julio 03, 2009

Suscribimos in totum


Se me parte el alma tras leer el sermón de Fellay

He de reconocer que pocas veces me ha quedado un sabor tan agridulce en la boca después de leer un sermón. Me refiero al que predicó monseñor Fellay el pasado día 19 en la ordenación de sacerdotes de la FSSPX en Ecône. Si se lee el texto sólo a partir del tercer párrafo, se encuentra una predicación impecable, extraordinaria, católica de la A a la Z, con garra, excelsa en no pocas ocasiones, perfecta para que los ordenantes, si la graban en su alma y la llevan a cabo, sean sacerdotes íntegros.
Monseñor Fellay no deja nada en el tintero a la hora de explicar cómo debe ser un buen sacerdote. Aborda el dogma de la transubstanciación y del resto de la doctrina sobre la misa con una claridad expositiva que no es fácil de encontrar en muchos obispos. Habla de la Iglesia Católica en unos términos a los que sólo cabe responder con un amén rotundo y tajante. Incluso cuando toca el tema del papado, vemos una exposición inmaculada de la fe católica sobre el ministerio petrino.
Especialmente impactado me he quedado al leer este párrafo:
Queridos ordenandos, si aguardan tener una vida sacerdotal tranquila, en un sillón, sin pena ni lágrimas, entonces, les suplico, no se acerquen. No es el programa que presenta la Iglesia a sus sacerdotes. No es el programa de Nuestro Señor Jesucristo. “Si alguno quiere ser mi discípulo, renúnciese a sí mismo, lleve su cruz todos los días y sígame”. ¿A dónde fue Nuestro Señor? A la cruz, a ser clavado sobre la cruz. Es hermoso hablar de la resurrección, pero no habría resurrección sin antes Cruz y pasión. La resurrección será para el cielo. Aquí abajo el sacerdote es a la vez sacerdote y víctima. Es lo único seguro en esta vida. Si están unidos al sacerdocio de Nuestro Señor, también están unidos a la hostia, a su sacrificio. Hoy en día el mundo se muere, la Iglesia está en esta crisis por no querer escuchar hablar de eso. Es como si se hubiera eliminado la cruz. Para la Iglesia, el único medio de salir adelante es abrazar de nuevo la cruz, exigir a sus ministros que abracen la cruz, que vivan del espíritu de Jesús. Este es el programa. Querer buscar otro camino es equivocarse.
¿Quién puede decir no a esas palabras? ¿quién?

Es por eso que afirmo que se me parte el alma al leer ese sermón. Porque por más que me parecen “entendibles” las razones que da Fellay para defender su decisión de llevar a cabo las ordenaciones a pesar de que desde Roma se ha insistido en que son ilegítimas, y por más que me parece “inteligente” su forma de explicar su situación ante el resto de la Iglesia, no acabo de captar cómo es posible que diga lo que dice del Papa y al mismo tiempo no le obedezca en TODO.
Si tan siquiera fueran pacientes, confiados en el Señor y en la buena intención del Papa y se humillaran hasta la obediencia plena, ¿qué bien no traerían a la Iglesia? ¿qué bien no aportaría a todos la reconciliación plena de la FSSPX, o al menos de lo mejor de ella? Quiera Dios que así ocurra. Que les conceda la gracia que les permita derribar los resabios de orgullo y prepotencia que les quedan. Porque una cosa es clara. En la Iglesia hacen falta muchos sermones como el que Fellay dio a los que estaba ordenando como sacerdotes.
Luis Fernando Pérez

junio 21, 2009

Kafka o la relación Roma-FSSPX

Una objeción por un canonista en potencia pero muy versado me sumergió en las profundidades de "Kafka o la relación Roma-FSSPX".

Me comentó el susodicho que Roma no "impone" un marco canónico, dándome a entender que el mismo siempre es el resultado de un consenso.

