jueves, 31 de marzo de 2016

De inquinas y mendacidades


Entendemos que para "Radio Cristiandad" atacar a Mons. Tissier de Mallerais (de "mentiroso" y de "falaz") sea "parte del esquema de trabajo necesario e imprescindible". Pero luego no debería extrañarse de la respuesta...

Pero seremos breves (aunque parece que si los escritos no tienen una determinada extensión en palabras, no califican).

Nos acusa Don Osko de iniquinas personales. Afirmación rara en alguien que nos consta nos lee de larga data. 

Y que en consecuencia debería saber, como dijimos en alguna entrada, que conocimos personalmente al P. Ceriani y que "nunca vimos en él algo que nos desagradara" (hasta hicimos su panegírico, al decir que la característica personal de ser "polémico" no la percibíamos cómo un demérito sino como una virtud, cuando se usaba para "sacudir" a las almas y llevarlas al bien, todo bajo el signo de la obediencia, la que luego abandonó...).

Y que debería saber también, que dijimos en oportunidad del fallecimiento de Fabián Vázquez (ex director de "Radio Cristiandad"), que no obstante su error "nos hubiese gustado conocerlo personalmente" para platicar con él de los temas escatológicos en los cuales con alguna diferencia puntual (somos "intervencionistas no milenaristas" en la clasificación del P. Antonio Van Rixtel) coincidimos básicamente y por tanto tenemos la "verdadera comprensión de la situación que padecemos" y conocemos "que estamos transitando tiempos apocalípticos" . Y que en la misma oportunidad intercedimos ante el amigo Pericón para que modificara el dominio de su blog... 

Y por último, que lo hemos calificado como un "sede sagaz" (lo que se parece más a un halago, no obstante las diferencias) y él en cambio se permite entrar  en la descalificación personal, como hace ahora (sí, revise su "largo" escrito...).

Así que de "inquinas personales" como motivación de nuestras entradas, ni rastro...

Dice por allí Don Osko refiriéndose a nosotros: "ha atacado con ferocidad propia del más obseso sedevacantista al pseudo-papa y pseudo-jerarcas vaticanos". Mmm me parece que el que exagera (por no decir miente) es usted. Para muestra basta un botón o una entrada (aquí).

Que quede claro entonces que nuestra motivación principal es la defensa de remanente fiel (FSSPX) el que dicho sea de paso, es aquél que es llevado al desierto (Ap 12), esto es, una estructura orgánica y visible.

Luego también, como otra motivación añadida, la conversión de alguno (pero eso ya depende del receptor) a esa estructura también orgánica y visible que es la Iglesia puesto que "si alguno dijere que la Iglesia, a la que han sido hechas las promesas divinas, no es una sociedad externa y visible de fieles, sino que es una sociedad espiritual de predestinados o de justos conocida solamente por Dios, sea anatema" (Concilio Vaticano I, Esquema reformado, cn.4) y porque "se apartan de la verdad divina aquellos que se forjan la Iglesia de tal manera, que no pueda ni tocarse ni verse, siendo solamente un ser neumático, como dicen, en el que muchas comunidades de cristianos, aunque separadas mutuamente en la fe, se junten, sin embargo, por un lazo invisible" (Pío XII, Encíclica "Mystici Corporis" )

miércoles, 23 de marzo de 2016

"Non serviam" y "Radio Mendacidad" al ataque

A medida que se acerca la hora de la Verdad -de la obediencia a Roma en lo disciplinar legítimo- las huestes del infierno (Non serviam, Radio Mendacidad) aúllan.  No debería importarles más nada lo que pasa o se dice en el último bastión de la Tradición, puesto que lo desertaron (unos antes, otros después), pero no resulta así. 

Deberían los primeros dedicarse a profundizar el cisma que iniciaron y los segundos explicarles a sus fieles cómo es que la Sede de Pedro está "vacante" (lo cual nunca fue explicitado por el P. Ceriani). Pero no, al Diablo no le interesa eso, sino -en el poco tiempo que le queda- tratar de hacer el mayor mal posible al remanente fiel. Así es que estos buenos discípulos del averno se dedican a atacar a uno de los Obispos fieles (Mons. Tissier de Mallerais).

