pautando : 1º Francisco es Papa por  haber sucedido a Benedicto XVI, el cual por su lado reconoce su autoridad; 2º Juan Pablo II fue un hereje; 3º las canonizaciones implican infalibilidad por ser definiciones sobre la Fe (en concreto, la relación es con el dogma de la "comunión de los santos"); 4º es incompatible el carisma de la infalibilidad con la canonización de un hereje.

Estamos convencidos que esas pautas son ciertas y , por tal motivo, pensamos, Dios impedirá las canonizaciones.

Pero supongamos que esto no se verifica así como lo pensamos, que Francisco finalmente  canoniza a Juan Pablo II  (y a Juan XXIII) y esto con una fórmula que fuera claramente definitoria de las calidades de santos de los nombrados.  

El problema que se nos plantea es cómo conciliar ese hecho con las pautas que mencionamos más arriba. Y ello pasa por adoptar en el caso una solución similar a la que sostenemos para el caso del Papa herético. Esto nos vino a la mente a raíz de un diálogo que sostuvimos recientemente con un comentarista, el cual inadvertidamente creyó que nuestra intención podía ser la de declarar hereje a Francisco, cuando en realidad nuestra idea era la que sigue (tomada del referido diálogo): "Luego, no es estrictamente que la canonización de Juan Pablo II vaya a constituir una herejía en sí misma sino que sería un acto imposible por cuanto, mediante un acto infalible, se estaría proponiendo como modelo y ejemplo de virtudes a un heterodoxo notorio. Por más que en los hechos, la canonización suponga por parte de Francisco una forma de “hacer suyas” todas las herejías de Juan Pablo II, lo que haríamos es constatar una imposibilidad y no una herejía y menos declarar depuesto a Francisco. Por otro lado, tampoco estaríamos juzgando “post-mortem” la formalidad de las herejías de Juan Pablo II, nos bastará la herejía material para concluir que no puede ser modelo a seguir".

El último párrafo es el que nos interesa y el que una vez escrito no nos conformó, por tener un dejo de libre examen.  En efecto, si bien se podría pensar que no estamos ante situaciones idénticas (por un lado juzgar al Papa y por el otro  juzgar la falibilidad de una canonización)  sí lo son, en virtud de que con una diferencia de inmediatez, estamos juzgando en definitiva sobre la formalidad de las herejías de un Papa (en un caso de un Papa vivo, en el otro de un Papa fallecido).  Porque si Juan Pablo II no era consciente de sus herejías, no se las podríamos imputar en un juicio moral a los efectos o en vistas a su canonización por la Iglesia.  Lo que sumado a que el susodicho en su generalidad  mantuvo firmeza doctrinal en materia de Moral y presentó algunas virtudes naturales, e.g.  su resignación frente al dolor, no constituiría impedimento  para su elevación a los altares.

Claro,  es muy difícil que un Papa en toda su lucidez - como la que gozó Juan Pablo II  durante gran parte de su pontificado- y con la formación que se supone que tuvo -máxime en su caso que pudo beber de las fuentes tradicionales-  haya sido inconsciente de las herejías que profesó.  Pero nuevamente, ese juicio queda reservado a una autoridad, puesto que el Santo Padre  no puede ser juzgado por nadie y en todo caso no lo fue por quien se debate pudiera estar legitimado para hacerlo como es el colegio cardenalicio. 

En tal hipótesis,  podríamos llegar a  pensar que  Francisco no es Papa, que Benedicto XVI sigue siendo Papa, que Juan Pablo II y Juan XXIII no son santos, pero estaríamos imposibilitados de declarar esto  por nosotros mismos y de actuar en consecuencia. Aunque, independientemente de declaraciones,  la realidad sería una y de no dejar Benedicto XVI un sucesor visible y ante la posibilidad  de encontrarnos frente a un Papa reconocido como tal por error por el común pero sin provenir de una línea de sucesión válida, Dios habría de intervenir para que se cumplan sus palabras de que "las puertas del infierno no prevalecerán".