Entonces ¿la FSSPX cayó en una excomunión válida en los años 2000-2001 cuando se erigió la Administración Apostólica San Juan María Vianney y , según trascendidos, también se 0freció la misma solución pero con carácter universal para la FSSPX? Y en el mejor de los casos de que esto no haya sido así en esa oportunidad ¿sucedió finalmente esto con los ofrecimientos -dos, según Monseñor de Galarreta- del 2008-2009?

¿Qué hay del marco canónico originalmente concedido a la FSSPX el 1º de noviembre de 1970 como "Pía Unión"? ¿Ha sido éste válidamente retirado? (léase lo que decía al respecto el mismo Monseñor Lefebvre en 1987)

Porque en todo este entramado parecen haber tres secuencias absolutamente diferentes entre sí respecto del status de la FSSPX que serían: la de Roma, la de la FSSPX y la real u objetiva.

La de Roma: supresión legítima de la Pía Union en mayo de 1975, suspensión a divinis válida en 1976, excomunión válida en 1988, levantamiento de la excomunión en 2009, FSSPX dentro de la Iglesia pero ejerciendo un ministerio en forma ilegítima (léase la carta de Benedicto XVI a los Obispos).

La de la FSSPX: supresión ilegítima de la Pía Unión en mayo de 1975 (por contravenir el canon 493 del CIC de 1917), suspensión a divinis inválida en 1976, excomunión inválida en 1988, levantamiento de la "excomunión" (inexistente) en 2009, FSSPX ejerciendo una jurisdicción de suplencia por existir una crisis de la Iglesia y ser la salvación de las almas la "suprema ley".

La real (o la que a mí me parece que es la real): supresión ilegítima de la Pía Unión en mayo de 1975 (por contravenir el canon 493 del CIC de 1917), suspensión a divinis inválida en 1976, excomunión inválida en 1988 a causa de la existencia de un estado de necesidad que consistió en la falta de un Obispo que en forma regular y con jurisdicción internacional prosiguiera la obra de la Tradición, presunta excomunión válida en 2000-2001 al rechazar el marco canónico ofrecido, levantamiento de la "excomunión"(inexistente) en 2009, presunta excomunión válida en 2008-2009, y finalmente, "Kafka"...

¿Porqué decimos "presunta excomunión válida"? Porque si bien las negativas a aceptar los ofrecimientos (a falta de imposición que no correspondería según mi objetor) de marco canónico de 2000-2001 y 2008-2009 respectivamente harían nacer la pena por el ilícito de 1988, 1º no conocemos el tenor de los mismos ni si contenían algún tipo de concesión para la Fé, 2º no hubo en ninguno de los casos declaración de la pena "latae sententiae" que hubiere correspondido (en 2000-2001 se entiende por el hecho de que para Roma ya se encontraba vigente una sanción, en 2008-2009 no lo sabemos).

Lo de la vigencia actual de la Pía Unión o según algunas tesis la de una Sociedad de vida en común sin votos, parece difícil sostenerla desde que Roma impuso las sanciones de 1976 primero y de 1988 después (nulas en cuanto a su objeto pero claras en cuanto al propósito de privar de jurisdicción a la FSSPX).

Pero he aquí lo "kafkiano": la FSSPX no quiso poner fin al estado de necesidad de 1988 habiendo tenido presumiblemente la ocasión y Roma no sanciona las ilicitudes de la FSSPX debiéndolo hacer. ¿Alguien lo entiende?

junio 17, 2009

Nuevamente (y todavía) el "estado de necesidad" en el centro de la cuestión


Ante la amenaza de los Obispos alemanes de proceder a una excomunión de los Obispos y sacerdotes de la Fraternidad San Pío X que piensan participar de las anunciadas ordenaciones del 27 de junio próximo, queremos puntualizar:


Antes del levantamiento de las "excomuniones" acaecido a principios de año, la FSSPX se encontraba -para Roma- fuera de su alcance jurisdiccional; una vez levantadas -en el papel- las excomuniones de 1988, los Obispos y sacerdotes de la FSSPX se encuentran bajo su disciplina.