El primero trae a colación unas declaraciones de Mons. Tissier que pretenden contraponer a otras más recientes, pero en forma totalmente falaz: lo que el Obispo exhortaba a los fieles era a conservar la Fe, a no hacer componendas con los poderes que ocupan la Iglesia (pero aclara más adelante en qué consiste esa "componenda": en "reconciliarse con la nueva religión" o "perder la supervivencia": por ej. dejar que se pierda la sucesión de Obispos tradicionales por fallecimiento de éstos), a separarse de la "Iglesia conciliar" (esto es, de un sistema o de un cuerpo o de una secta doctrinal), a tener presente que "la situación anormal está en Roma" (nuevamente se refiere a lo doctrinal,  porque de lo contrario sería sostener que la Iglesia no es de constitución divina...) y a que Roma debe regresar a la Tradición. 

Nada de ello se contrapone con lo dicho recientemente en el sentido de que Mons. Lefebvre "jamás puso como condición para un reconocimiento de la FSSPX el que Roma abondone los errores y las reformas conciliares". Lo cual es exacto históricamente y de absoluta lógica católica, puesto que lo disciplinar corre separado de lo doctrinal cuando no se interfieren lo uno con lo otro. Tan cierto es que hasta un miembro de un foro cismático  ("gillou47", mensaje del 22 de marzo, 21:01) no tuvo más remedio que reconocerlo así.

El segundo (precedido por una agria arenga de "LV"), por boca del P. Ceriani, se reitera en los tópicos de la libertad de la Misa tradicional y del levantamiento de las "excomuniones". Respecto de la  primera circunstancia ya dijimos que es asimilable al "Edicto de Milán" que otorgó la "libertad de religión" (del cristianismo y de las falsas por igual) pero que fue de agradecer por los católicos que veían superada la persecución; respecto de la segunda, la excomunión (nula) estaba sin embargo "en el papel", por lo cual era necesario que Roma, en forma unilateral, la dejara sin efecto. 

Luego, sobre las tratativas de 1988 y sus corolarios, no implicaron ningún cambio en la posición de Mons. Lefebvre: que haya dicho que si Roma volvía a la Tradición el reconocimiento no sería un problema no es equivalente a sostener que aun mediando un reconocimiento unilateral sin condiciones, éste no deba ser recibido. Esa es la falacia del P. Ceriani. 

Y continúa con otro enredo más pretendiendo encontrar en falta al Obispo Tissier cuando éste lo único que dice es que para Mons. Lefebvre bastaba con que Roma nos tolerase como somos. Repetimos: Roma nos tolera (porque considera a la Tradición un mal) y Mons. Tissier corrige el sentimiento de los romanos para adecuarlo a la realidad y dice es preferible hablar de "soportar" (porque esta vez mira a la FSSPX, que es un bien). ¿Ven alguna contradicción en ello más que el enrevesamiento del P. Ceriani? 

En relación a la "legitimidad" de los nuevos ritos conciliares, ya se explicó que ello refiere a la legitimidad de origen, no a la de ejercicio, a causa de su maldad (de al menos alguno de ellos), de ahí que sea posible hablar de "reconfirmación". Lo de la validez de los matrimonios celebrados por la FSSPX es otro asunto diferente, que mira a la aplicación o no de la jurisdicción de suplencia a su respecto, pero que no fue obstáculo, por ejemplo, en el reconocimiento de los Padres de Campos.

lunes, 21 de marzo de 2016

Memorándum bloguístico


A veces nos asalta la duda de para qué seguir con esta empresa que en su primera época comenzó en diciembre de 2006 (mucho antes de que aparecieran en la blogósfera los "resistentes" del "Non serviam" y otras especies que vinieron a ensombrecer el panorama de la lucha por la Tradición).

Porque la misma no nació con vocación "informativa" ni de "denuncia" de las tropelías de la "secta conciliar" por ser harto conocidas y manifestadas en otros sitios, ni como forma de propagar "devociones". Nació -lo precisamos de entrada- para hacer nuestro aporte a fin de que la FSSPX no se desviara de su camino ("ni cisma, ni herejía").