diciembre 07, 2013

Cavilación sobre una canonización IV

Sobre el tema de la anunciada canonización de Juan XXIII y de Juan Pablo II hemos discurrido en los posts que llevan este título y en los más  recientes, los cuales  pautan un estado de situación que al día de la fecha es claramente pro infaliblidad de las canonizaciones y por tanto de imposibilidad aplicada al caso concreto, al extremo que hemos manifestado su corolario, que sería el de reconocer la invalidez de la renuncia de Benedicto XVI.  Aun así, en todo momento hemos utilizado el condicional, como una forma de precavernos de la tentación de querer zanjar el asunto. 

Hemos descartado en forma liminar la necesidad de que la fórmula de canonización implique la "intención", no sólo porque la misma no se encuentra en la definición del magisterio extraordinario -la cual sólo exige,  valga la redundancia, la  "definición"- sino porque de aceptarla se abrirían las puertas a la duda sobre cada uno de los pronunciamientos de ese carácter.

Cosa distinta es afirmar que las mencionadas definiciones  son "sobre fe o moral". Es lo que niega el estudio del teólogo dominico Daniel Ols que puede condensarse en la siguiente proposición: "no siendo la canonización de tal o cual persona necesaria para la custodia y defensa del depósito de la fe, no parece que la materia de la canonización sea tal que pueda ser sujeta a la infalibilidad." 

Disentimos con el autor en cuanto no vemos reflejada en la definición del magisterio extraordinario  esa necesidad de "custodia y defensa" sino únicamente que la sentencia recaiga en "una doctrina sobre fe o moral", esto es en una enseñanza cuya temática sea la Fe o la Moral.   Pero entendemos que el autor quiso significar que la canonización no es “de Fé”, o sea no es un postulado que debamos creer por encontrarse en el depósito de la Revelación. Veamos si es así. 

La canonización de un santo puede referirse a  la doctrina de la "comunión de los santos", que supone la participación en los bienes espirituales en común con las almas de la Iglesia militante, purgante y triunfante.

Ahora bien, al evocar este artículo de fe del Credo, el catecismo de San Pío X explica que la comunión alcanza a los santos del Cielo por la "gloria y el honor" que les damos. Esto es, la veneración o culto (de "dulía"). El culto puede ser público o privado, pero al no distinguirse podemos pensar que los “santos” –en este segmento de la Iglesia triunfante- son, al menos parcialmente,  los santos canonizados por la Iglesia (el culto público se autoriza recién después de la beatificación que es la etapa previa a la canonización).

Por tanto, la canonización sí es una “cierta profesión de Fé” ya que si admitimos que podemos creer en una comunión (que supone culto, que implica en algunos casos un culto público) de “santos” respecto de los cuales no nos consta la santidad podríamos estar “creyendo” en un error que consistiría en la facultad de rendir culto público a quien no se le debe y eso la Iglesia no lo puede “creer” de Fe divina.

Lo que argumenta Ols es que los fieles "que veneren, por absurdo, un santo que en realidad estaría en el infierno, no tiene tal gravedad y puede, lo mismo, ayudar a su vida cristiana, porque la veneración se dirige a esa persona únicamente en cuanto la consideran santa, amiga de Dios"

Sin embargo, el dar "gloria y honor" o veneración equivocadas, además de contradecir el artículo de fe,  es grave y puede poner en peligro la fe si se tiene en cuenta que la persona es “considerada santa” a causa de unas presumidas “virtudes heroicas” que no serían tales o que serían todo lo contrario.


diciembre 04, 2013

Respuesta a Sofronio


En primer lugar quisiera agradecer al blog "Ecce christianus" el interés en la publicación de entradas de mi blog, siendo que las posturas de ambos no son idénticas y ni siquiera parecidas. 

