Mostrando entradas con la etiqueta Neo tradis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Neo tradis. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de febrero de 2022

Refutación de ciertos errores proliferantes en la Orden “San Elías”

Lo del título es una transcripción irónica del elegido por el P. Federico Highton para pseudo rebatir una conferencia del P. Bianchetti de la FSSPX. Es irónico puesto que aún en el supuesto que el Padre referido en último término hubiese incurrido en errores, éstos no serían imputables a la Fraternidad San Pío X como tal, como emanado de algún documento oficial o que comprometiese a todos sus miembros. Del mismo modo que los dichos del P. Highton no comprometen a la “Orden San Elías” o corresponden necesariamente al pensamiento del P. Olivera Ravasi (otro miembro de la dicha Sociedad).

Desde ya, si el P. Bianchetti “pontifica” que el novus ordo es per se algo malo (por ende, pecaminoso) ello es algo absolutamente cierto, lo cual no quiere decir que subjetivamente todos quienes celebren o participen de esa misa sean imputables de pecado.

La solicitud del P. Highton parece ser la de aquellas almas atormentadas por los “escrúpulos” causados por predicaciones como las del P. Bianchetti, pero no la búsqueda de la Verdad, de la naturaleza intrínseca del novus ordo, de la cual derivarían el juicio moral respecto a éste último y la actuación consecuente.

El P. Bianchetti distingue claramente la validez de la lictud,  deja claro cuáles son los elementos para la validez (existencia) del Sacramento y llega a la conclusión de que no se puede afirmar que la misa novus ordo sea, en principio, inválida. Sí va a explicar el porqué es ilícita. En otro pasaje afirmará como algo hipotético y no como principio, la posibilidad de la invalidez por falta de intención del Sacerdote, sobre lo que volveremos.

 

De las falsas refutaciones del P. Highton:


Primera falsa refutación: Lo que el P. Highton parece confundir aquí es la Misa como Sacrificio y el rito de la Misa. El P. Bianchetti, cuando refiere que la Misa tradicional es la Misa católica, alude al primer significado, oponiendo esa Misa católica a la que no lo será (misa novus ordo), no a los diferentes ritos de la Misa.

Segunda falsa refutación: lo lícito es lo que es ajustado a la ley (sea divina o humana, civil o eclesiástica, etc), pero conforme a Santo Tomás, ley es “una ordenación de la razón, para el bien común, promulgada por quien tiene cuidado de la comunidad' Aquino, Tomás de. S.Th., I-II, q.90, a.4. Y esa ordenación de la razón está en la naturaleza del hombre. Es a esta definción a la que apunta el P. Bianchetti.

Tercera falsa refutación: 1- claro que el P. Bianchetti se refiere a “fe protestante” como “creencia”, no está calificando en esta alusión la falsedad o veracidad de esa creencia. 2- aquí el P. Highton habla como si conociera el interior o los procesos mentales de los feligreses que asisten al novus ordo. La realidad -comprobable en forma estadística- es la de que las Iglesias se vaciaron en el entorno de la imposición de la nueva misa hasta llegar al grado de deserción actual nunca visto en la historia de la Iglesia. Si el abandono (o la apostasía) derivó en protestantismo, en cualquier otra falsa religión o lisa y llanamente en ateísmo no podemos cuantificarlo, pero en todo caso los elementos protestantes de la nueva misa fueron causa de este abandono. 3- no se trata de que exteriormente algo luzca apetecible sino de las rúbricas propias del novus ordo: los hongos más venenosos lucen muy coloridos exteriormente. 4- el P. Bianchetti dice por un lado que el propio rito pudiera tener un efecto en la (falta de) intención y que “uno” (está hablando de él y de los fieles avisados que no obstante acuden por verdaderos escrúpulos al novus ordo) puede dudar de la consagración. No se refiere aquí a la feligresía en general.