Así, asiste razón a los Obispos alemanes: las ordenaciones contravendrían el canon 1015 y ello ameritaría las sanciones correspondientes.

De hecho, Roma viene permitiendo una "ilicitud" en la administración de los Sacramentos impartidos en la FSSPX.

Y llegamos al punto clave: nuevamente (y todavía) el "estado de necesidad" en el centro de la cuestión.

La FSSPX en su comunicado público invoca el difuso estado de necesidad de siempre y en esto se equivoca, al punto de poner en riesgo la comunión con la Iglesia.

El estado de necesidad de Monseñor Lefebvre, ya lo dijimos y lo volvemos a decir una vez más, consistió en la falta de un Obispo que con jurisdicción internacional prosiguiera la Tradición.

Lo que equivale a decir que si Roma otorga un marco canónico -sea este definitivo o provisorio- que contemple la concesión de facultades a un Obispo tradicional (téngase en cuenta que los Obispos de la FSSPX están válidamente ordenados) para ordenar sacerdotes con ese espíritu tradicional, cesa tal estado de necesidad.

De hecho, el estado de necesidad cesó cuando Roma ofreció el marco canónico al que aludió Monseñor de Galarreta en su sermón al asumir en el cargo de Rector en el Seminario de La Reja el 15 de marzo de 2009.

De derecho, aunque parezca inverosímil, la situación permanece incambiada: Roma no le impone ese marco canónico a la FSSPX (bajo pena esta vez de excomunión válida) y entonces ésta puede seguir invocando un estado de necesidad y ejerciendo una jurisdicción de suplencia conforme al canon 1335.

La incoherencia está pues del lado de Roma, y el peligro de excomunión del lado de la FSSPX.

Salvo que creemos en el buen criterio de Mons. Fellay, el cual ya adelantó lo que sigue cuando se le preguntó si aceptaría facultades provisorias: "Si Roma nos da suficientes garantías, por así decirlo, de supervivencia, pienso que probablemente lo consideraremos realmente -dijo-. No tenemos ningún problema con que la Iglesia nos reconozca, por supuesto".

junio 14, 2009

Misa tridentina en Montevideo

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZON
Viernes 19 de junio de 2009 - 17 y 30 horas

MISA EN LATIN
Según el modo extraordinario del Rito Romano
Siguiendo el Misal del Beato Juan XXIII de 1962

Bajo el amparo del Motu Proprio del Santo Padre Benedicto XVI
"Sumorum Pontificum"

Capilla del Colegio Nuestra Señora del Huerto
(San José y Julio Herrera y Obes)
Presbítero Jairo Fernández

Para más información:
acolitotridentino@hotmail.com
misatridentinauruguay.blogspot.com

junio 11, 2009

Otra visión sobre el "mensaje" de La Salette


Voy a traducir a continuación pasajes del enlace que incluí en mi entrada anterior:


"Nota aclaratoria: Para prevenir cualquier malentendido - dejenme decir que estoy de acuerdo con la decisión del Obispo de Grenoble relativa a la aparición de la Bienaventurada Virgen María en La Salette en 1846, en el sentido de que la misma es "digna de ser creída". La intención de estos artículos es la de demostrar que a) el "mensaje" y/o b) "el secreto" de La Salette NO cuentan con la aprobación de tal Obispo o de la Iglesia. El falso mensaje o secreto sugiere que la BVM profetiza que "Roma perderá la Fé...etc.". Este rumor es una corrupción datada de 1879 del original y legítimo mensaje registrado en 1851. Este falso "mensaje" y/o "secreto" de 1879 ha sido absolutamente condenado por la Iglesia. La condena oficial culminó con la puesta en el Index de los Libros Prohibidos del falso mensaje de La Salette y esto a pesar del discutido Imprimatur de 1879 supuestamente otorgado por el Obispo de Lecce - F. John Loughnan"


Una premisa discutible:

“Roma perderá la fe y será la sede del Anticristo”

Desafortunadamente, vemos aquí un ejemplo de “ciegos” guiando a otros “ciegos”.