Esa actitud exenta de pre conceptos, no la veo plasmada en cambio en el comentario de Sofronio, aunque podría no ser así.  En primer lugar, no entiendo porqué no se dió una vuelta por esta casa, solemos recibir de buen modo a nuestros comentaristas y darles las explicaciones del caso. Segundo, algo me dice que puede haber en ese comentario algún resentimiento por alguna aseveración nuestra en el blog Infocaótica donde simplemente discrepamos en un punto relativo a si la Bula "cum est apostolatus officio" contiene o no alguna definición dogmática (Sofronio dice que sí, nosotros decimos que no). O bien, puede ser que ese resentimiento se deba a que en nuestras entradas hemos calificado duramente al sedevacantismo y él haya adoptado esta posición (no lo sabemos en realidad).

Yendo al punto, sí seremos coherentes, como hemos sido siempre (en el acierto o en el error) pero no cante victoria porque en nuestro caso sería el reconocimiento de Benedicto XVI como Papa y no de la sede vacancia.  Y que quede claro, no lo estamos proclamando ahora -desde ya- por medio de esta entrada. Francisco es Papa porque no ha pronunciado ninguna herejía con las notas de la infalibilidad ni ha sido declarado depuesto del oficio. El mismo 27 de abril de 2014 -fecha de la pretendida "canonización"- el Papa puede quedar mudo por obra de Dios y ello sería una prueba de que es verdadero Papa. De lo contrario, si la fórmula es pronunciada con todos los requisitos ex cathedra,   sólo en esa hipótesis, por una prueba negativa y algunos indicios, sumado a la necesidad de existencia de la Cabeza visible no habría otra opción que concluir que Benedicto XVI sigue siendo Papa. Preferimos eso a ser catalogados como "temerarios", "injuriadores de los santos", "favorecedores de herejías", "defensores de proposiciones erróneas" y "sujetos a penas gravísimas" por negar la infalibilidad de las canonizaciones (Benedicto XIV, "De Servorum Dei Beatificatione").

San Vicente Ferrer, llamado el "Angel del Apocalipsis" puesto que anunciaba ya en su época la inminencia del final (dicho sea al pasar, nosotros también) se inclinó por reconocer a quienes resultaron ser los anti-papas de Avignon (Clemente VII y Benedicto XIII).

El problema de la muerte de Benedicto XVI también la estamos sopesando.  Si no deja sucesor y le sobrevive supongamos Francisco, éste seguiría siendo reconocido como Papa en base al "error común" de hecho o de derecho, lo que le confiere jurisdicción de suplencia -can 144- y al mismo tiempo seguiría siendo "Cabeza visible", por lo que los dos atributos papales se reencontrarían en él aun no habiendo sido electo canónicamente.  Pero esto no es lo más seguro, porque tiene que haber sucesión y esta es por "elección (legítima) seguida de aceptación". Por tal motivo, pensamos, Dios proveerá. Y en el peor de los casos, nos habremos equivocado, como San Vicente Ferrer. 

Los "cadáveres" a que aludo en mi entrada anterior son todos aquellos vencidos por la "Bestia" y son tan vencidos los que habiendo dado testimonio -nadie duda de ello en los Padres y en el Obispo que hoy no están en las filas de la FSSPX- se dejaron seducir por el enemigo y se apartaron de la unión con Pedro (formal o materialmente), como los que permaneciendo en las filas de la FSSPX  niegan verdades por temor o pusilanimidad o los que simplemente somos atribulados y marginados a causa de nuestro "tradicionalismo". Tenga presente Sofronio que si no quiere ser ubicado entre los "muertos" tampoco tendrá derecho a "resucitar a la vista de sus enemigos"...Estamos en vísperas de definiciones, re -definiciones y finiquitaciones.

De más está decir que, llegado el caso, seguiremos a aquél grupo o Fraternidad sacerdotal que siga al verdadero Papa, sin importar las herejías o errores materiales (decimos bien, mientras no conste la formalidad) en que incurran o hayan incurrido sus integrantes así como no dejamos a la Iglesia por las herejías materiales de Francisco.


La contestación de Sofronio, aquí.  (y nuestro comentario a la contestación al pie).