En aquél entonces compartíamos el combate hasta con la mismísima "Radio Cristiandad" la cual todavía se hallaba al servicio de la FSSPX y de la Tradición. Y recordamos, entre otras anécdotas, la republicación en el blog de la Radio Cristiandad de un artículo nuestro sobre un falso milagro eucarístico (novus ordo) en Lourdes...claro que después llegó Mons. Williamson a decirnos que esos milagros pueden existir...

Eran los años en que comenzaba el prometedor pontificado de Benedicto XVI uno de cuyos ejes consistió en el acercamiento con la FSSPX a través de la concesión de la libertad para la Misa tradicional y el levantamiento de las "excomuniones" de los Obispos de la FSSPX. 

Y, porque no somos ni nunca fuimos "obsecuentes",  marcamos alguna diferencia con la FSSPX al decir que los "prerrequisitos" no eran todos estrictamente necesarios y favoreciendo el denostado "acuerdo práctico", al tiempo de oponernos a la concesión ilimitada de la Misa tradicional (propusimos que la misma se circunscribiera -en primera instancia- a los institutos tradicionales, los cuales estaban mejor preparados y con menor posibilidad de contagio modernista por la prédica).

Luego también podemos adjudicarnos la temprana denuncia del "celo amargo" infiltrado en la FSSPX (el cual todavía no revestía el nombre de "resistencia" pero se encontraba agazapado esperando la ocasión para manifestarse a la luz del día) así como, más recientemente, la percepción del desgajamiento de esa misma "resistencia" como efecto del espíritu de rebelión que los anima.

Así pues, con esas "credenciales" ¿qué podemos pronosticar de nuevo? Por el lado de la pseudoresistencia, nada más: se ha completado el número de rebeldes esperado (Coré, Datán, Abiram) y ya reciben el castigo de su rebelión de manos de sus ex compañeros de ruta en espera de quedar fuera de las promesas de Cristo a su Venida. Por el lado de la obra suscitada por Dios para estos tiempos finales (FSSPX), una "reivindicación" cuyo tenor aun no podemos precisar, probablemente antes del fin de este año. 

A los que no se dejen tentar por el "espíritu de duda", decimos entonces: "levantad la cabeza que se acerca vuestra liberación" (Lc 21, 28)

martes, 15 de marzo de 2016

Fotos del "liberalismo" de la FSSPX

Dom Tomás Calvino dixit: "Aproximándose a Roma no hay como evitar un cierto liberalismo"

Pues bien, aquí tenemos un reportaje fotográfico de la peregrinación a la Santa Túnica de Argenteuil por parte de los fieles de la FSSPX del Distrito de Francia. En dicha ocasión "fue el Rector de la Basílica [por tanto, de la "Iglesia conciliar"] el que recibió a los peregrinos y que presentó a los fieles un fragmento de la reliquia para su veneración". Veamos aquí el "cierto liberalismo" que se deduce de ello: 









martes, 8 de marzo de 2016

Dom Tomás Calvino: versión corregida y ampliada


En azul nuestras correcciones y ampliaciones


1. Reverendo Padre: ¿por qué se necesita otro Obispo de la Resistencia? ¿Subsiste un estado de necesidad en la Iglesia? ¿No le basta a la Iglesia con los Obispos tradicionalistas de la FSSPX, cono afirma la misma Fraternidad?

La Iglesia necesita Obispos, pues así lo quiso Nuestro Señor . Luego, la Tradición necesita Obispos [la Iglesia necesita Obispos válidos y lícitos]. El trabajo que hace Mons. Williamson desde 1988 es enorme. La ayuda que trae Mons. Faure es indispensable, y un tercer Obispo no está demás. La Tradición llegó a contar con siete Obispos cuando Mons. Lazo, de Filipinas, se pasó a la Tradición antes que Mons. Lefebvre y Mons. Antonio de Castro Mayer fallecieran. La Resistencia no es otra cosa sino la Tradición que continúa [la Resistencia no es otra cosa que un cisma respecto de las autoridades de la Iglesia, a la vez que una rebelión respecto de las autoridades legítimas que encarnan la Tradición]