Consideremos lo que sigue:

La frase mencionada más arriba es unánimemente aceptada y promovida por mucha gente confundida -casi como si se tratara de un “dogma de Fe” el hecho de que la Virgen María dirigió esas palabras a Melanie Calvat y a Maximin Giraud en La Salette-

¿Fueron palabras de la Virgen o fueron meras repeticiones por parte de una inocente Melanie de las ideas apocalípticas de cierta gente convencida pero fanática y confundida que lograron convencerla? (téngase en cuenta que Martín Lutero se inclinaba por llamar Anticristo al Papa). Es importante tener en cuenta que Melanie nunca mencionó esta frase cuando comunicó por primera vez el mensaje en 1851. Esta frase comenzó a ser atribuída a ella solo después de 1878 , mucho tiempo después que el evento ocurrió y que el mensaje original se transcribió.


La verdad acerca del Secreto de La Salette

“…el verdadero Secreto de La Salette nunca fue hecho público. Muchos católicos continúan siendo inducidos en error por el falso y no aprobado “secreto” escrito por una resentida Melanie Calvat en 1879, una distorsionada versión de la que escribió originalmente en 1851. Otros, a pesar de su buena predisposición, no pudieron otorgarle credibilidad , providencialmente al parecer."

http://freespace.virgin.net/crc.english/salette4.htm#apocalypse


La versión falsa del Secreto de Nuestra Señora

Este secreto, ya varias veces impreso, distribuído, comentado y recomendado por diversos autores, tanto eclesiásticos como laicos, es el que M. Mariavi ha creído conveniente dar al público, presentándolo como "El Evangelio de la Virgen María ', ¡para acompañar y complementar el Evangelio de Jesucristo!

"A fin de responder a su pregunta Monseñor, acabo de leer los dos folletos sobre los que usted desea saber mi opinión. Es absolutamente desfavorable. Los autores de las publicaciones anteriores, relacionados con este secreto, fueron condenados, si no a causa del secreto en sí, al menos por el alcance y las consecuencias que le otorgaron. Un destino similar espera a la presente publicación.

"I. - Parece, de hecho, que no tenemos aquí el secreto entregado por el obispo de Grenoble enviado a SS el Papa Pío IX en 1851. En su forma actual, fue escrito por Melanie Calvat, pero en varias ocasiones y en sucesivos fragmentos, y parece más bien ser el resultado de una composición personal que una repetición exacta del texto original dado a Pío IX, y del cual se dice que no se encuentra ya en el Vaticano.

"II. - En su forma actual, este secreto no tiene un valor distinto al de una manifestación personal de Melanie Calvat la que cuenta con el apoyo de la firma de dos obispos de Nápoles. Melanie parece haber sido sinceramente piadosa, pero pudo haber sido engañada, y parece que su "misión", en lugar de proseguirse a nuestro tiempo, terminó con el reconocimiento de la realidad de la Aparición por la Iglesia .

"III. - Lo que es seguro, de acuerdo con un autor bien informado, es que las primeras versiones del secreto eran menos desarrolladas que las últimos, es probable, por tanto, que bajo la influencia del entorno en el que su vida terminó, Melanie haya ampliado lo que había escrito originalmente y enviado al Papa; por cierto, no tenemos aquí una copia oficial del secreto que ella entregó a Pío IX. Sólo la Sagrada Congregación del Santo Oficio podría, con el consentimiento del Papa, buscar el original y así determinar, cotejando con el contenido original, la verdadera autoridad.