Sobre el tema de la intención, comencemos por recordar de que la intención es uno de los requisitos para la validez de los Sacramentos (Concilio de Trento, ses 7a, can 11). Esto es, no basta con que el Sacerdote lleve a cabo la forma, sino que debe tener la “intención”.

Al respecto, los teólogos han estado divididos: unos se basan en que basta con la realización seria y deliberada del rito exterior,  en que la Iglesia nunca se preocupó por conocer la intención interior y en que,  si tal fuera el caso, provocaría problemas de conciencia.

Pero otros sostienen que la intención interior es necesaria para la validez y se basan en el propio Concilio de Trento que considera que además de la materia y de la forma (por lo tanto, del rito exterior) se requiere la “intención de hacer lo que hace la Iglesia”. Por su parte, Alejandro VIII condenó la proposición que dice que “es válido el bautismo que es conferido por un ministro que observa todos los ritos externos y la forma del bautismo aun cuando en su interior piense en no hacer lo que hace la Iglesia” (Ds 2328).

Esto es, si bastara siempre con el rito exterior (como propugna el P. Highton), entonces la Iglesia no requeriría algo llamado “intención”. De tal suerte que si el Sacerdote piensa en no hacer el Sacramento, no lo estaría haciendo, lo estaría fingiendo.

Es ni más ni menos lo que dice el P. Bianchetti. Lo que "hace la Iglesia" es un Sacrificio por el cual se opera la transubstanciación. Los protestantes en sus celebraciones solo quieren hacer un “memorial” y el novus ordo, en cuya elaboración se solicitó la opinión de consejeros protestantes, trasunta esa idea.

La respuesta del Aquinate a la objeción de San Agustín que cita el P. Highton no viene al caso, pues él está hablando de la no creencia en los efectos del Sacramento (la cual no impide, ciertamente, la confección de este), al “ex opere operato”, no de la voluntad de no hacer el Sacramento.

Luego el P. Highton nos confunde con la llamada ‘intención virtual’. Cierto que la misma es suficiente para la confección, pero olvida decirnos que la intención virtual es continuación de una intención “actual” de querer hacer el Sacramento. Si ésta nunca se tuvo, mal puede haber una “virtual” (es decir, por más que en el medio el Ministro se haya “ido por los cerros de Ubeda”).

Cuarta falsa refutación: el P. Bianchetti recuerda correctamente las palabras de la forma en el Misal latino. Luego trae a colación un estudio sobre el Misal novus ordo y menciona que alguien sostiene la invalidez por el no uso del adjetivo “éste”, lo cual es desmentido (en forma condicional) por el Padre. Resulta que este “gravísimo yerro” en palabras del P. Highton, responde únicamente a que “esto” es la traducción corriente del Misal romano al español, por lo cual si la interpretación de más arriba fuera cierta, invalidaría el rito nuevo, al que tanto defiende.

Quinta falsa refutación: el P. Bianchetti recuerda correctamente cómo el Misal tradicional expresa la fórmula consagratoria. En efecto, en el Misal tradicional y para subrayar que se actúa ‘in persona Christi’, las mayúsculas vienen después del “tomad y bebed”, en cambio en el Misal nuevo estas últimas palabras se incorporan junto a las que son propias de la consagración, con lo cual no se distingue lo narrativo de la acción que se debe realizar.

Sexta falsa refutación: ya explicado en el párrafo anterior. No se trata de comparar textos in extenso sino de cómo estos están presentados, de si tiene puntuación luego del “Accipite, et manducate ex hoc omnes” como es el caso del Misal antiguo o de si esta frase se incorpora toda en mayúscula en las palabras consagratorias. No decimos que esto sea causa invalidante pero sí un factor más, entre muchos, para que el oficiante pueda no tener presente que actúa ‘in persona Christi’.

Séptima falsa refutación: ya contestado en el párrafo tercero. Santo Tomás explica cómo la intención virtual es suficiente, pero nada dice de si no se tiene la intención actual de hacer el Sacramento, sin la cual no puede haber intención virtual que es su continuación.