2. Algunos dicen que su consagración constituirá un acto cismático. ¿Qué nos puede decir al respecto?

Así como las consagraciones de 1988 no constituyeron un acto cismático [por estar amparadas en un "estado de necesidad"], de igual forma esta consagración tampoco lo constituirá [sí es un acto cismático, porque no está amparada en ninguna causa de justificación]. La razón que motivó las primeras es la misma que motivó las otras, o sea, el hecho de que Roma no quiere volver a la Tradición [falso: lo que motivó las primeras fue la necesidad de perpetuar la Tradición, lo que se veía comprometido al no reconocer Roma a al menos un Obispo de la Tradición; lo que motiva estas últimas es lo contrario, el no querer ser reconocidos por Roma]
Evidentemente, tanto esta nueva consagración como la de Mons. Faure podrán ser criticadas, mas para quien considera atentamente las razones, se trata de consagraciones motivadas por el mismo motivo que las de 1988: el hecho de que la cátedra de San Pedro está ocupada por enemigos de Nuestro Señor. Es un hecho doloroso, pero es un hecho. Negarlo prueba irrealismo, acusación hecha por Mons. Fellay a sus tres hermanos en el episcopado: Mons. Williamson, Mons. Tissier y Mons. de Galarreta.
Esta nueva consagración no tiene sino los motivos que hicieron actuar a Mons. Lefebvre, ni más ni menos. La única diferencia está en las circunstancias especiales en relación con las autoridades de la Fraternidad, pero en relación con Roma y la crisis, las razones son idénticas en todos los sentidos [falso: si en 1988 hubieran existido Obispos tradicionales, como es el caso hoy con Monseñores Fellay, Tissier y de Galarreta,  no habría sido necesario consagrar otros sin autorización del Papa]

3. Padre: el año pasado, con motivo de la consagración de Mons. Faure, la FSSPX dijo que la Resistencia es sedevacantista, y que eso se demuestra al consagrar Obispos sin permiso de las autoridades romanas. ¿Su respuesta a esta otra acusación?

De la misma forma que Mons. Lefebvre no era sedevacantista, así la Resistencia no es sedevacantista, aunque en su seno haya, como por lo demás siempre hubo en la Fraternidad San Pío X, simpatizantes de esta tesis [la Resistencia es sedevacantista práctica, por cuanto dice obedecer al Papa pero en los hechos lo desobedece en su poder de gobierno]

4. Padre: ¿cuál es su posición ante el sedevacantismo?

Pienso que la posición de Mons. Lefebvre a ese respecto es la más sensata y la más prudente. El Papa no puede usar de su autoridad para destruir la Iglesia. Luego, nosotros no le obedecemos en esta obra. Nosotros nos negamos a tener parte en la destrucción de la Iglesia. En cuanto a decidir si el Papa perdió su pontificado por causa de esto, es una cuestión disputada. No tenemos las premisas para sacar una conclusión que excluya todas las dudas. Ahora bien, en la duda, es mejor no afirmar que la sede está vacante y considerarlo como Papa [no se trata de lo que 'es mejor' sino de que el sedevacantismo no se sostiene: sea porque la pérdida del oficio requiere una declaración  de una autoridad para efectivizarla, sea porque se traduce en la negación de los dogmas de la perpetuidad de los sucesores de Pedro y de la visibilidad de la Iglesia]

5. El año pasado preguntamos a Mons. Faure que haría si fuera invitado al Vaticano por el Papa Francisco. Ahora le hacemos a Usted la misma pregunta. ¿Iría? ¿A decir qué a Francisco?