"IV. - El tenor de este secreto, como se lee hoy, es tan extraño, de tal manera confuso, con especial alusión a la política, favorece de manera muy precisa, los errores de los antiguos milenaristas - en el sentido de que anuncia una renovación que ha de realizarse en el tiempo y en la tierra, a diferencia de la enseñanza de la verdadera religión en general acerca de la resurrección en el fin del mundo, y acerca de la eterna felicidad de los elegidos - que necesariamente uno duda en atribuir un origen celestial. Por último, y más especialmente, el comentarista se ha tomado tal libertad en evaluar y juzgar a la jerarquía católica, en todos sus grados, que uno se pregunta en qué se basa para justificar la gravedad de sus palabras, las cuales no quedarían fuera de lugar en las páginas de un periódico que fuera el más hostil a la fe cristiana. Uno se pregunta cómo se puede conjugar la piedad que profesa con la dureza que muestra hacia las personas dignas de todos los respetos.

"Lo que agrava la temeridad de estas sentencias es que son dadas, en varias ocasiones, en una forma que es a la vez burlona e insultante, lo que es desmentido por el carácter y la dignidad de las personas que el autor considera oportuno denunciar.

"El santo Papa Pío IX, venerables cardenales tales como Monseñor Perraud, Mons. Lugon y Mons. Sevin, obispos como Monseñor Maurin de Grenoble, y todos sus predecesores hasta Mons. Ginoulhiac, de renombrada memoria: todos están incluidos en los hirientes reproches, que el comentarista se atreve a atribuir, en primer lugar, a la Santísima Virgen!

"Y todo esto está escrito y publicado, distribuido y ofrecido para aquellos que quisieran encontrar en estas páginas el alimento para su curiosidad. ¿Se aprenden la caridad y el amor al aprender a despreciar a la autoridad legítima del sacerdocio? Porque lo notable en este cristiano, en este católico, es que parece disfrutar de una especie de alegría al golpear a los líderes de la Iglesia santa, de los cuales él se burla al llamarlos «nuestros príncipes'

"Por lo tanto no se sorprenda, Monseñor, si condeno estos dos folletos de autoría del Dr. Mariavi, si reprocho su espíritu y su carácter, y si yo le aconsejo a los fieles a que no los lean

"Con mi afectuoso respeto,

A., cardenal de Cabrihres

Obispo de Montpellier.

(Le Hidec, Les secretos de La Salette, p. 164-167)


Ahora la traducción de un percutante análisis por parte del autor James Foster:

Textos de los falsos Secretos

En las décadas siguientes a la aparición se publicaron una serie de versiones de los secretos, incluyendo la versión publicada en Italia en 1879 por Melanie Calvat misma. Este texto, que fue tan largo que tuvo que ser publicado como un folleto, lo fue en un tono muy apocalíptico e incluía predicciones para el mundo y una incisiva crítica del clero. Incluía la dramática denuncia "Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del anticristo". Fue utilizado por anticlericales y por la masonería para atacar a la Iglesia. Todavía se utiliza hoy por los "tradicionalistas" [nota del blogger: digamos de los inclinados al sedevacantismo] que se encuentran actualmente en cisma con Roma. La iglesia jamás ha aceptado estas versiones del secreto como auténticos. Después de la publicación de su inclusión en el Índice de libros prohibidos y la advertencia en privado a Melanie por su comportamiento.