Octava falsa refutación: el P. Higthon pretende refutar al P. Bianchetti en cuanto a la ausencia de bandeja para la comunión, purificación de los dedos e inexistencia de “preservatio”. Y para ello cita la “tercera edición del Misal romano”. La “Institutio generalis” menciona la purificación de los dedos como condicionada a que “algún fragmento de la Hostia se haya adherido” pero nada se dice de la “preservatio” ni se prescribe la bandeja de comunión.


Conclusión:

Monseñor Lefebvre salvó el rito tradicional que nunca había sido abrogado pero se quería prohibir y desterrar de hecho para todo el mundo latino. De hecho “salvaron” (junto a Mons. de Castro-Mayer) a esa liturgia y a la doctrina verdadera. Si, mal que le pese al P. Highton, la FSSPX es el remanente fiel organizado (no descartamos que puedan existir clérigos que se opongan a los errores del Concilio Vaticano II y preserven la Misa tradicional, pero lo harán en forma particular y sin garantía de continuidad).

La ilicitud de la Misa nueva se debe ante todo a que es contraria a una doctrina “de fide tenenda” del magisterio ordinario, la Bula “Quo primum tempore” de San Pío V, el cual prohibió se modificara el rito por él codificado (por ello no es incorrecto denominar a la Misa tradicional como “Misa de San Pío V” en su honor). Lo que pretenden estas doctrinas infalibles es la protección del Dogma, esto es, aquello que -en este caso en la liturgia- es de Tradición apostólica. No significa esto que no se puedan hacer alteraciones a la liturgia por un Pontífice, pero siempre guardando el ”corpus”, aquello que impide se altere o ponga en peligro los dogmas católicos: Sacrificio eucarístico, transubstanciación, Presencia Real. Esto es lo que, lamentablemente, ha provocado el Novus ordo.

Aun así, somos de la opinión que, por provisión divina, la validez del rito nuevo no se ha visto afectada en su generalidad, siendo que Cristo prometió de “estar siempre con nosotros” (Mt 28, 20), lo cual no quita, nuevamente, que el rito nuevo sea malo en sí mismo, por desvirtuar el Sacrificio perpetuo.

viernes, 10 de septiembre de 2021

Etiquetas III

Una aclaración previa, en la presente secuela, suprimimos dos de las anteriores "etiquetas" ("acuerdismo" y "resistencia")  por carecer de actualidad y las sustituímos por la de "Neo tradis" (aunque a decir verdad, aquéllas "etiquetas" dicen relación con ésta, por otros motivos que veremos a continuación).

1- "Neo tradis"

Los así llamados "Institutos tradicionales" (Fraternidad San Pedro, Instituto Cristo Rey, Fraternidad San Felipe Neri, Instituto del Buen Pastor entre otros) emitieron un lamentable comunicado en respuesta al motu proprio "Traditionis custodes".  Es lamentable  porque no va a las causas  (aun cuando se puedan lamentar las consecuencias) y protesta aferrarse a los principios que trajeron estos males o peor aún, condesciende con ellos: «Reafirmamos nuestra adhesión al magisterio (incluido el del Vaticano II y lo que sigue) según la doctrina católica del asentimiento que le corresponde», se lee en el comunicado. Adviértase que no es la "lectura a la luz de la Tradición" (que podría 'salvarlos' a ellos pero no los exime de denunciar o criticar los errores que en él se encuentran), ni la mentada "hermenéutica de la continuidad" (una forma de hacerle decir al Concilio lo que éste no dijo, esto es, una falsedad que pretende disculpar a sus autores). No, en este caso, se dice que se presta un "asentimiento" (para un Magisterio "mere auténtico" no vinculante en caso de presentar errores) que supone o implica aceptación (poco importa si es solo al nivel privado o del fuero interno). Como corolario, aceptan el "birritualismo", contrariando el deseo explícito de la "Bula Quo primum tempore" en el sentido de que hubiera "un sólo rito" en la Iglesia latina, condescendiendo con el rito equívoco y vulnerador de la doctrina "de fide tenenda" que implica -entre otras- la de no separar el tabernáculo del altar. Por fin, la plañidera de dirigirse al Papa con sus mismos argumentos (apelando al "diálogo" y a la "misericordia") como si éstos no constituyeran meros vocablos carentes de sustantividad tendientes a desfigurar la  doctrina genuina en relación a ambos.