¿Ir a Roma? Sólo si fuese para preguntar si las autoridades romanas aceptan Quanta Cura, Syllabus, Pascendi, etc., pero creo que por ahora la respuesta ya fue dada y ella es negativa [si el Papa invita a un súbdito, éste debe acudir al llamado. Luego se verá qué clase de orden se nos impone: si es legítima se debe obedecerla, si no lo es se debe desobedecerla]

6. El profesor Carlos Nougué ha publicado un breve artículo acerca de la su vida, en el que menciona el incidente de las presiones que Usted recibió por parte de las autoridades de la FSSPX por negarse a cantar el Te Deum en celebración del motu proprio Summorum Puntificum (julio de 2007). ¿Nos puede contar algo más sobre ese episodio y acerca de otros en los que Usted haya sufrido presiones por parte de los jefes de la FSSPX?

Lo que pasó en Santa Cruz cuando Mons. de Galarreta estuvo aquí, sugiriéndome dejar el monasterio, es algo bien complejo, donde entran varios factores. Solamente Mons. de Galarreta podría decir exactamente todas las razones que lo movieron a darme aquella sugerencia. La cuestión doctrinal pudo haber estado envuelta, mas no hay certeza, ya que Mons. de Galarreta estaba, en principio, contra los acuerdos. Tal vez la libertad y justa independencia del monasterio inquietase a Mons. Fellay. Mons. de Galarreta dio como motivo las vocaciones para el monasterio, pues mientras yo fuese prior los Padres en Brasil no mandarían vocaciones.

7. Reverendo Padre: ¿su experiencia en la abadía de Le Barroux le ha servido para fortalecer sus oposición a la deriva rallié o acuerdista de la FSSPX?

Sí, hay una semejanza entre la admiración de Dom Gérard por el entonces Cardenal Ratzinger y la admiración o, al menos, la consideración que Mons. Fellay tiene por Benedicto XVI.
Dom Gérard decía que Mons. Lefebvre se quedada enfadado en su rincón al negarse a entrar en contacto con los representantes de Roma, y que el Cardenal Ratzinger era un hombre con el que era posible tratar. Dom Gérard no conocía al Cardenal y no quiso aprovechar la experiencia de Mons. Lefebvre. Pienso que Mons. Fellay ha cometido el mismo error. Los consejos y pareceres de los antiguos son algo fundamental en la vida. Santo Tomás, al hablar de la docilidad, señala esta disposición de alma que debemos tener para con los ancianos. Vale la pena leer el artículo 3 de la cuestión 49 da IIª IIae. Es muy instructivo. Dom Gérard no tuvo en cuenta los avisos y advertencias de Mons. Lefebvre. Mons. Fellay actuaría de manera bien distinta si los meditase también, pienso yo. Esta cuestión merecería todo un estudio sobre la actitud de Roma para con Mons. Gérard y para con Mons. Fellay. Pienso que a los dos faltó la prudencia de Mons. Lefebvre [la situación de los monjes de Le Barroux así como la de los demás institutos que se acogieron a "Ecclesia Dei" es la de un "estado de necesidad" latente al no contar con la seguridad de obtener un Obispo tradicional para su supervivencia; éste no es el caso de la FSSPX hoy en día]

8. ¿Nos puede contar cómo se produjo el quiebre entre su monasterio y la FSSPX el año 2012?

La separación entre nuestro monasterio y la Fraternidad fue gradual, debido a más de un incidente. Pero fue en 2012, cuando tanto yo como el Hno. Arsenio escribimos sobre los acuerdos, y sobre todo cuando Mons. Williamson estuvo en nuestro monasterio y recibió todo nuestro apoyo; que la ruptura se hizo.
Sin embargo, nosotros guardamos buenas relaciones con algunos miembros de la Fraternidad San Pío X que ven el problema, aunque ellos piensen que es mejor permanecer en la Fraternidad por ahora.

9. Padre: Usted conoció a Mons. Lefevre. ¿Nos puede decir unas palabras sobre él?

Mons. Lefebvre poseía la fuerza y la tranquilidad de los que tienen certeza de lo bien fundado que está lo que ellos están haciendo, y esto unido a una gran disponibilidad para atender a las almas. Su tranquilidad venía de la solidez de su fe y de su buen sentido. La certeza genera la tranquilidad. Ahora bien, la certeza de la Fe es superior a todas las otras. De ahí esa suma tranquilidad que Mons. Lefebvre presentaba en todas las ocasiones. Él era un verdadero Obispo, tal como lo describe San Pablo, que actuaba de modo que salvara su propia alma y la de aquellos que oían sus palabras y sus consejos. Su divisa resumía bien su persona y su acción: Credidimus Caritati.