En este punto es necesario mencionar las dos maneras de ver a Melanie que surgieron posteriormente. Sus devotos, entre ellos un número de miembros del clero a quienes ella atrajo a su causa en el momento, la vieron como alguien que fue completamente fiel a su misión, una misión que, a su juicio continuó después de los acontecimientos de septiembre de 1846. Se convirtió en una gran mística y visionaria que sufriera grandes frustraciones de manos de las autoridades de la Iglesia. Esta era su peculiar cruz y vocación. Todas sus supuestas revelaciones deben ser creídas, incluido el secreto de 1879. La otra manera es la de considerar que cuando Melanie publicó el llamado Secreto de La Salette, después de haber fracasado en su vocación de carmelita y haber sido dispensada de sus votos por el Santo Padre, ella se había convertido en una pseudo-mística, obsesionada con la literatura apocalíptica y resentida con las autoridades de la Iglesia que se habían negado a adherirse a sus exigencias irrazonables. El secreto no era un fiel reflejo de lo que la Virgen le dijo, sino una expresión de sus propias ideas y sentimientos. El obispo de Grenoble, que sufriera sucesivos tropiezos al intentar defender a Melanie, la encuentra “empecinada” y desafiante de la autoridad. Con gran visión, en 1851 declaró públicamente que la misión de los niños pastores había terminado y que el asunto se encontraba ya en manos de la Iglesia. Lo hizo para poner fin a las pretensiones de Melanie de tener más y continuas revelaciones. Se ha dicho que Melanie producía en quienes tenían que lidiar con ella más lástima que enojo. No me propongo tratar de resolver la cuestión de cuál de estos personajes representa la "verdadera Melanie", pero la falsedad de la versión 1879 es evidente, por diversas razones, incluyendo

- Su longitud que llenaba varias páginas de un folleto. El verdadero secreto llenaba apenas tres carillas.

- Se hace referencia a sucesos concretos, de los cuales se dice que van a ocurrir en el siglo XIX, pero que en realidad nunca se produjeron. Por ejemplo, el anticristo, no aparece "en torno a 1865" ¿o simplemente no lo hemos reconocido? Ni ha mandado ejércitos en las guerras que se lucharon en los años 1880 (Nótese como la frase acerca de Roma convirtiéndose en la sede del anticristo se elimina de este contexto por aquellos que lo utilizan para justificar los ataques a la actual Ciudad del Vaticano).

- La publicación en 2002 del secreto que Melanie escribió al Papa en 1851 nos permite hacer una comparación con la versión de 1879 y rápidamente se hace evidente que hay poca semejanza entre los dos. El verdadero secreto es muy similar al mensaje de Fátima visto en su totalidad. No está escrito abiertamente en tono apocalíptico y condenatorio, carece de la crítica del clero y religiosos que se encuentran en la versión de Melanie de 1879. La frase "Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del anticristo" no está presente. Al igual que Fátima es un mensaje de esperanza, especialmente en relación con el secreto de Maximin.


Las versiones de los supuestos secretos encontradas en 2002 se encuentran aquí.


Y por último, mi comentario sobre todo ello:

La aparición de La Salette es verdadera, y traigo a colación la prueba a la que fue sometido el Santo Cura de Ars a fin de verificarla, de la cual salió convencido de su autenticidad.

Se transcribieron dos mensajes originales dirigidos al Santo Padre Pío IX, correspondientes a los mensajes de Maximin y Melanie, de los cuales lo único que trascendió fue que Melanie necesitó conocer previamente la ortografía de las palabras “souillée” (profanada) , “infailliblement” (infaliblemente) y "antéchrist" (anticristo). Dichas palabras se encuentran en los mensajes recientemente descubiertos en el Vaticano, lo cual habla a favor de su autenticidad.

Sin embargo, a pesar de estar manuscritos, encuentro que tampoco coinciden los acontecimientos descriptos y los tiempos dados. Tampoco coinciden, y esto es lo más importante para mí, con mis propias conclusiones sobre el tema (las cuales me reservo por falta de autoridad).

Se sabe asimismo que el Papa, al leer los mensajes, dijo algo así como “Ahora caigo en la cuenta porqué la Iglesia es militante y he aquí su capitán. No le temo tanto a las persecusiones como a los respetos humanos...”