2- Papado

Se rumorea de que al Papa le quedarían pocos meses en su oficio, bien sea por motivos de salud o de renuncia voluntaria. Lo cual, en forma subliminal (consciente o no) como que se desea por parte de quienes vierten la noticia. A esto decimos y reiteramos (lejos de la fijación de algunos) de que Francisco no es el peor de los Papas conciliares.  A vía de ejemplo, el reciente Motu proprio no hace más que retrotraer las cosas a 1969-1970, cuando Pablo VI suprimió de hecho la liturgia tradicional y la sustituyó por el rito equívoco.  Rito que tuvo su plena expansión en el largo pontificado de Juan Pablo II, el cual "excomulgó" a quienes querían mantener el rito inmemorial, y rito que fue celebrado siempre por Benedicto XVI pese a su declarada "simpatía" por lo tradicional, creando perplejidad entre los fieles.

3- Fátima

Las apariciones y sus mensajes han quedado sepultadas en el olvido por parte de las autoridades modernistas y,  nos parece a nosotros, han sufrido también cierta marginación en ámbitos más tradicionales, Sin embargo, la promesa del "triunfo" final sigue estando allí, junto con la discutida "séptima aparición" allí mismo dónde ocurrieron los acontecimientos (Cova da iria). A la vista de la realidad -cotejada con la interpretación que hacemos del Apocalipsis- pensamos que la "aniquilación de muchas naciones", no es otra cosa que el resultado del "Juicio de las naciones" y de que a raíz de este o en ese contexto, el Papa sobreviviente haría la consagración de Rusia en las condiciones pedidas por la Virgen. La expresión "al fin" vendría a coincidir pues con el "fin del tiempo de los gentiles" y la entrada de la "totalidad" de éstos a la Iglesia, seguida en forma inmediata por la conversión de los hebreos (Rm 11, 25).

4- Apocalipsis

Hemos actualizado el Album con unas pequeñas notas en relación a los "tres heraldos de los juicios de Dios"  en el capítulo XIV. Seguimos manteniendo reserva en cuanto a los componentes del "misterio de iniquidad". En relación a ello y a la actualidad, recomendamos un artículo de Juan Manuel de Prada sobre la "marca de la bestia" y su supuesta identificación con las vacunas del covid-19. Sabemos que el final de las Bestias se aproxima, pero debemos precisar, respecto de lo informado en la misma "etiqueta" de la entrada segunda, de que no habrá "reivindicación" de los Testigos, no al menos en el sentido que podría dársele en nuestra interpretación anterior sobre estos personajes: la "resurrección"  de éstos "a la vista de sus enemigos" aconteció con el nacimiento de la FSSPX, luego de que los enemigos de la Iglesia se figuraran que la "Iglesia pre conciliar" estaba "muerta". El final de los "1260 días" simbólicos nos depara en cambio una multiplicidad de eventos de altísima repercusión: los relatados en la etiqueta que precede ("Juicio de las naciones" a manera de "siega": "Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado , porque la mies de la tierra está madura" Joel 3. 13, Ap 14, 20), la "purificación del Santuario" (Dn 8, 14)  y la instauración del Reino mesiánico. 

miércoles, 25 de agosto de 2021

Valiente y sincero testimonio de un Sacerdote diocesano

Hemos descubierto hace poco este canal de apostolado católico tradicional. Y contrastando con otros ejemplos de 'neo tradis' que aún no han soltado todo el lastre del conciliarismo, en este caso el progreso hacia la Verdad viene siendo órganico, como el que debería tener la liturgia, esto es, uno que incorpore verdades al saber pero que no retroceda. 