10. ¿Cómo explicaría Usted el cambio que se ha obrado en la FSSPX respecto de la posibilidad de un acuerdo práctico con Roma, y qué piensa que sucederá con la Fraternidad?

Pienso que hay miembros de la Fraternidad San Pío X que quieren un acuerdo y que vienen trabajando en este sentido hace muchos años.
Tal vez fue para salvar a la Fraternidad de una ruptura interna que Mons. Tissier y Mons. de Galarreta aceptaron el cambio de lo que había sido decidido eN el Capítulo General de 2006.
Lo que sucederá con la Fraternidad sólo Dios lo sabe. Rezo para que ella vuelva a su primer fervor, mas será difícil una vuelta atrás.
No conviviendo con los miembros de la Fraternidad, tengo dificultad en dar una opinión fundamentada. Por lo que oigo y por lo que llego a leer, creo que a Fraternidad intentará un equilibrio un tanto inestable, compuesto de legalidad y de fidelidad. Mas ellos lucharán en el terreno escogido por el enemigo. Táticamente no es muy inteligente. La libertad de predicar contra los errores de La Santa Sede quedará (ya está) paralizada. Además de eso, Mons. Fellay parece pensar diferentemente de Mons. Lefebvre, apesar de que él lo niega. Esto es mortal para la Fraternidad San Pío X. [todas estas consideraciones son meras conjeturas, opiniones y difamaciones sin fundamento]

11. Reverendo Padre: ¿se puede hablar de verdadero y propio liberalismo en la FSSPX, o eso es una exageración?

Aproximándose a Roma no hay como evitar un cierto liberalismo [obedecer un marco canónico no implica per se el aceptar los errores liberales]

12. Padre: ¿cómo definiría usted la Resistencia y cómo ve el futuro de ella?

Yo definiría la Resistencia como la fidelidad a Mons. Lefebvre y a Mons. Antonio de Castro Mayer. La Resistencia es la Tradición, o es la parte más sana de la Tradición o, al menos la parte de la Tradición que rechaza más claramente la idea de un acuerdo prático sin que Roma haya vuelto a la Tradición [la Resistencia, al desobedecer una eventual orden legítima de Roma, se pone voluntariamente en estado de cisma]
El futuro de la Resistencia está en la fidelidad a las enseñanzas de Mons. Lefebvre y de Mons. de Castro Mayer, o sea, a las enseñanzas del Magisterio infalible de la Iglesia. Gracias a Dios tenemos a Mons. Williamson y a Mons. Faure com nosotros, pues ellos fueron escogidos por Mons. Lefebvre y siempre fueron discípulos fieles del fundador de la Fraternidad San Pío X.

13. ¿Cuáles serán sus prioridades cono Obispo?

Dar los sacramentos y asegurar la predicación de la fe [los que serán administrados en forma absolutamente ilícita]

14. ¿Cuál será el lema de su escudo y la explicación del mismo?

El lema será “Veritatem Dilexisti” (Amaste la Verdad), sacado del Salmo 50. El escudo es el reverso de La medalla milagrosa, con las doce estrellas (los doce artículos del Credo y los doce Apóstoles), la cruz, la “M” de María Santísima, y los Sagrados Corazones.
Brasil tuvo por nombre, en el inicio, “Tierra de la Santa Cruz”. Ese es también El nombre de nuestro monasterio.
Nuestra congregación fue dedicada, en el siglo XIX, por nuestro fundador, el Rev. Padre Jean Baptiste Muard, a los Sacratísimos Corazones de Jesus y Maria.

15. Finalmente, Reverendo Padre, ¿quisiera Usted enviar un mensaje a los tradicionalistas, y, en particular, a la Resistencia?