En suma, así como en Fátima, no parece que hayamos conocido toda la verdad sobre los mensajes de La Salette . ¿Pero la conoceremos antes de los grandes acontecimientos que se avecinan?


mayo 28, 2009

La Carta de los Padres de La Reja

La Carta de los Padres de La Reja aparecida en el Nº 121 de la revista "Iesus Christus" del Distrito de América del Sur de la FSSPX parece confirmar la certeza que tenemos desde hace ya algún tiempo de que el destino de la dicha Fraternidad no es la de desarrollar una actividad en paz y concordia (pero Cristo no vino a traer la paz sino la espada) a la que aspiramos por un instante -pensando, o mejor soñando, con una FSSPX plenamente regularizada ejerciendo su apostolado en parroquias personales a las que se allegarían los más de los fieles posibles en las presentes circunstancias- , sino una en medio de espinas.

La FSSPX ha renunciado a la obtención del status canónico, pero como creemos en lo providencial de su combate también decimos que esa renuncia no le traerá aparejada su caída en un cisma, sino el mantenerse en un statu quo, bien curioso por cierto, en el cual Roma no le impone ese status -cualquiera que tuviera en mente- y al mismo tiempo consiente en las nuevas ordenaciones, los matrimonios y las confesiones impartidas por los miembros de la Fraternidad.

Esto es lo que se desprende de esta afirmación (en parte gratuita como analizaremos acto seguido): "Y hemos comprobado con dolor cómo aquellos de los nuestros que, tentados por las concesiones romanas, aceptaron cerrar la boca para disfrutar en paz de sus pequeños bienes, no sólo han dejado de luchar por el bien de la Iglesia, sino que van siendo absorbidos por el ambiente conciliar"

Aquí se le llama "concesiones romanas" a la aspiración de la autoridad legítima de conceder un status canónico a todos quienes dicen pertenecer a la Iglesia; se confunde luego la falta de fuerza debida a la pequeñez de los grupos a los que veladamente se alude, con una deliberada postura de no manifestar oposición a los errores conciliares; y se califica un apostolado eficaz como el disfrute -cuasi "pecaminoso"- de "pequeños bienes".

Contrastando con esta afirmación, debemos valorar la descripción que se hace de Benedicto XVI como Papa de ideas conciliares pero en vía de arrepentimiento y de la naturaleza del combate de la FSSPX comparándola -comparación grata a nosotros- con la lucha de David contra Goliat como, asimismo, de la reacción de muchos fieles de la FSSPX asimilándola -en forma insuperable- con la del hermano mayor del hijo pródigo.

La mención al mensaje de La Salette merece una consideración aparte: es cierto que se la hace para criticar una postura arraigada de muchos fieles tradicionalistas que lo consideran poco menos que a la altura de la revelación pública, con el agravante en este caso de que no está probada -ni mucho menos- la autenticidad del mismo (que conste del mensaje y no de la aparición), pero no se pone en duda antes bien se autentifica nuevamente el contenido de ese pseudo mensaje (nos remitimos a la siguiente página para el esclarecimiento de los lectores sobre este importante tópico).

Al tiempo que se cae en el error - o el temor- de no querer ver los "signos de los tiempos" (así de la infeliz como descontextualizada cita de Santo Tomás) mismos que vienen a explicar sino a justificar el rechazo de la FSSPX a las novedades conciliares y su denuncia de la crisis sin precedentes que afecta a la Iglesia desde hace casi cincuenta años.

Así pues, una de cal y otra de arena, pero al fin de cuentas no olvidemos que es una congregación de hombres, si bien que elevados por el sacramento del orden a la estatura de "alter Christus". Ellos y los otros, los "absorbidos por el ambiente conciliar" (sic)...

mayo 12, 2009

La muerte no es el final

En relación a la entrada anterior -cuando el Apocalipsis dice "volvieron a la vida"- encontré esta canción compuesta por el sacerdote vasco Cesáreo Gabaráin Azurmendi, una de cuyas estrofas dice "Ya le has devuelto a la vida, ya le has llevado a la luz". Posteriormente, las Fuerzas Armadas españolas adoptaron esta música como himno que se entona en homenaje a sus militares caídos. La canción propiamente va al minuto 1.20.