No decimos que el responsable del canal, Luis Román, o lo mismo el P. Michael Rodriguez de la diócesis de El Paso (Texas), hayan llegado ya a puerto, pero lo vienen haciendo, como decimos, sin retroceder. De hecho, ambos nacieron en el ambiente novusordiano, pero fueron sacando,  con ayuda de la Gracia, las conclusiones que la realidad les imponía; y en el caso del Sacerdote, le fue de mucha utilidad un instructivo que le enviara la FSSPX a todos los Sacerdotes diocesanos explicando cómo celebrar la Misa tradicional. Y de la celebración de esa santa Misa no se vuelve, como lo aclara el Padre Rodriguez en el video que les presentamos a continuación.  



En paralelo, esta postura los ha llevado a sacar la conclusión obvia: Mons. Lefebvre tuvo razón al consagrar Obispos para perpetuar la Santa Misa nunca abrogada (pero prohibida de hecho) y la situación actual con el Motu proprio "Traditionis custodes" es exactamente la misma, lo que lleva a decir al P. Rodriguez que una eventual penalidad de parte de las autoridades, carecería de validez. 

Su pensamiento, gracias a Dios, es compartido por otros Prelados y de él se hacen eco portales como "Rorate Caeli" o "Adelante la Fe". Una muy buena evolución, que va separando el trigo de la cizaña, y hace rabiar a las "mechas humeantes" (o apagadas, como prefieran), que los cataloga como "filolefebvristas"... 

lunes, 23 de agosto de 2021

Los del "Non serviam" y sus modelos de "heroicidad"

En otra ocasión hemos subrayado la raíz común (a ex neocones devenidos en tradis y a ex tradis cismáticos) como siendo de origen farisaico.

Pues bien, una confirmación de ello la tenemos en la reciente entrada del blog "Non serviam" de los pseudo resistentes, la cual pretende ser laudatoria de un Sacerdote diocesano de la Diócesis de Alajuela, al noroeste de Costa Rica, quien oficiaba Misa tradicional y  luego de promulgado el Motu proprio "Traditionis custodes" fuera suspendido por su Obispo y que, de resultas, se decidiera por oficiar la Misa Novus Ordo... pero eso sí, "ad orientem" y "en latín"...motivando que su Obispo (conciliar, afín al Papa Francisco) lo enviara a un Instituto en México para su acompañamiento espiritual y psicológico.

No conocemos el periplo del referido Sacerdote ni si su doctrina era la doctrina católica "íntegra" -lo que implica que fuera anti errores del Concilio Vaticano II- pero si sabemos que ante el injusto "Motu proprio" se decidió prontamente por una farsa, condescendiendo con el rito no católico, equívoco y desvirtuador del Santo Sacrificio de la Misa. Cuando la opción la tenía de allegarse al bastión de la Tradición, la Fraternidad San Pío X, con Sacramentos válidos y lícitos y en perfecta conformidad con la doctrina y liturgia de siempre y con presencia en el país. 

Lo peor de la nota del "Non serviam" es que su "fuente" es la archi modernista agencia de prensa "Aciprensa"... la cual en más de una oportunidad atacó a la Fraternidad San Pío X y a la figura de su fundador, el santo Arzobispo francés Marcel Lefebvre, del cual el referido blog y sus representados de la pseudo "resistencia" dicen ser sus herederos "más puros"...