¿Un mensaje? Estudien las obras de Mons. Lefebvre y aprendan de sus ejemplos. Mons. Lefebvre es el Padre Le Floch y el P. Le Floch es el Magisterio: es el amor del Magisterio de la Iglesia. Sólo así se vencerá al liberalismo y al modernismo.
Además de eso, lean y procuren entender los grandes autores antiliberales, sobre todo los que mejor entendieron los errores del mundo moderno, como Mons. Antonio de Castro Mayer, Mons. Williamson y también Mons. Tissier, que expone con precisión la extraña teología de Benedicto XVI y que nos dio la biografía de Mons. Lefebvre, sin olvidar los antiguos autores, cuya lista sería demasiado grande. Recordemos solamente a Mons. Vital, el gran Obispo brasileño amigo de Mgr. Ségur que combatió vigorosamente a la masonería, y por causa de eso fue preso y tal vez envenenado, pues murió poco después de salir de la prisión, con graves problemas digestivos. Recordemos también a Mgr. Pie y, para los brasileños, Gustavo Corção, cuyo libro, El Siglo de la Nada, debería ser conocido por todos. Corção  entendió bien el mal del siglo: la mentira, ya que él decía que el siglo XX podría ser llamado el siglo de la mentira. El remedio a este mal está en su contrario: “Veritatem dilexisti”.

Querido Padre, agradecemos profundamente a Dios, a su Santísima Madre, a San José Protector de la Iglesia, y a San Benito; por la gran bendición que para la Resistencia implica su consagración. Pedimos a Dios que le dé un episcopado sumamente fructífero . Agradecemos a usted el haber aceptado tan pesada carga y a Mons. Williamson y a Mons. Faure porque lo consagrarán cono sucesor de los Apóstoles. Deo gratias! ["el que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama" Mt 12, 30]

sábado, 5 de marzo de 2016

La "entrevista" a Mons. Fellay

Ya todos habrán tenido oportunidad de escuchar la "entrevista" que un periodista inglés formulara a Mons. Fellay en la Casa Generalicia de Menzingen. Por nuestra parte, nos enteramos de ella gracias al blog cismático "Non serviam", el que luego hiciera una traducción al español.

Lo primero que debemos decir es que la "entrevista" no debió tener lugar. La formulan enemigos de la Iglesia al servicio del Anticristo. Y así como no se debe entrar en diálogo con el Diablo para no caer en la tentación, no se debe conceder estas "entrevistas" para no dar  pie a los mencionados enemigos para hacer un uso malévolo de la mismas. 

Esos enemigos incluyen a los que "salieron de nosotros pero no eran de nosotros" (I Juan 2, 19) esto es  los "sedevacantistas" y los "resistentes"  los que unen sus fuerzas en contra del último bastión de la Iglesia verdadera: así, el año 2012 los vió unidos a estos "sedevacantistas" y "resistentes" codo a codo con el poder judío y con las "conferencias episcopales" de Alemania y Francia que amenazaron al entonces Pontífice reinante (Benedicto XVI) por causa de su acercamiento con la FSSPX, al punto que un año después, en forma verosímil, el Papa se vió obligado a renunciar por la presión ejercida hacia él. 

Lo segundo que queremos puntualizar es que la referida "entrevista" (las comillas se deben a que en los hechos se trató de un ataque frontal más que de un ejercicio periodístico) no fue pensada ni previamente concertada, sino -como es característico de Mons. Fellay- concedida en forma sincera y francamente, un tanto ingenua. Y de igual género fueron las respuestas dadas por el mismo Monseñor, tratándo de no caer en las consabidas trampas, lo que inevitablemente derivó en una cierta falta de naturalidad que dió la impresión de una derrota. 

Todo ello da cuenta de algo mucho más profundo y es que, efectivamente, en la época en que nos ubicamos (vísperas del "resplandor de su Venida"), se le dió a la Bestia el poder de "hacer la guerra a los santos y de vencerlos" (Ap. 13, 7) . A los Testigos, la "Bestia que sube del abismo" les "hace la guerra , los vence y los mata" (Ap 11). No debe escandalizar pues que los santos (Mons. Fellay es quien los encabeza hoy) sean vencidos, pero debe quedar claro igualmente que ello no es igual a defección, como nos lo quieren hacer creer los del cisma williamsoniano.