Pero quizás esta entrada laudatoria de semi tradis y semi conciliares no sea otra cosa que una consecuencia del pensamiento del líder de los pseudo "resistentes", Monseñor Williamson, el cual ya nos demostrara su "amor súbito" por los neo tradis y nos dijera que se puede asistir al novus ordo si "nutre la fe" del que asista y que no descartara la existencia de "milagros" en el mismo...

En esto, los "resistentes" parecen querer identificarse con las palabras de un Sacerdote semi-conciliar, el P. Daniel-Ange, el cual "tiembla" ante la posibilidad de que algunos Sacerdotes perseguidos por oficiar la Misa tradicional, se vean "tentados" de acercarse a la FSSPX  y destaca la "heroicidad" de aquellos que, en 1988,  se desmarcaron de Mons. Lefebvre...

miércoles, 21 de julio de 2021

A los tibios los vomitaré de mi boca

 


«Conozco tus obras: no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Por eso, porque eres tibio, te vomitaré de mi boca." Ap 3, 16


Dios detesta más a los tibios que a los malos. Detesta más a la "Fraternidad San Pedro" en su reciente comunicado o a la "Administración apostólica San Juan María Vianney" en la persona de Monseñor Rifan, que al propio Papa Francisco. Este último es conciliar de formación y en la práctica, pero no anda navegando entre dos aguas, el conciliarismo y el tradicionalismo, como hacen los primeros. En tal sentido, destacamos el lúcido artículo aparecido en el portal "Adelante la Fe" , titulado "Francisco no se equivoca".

Claro está, esta observación que acabamos de hacer no disculpa la maldad del Papa Francisco. Pero la paradoja es que si el contenido del Motu proprio se hubiese acompasado con su título,  "Custodios de la tradición" y,  en forma inversamente proporcional, hubiese prohibido la misa novus ordo y dispuesto que la única "lex orandi" de la Iglesia es la Misa inmemorial codificada por San Pío V, esta medida hubiese sido absolutamente legítima y necesaria. Parecería que estamos ante una de esas monerías del Diablo, adelantándose quizás a una futura disposición en ese sentido, cuando llegue la "purificación del Santuario".

Hemos leído una hipótesis un tanto descabellada pero no inverosímil en cuanto a que la verdadera intención del Papa Francisco sería la de favorecer a la Fraternidad San Pío X, a la que ya reconoció administrativamente en Argentina y a la que concedió facultades de orden sacramental. 

Lo primero que debemos decir a esto es que, si así fuera, el "fin no justifica los medios" (del mismo modo que se nos dijera que la verdadera intención del ecumenismo conciliar es la de traer a los no católicos al redil, puesto que los medios utilizados implican el no proponer la Verdad...). Lo segundo, que la intención última podría no ser la de favorecer a la Fraternidad San Pío X, sino la de constituir a esta en la "reserva de indios" de la Tradición,  para tenerla fuera de los límites de la "incardinación" y quizás la de asestarle un golpe a futuro (¿vuelta a la "excomunión"? ).

Una segunda hipótesis en cuanto a las motivaciones del Motu proprio "Traditionis custodes" es la de que es una decisión eminentemente "política" (de política eclesial), en cuanto a que sería una forma de asestar un golpe a ciertos críticos de su pontificado, que podríamos ejemplificar en un Mons. Viganò, en su calidad de representante de un cierto tradicionalismo. Nuevamente, si así fuera, puesto que las críticas de este último son por lo general justas, el proceder del Papa se apartaría, y por partida doble, de lo que es legítimo. 

La nota que mencionamos al principio (cuyo título conlleva evidentemente ironía) tiene como explicación lisa y llana la de que el Papa quiere  que todo el mundo católico se pliegue a lo que él cree, a los "dioses" a que aludimos en nuestra nota precedente, esto es, a la nueva misa, a los principios conciliares que la sustentan. Una forma de volver a 1970. Es lo más probable y tiene potencialmente un efecto bueno: hacer que los tibios dejen de serlo. Porque debemos dejar en claro que el problema no es la libertad de la Misa para todos sino que la misma debería en todos los casos ser acompañada de la verdadera doctrina. 

Pero por lo visto, por los posicionamientos que evocamos, los tibios quieren seguir siendo tibios y no están dispuestos a comprar "colirio". 

 

viernes, 16 de julio de 2021

Motu proprio "Traditionis custodes" o el incienso a los dioses



Antes de promulgado el motu proprio "Summorum pontificum" por el Papa Benedicto XVI, nos mostramos aprensivos. Nos preguntábamos a qué efectos la FSSPX solicitaba algo (la libertad de la Misa) que ella había logrado salvaguardar y perpetuar. Dedujimos que la petición a las autoridades -a efectos, se decía,  de ´crear confianza'  en vistas a un probable acuerdo canónico- podía ser una concesión a los recalcitrantes o aún una forma de postergar una decisión dificultosa.  Luego, un sacerdote de la FSSPX -que ahora no forma parte de ella- nos argumentó que existía un derecho intrínseco a esa libertad, lo que en un principio disipó nuestras dudas.

Visto así, la cuestión no planteaba problemas, al punto que adherimos no sólo a la petición sino también a su implementación habiendo reunido un "grupo estable" que la solicitó y habiendo contado con el visto bueno de un párroco receptivo y, suponemos, del episcopado. Eran los tiempos del ahora Papa emérito y todos debían, de buena o mala gana, hacer buena letra.

No obstante, las dificultades no se hicieron esperar: por el lado de los oficiantes, una doctrina no del todo íntegra en algunos casos;  por el lado de las graciosas autoridades, una equiparación de ritos contrapuestos en la base misma del documento (tolerable en la medida que "liberaba" la Misa de la prohibición de hecho a la que estaba sometida)  y más "palos en la rueda" a medida que la irradiación de los efectos buenos de la Misa se hacían cada vez mayores. Los institutos "tradicionales" que la promueven o cuyos estatutos se lo permiten u obligan, presentando dificultades para establecerse en algunas diócesis o bien siendo exigidos a renunciar a ciertos principios doctrinales. 

En definitva, un experimento fallido, que lo aproximó -aunque ello no haya sido así en el "espíritu de la ley"- a un indulto más que a un derecho pleno.

Así las cosas, qué debemos pensar de las "restricciones" de "Traditionis custodes"? 1) Dejan de lado el experimento fallido y vuelven a exigir el "incienso" a los dioses: misa novus ordo como única "lex orandi", sometimiento a los principios conciliares que le dan sustento, decisión final de los Obispos ("Nerones" de turno la mayoría de ellos), reducción al estado de "catacumba" para los que persistan en su celebración...2) Ponen en una prueba de fuego a los “neo tradis”: o desobedecen el poder de la "Roma imperial" o pasarán a engrosar (si es que no lo han hecho ya) las filas de los apóstatas del "Falso profeta" conciliar.


Es esto una contradicción con nuestras posturas pasadas? En lo más mínimo: 1) el derecho a la Misa tradicional es absoluto, por ser "norma inmemorial" inderogable, por estar autorizada "a perpetuidad" en la Bula "Quo primum tempore" de San Pío V. Su prohibición de hecho, con "indultos" en abuso de poder, exigía su liberación completa; 2) un instituto que esté en "acuerdo canónico",  ante cualquier limitación a la Misa tradicional, tiene un claro "estado de necesidad" para desobedecer esa orden ilegítima y hacer el bien ("es lícito hacer el bien en sábado..?" Mc 3, 4).

martes, 16 de junio de 2020

Viganos

Esta entrada pretende ser una secuela de aquella otra en la que manifestábamos nuestra desconfianza en las pretensiones del ex Arzobispo Viganò en esa ocasión. De esta postura pública del ex Arzobispo a las más recientes ha habido una evolución  que lo aproxima a la postura de la Tradición verdadera pero que no obstante no deja de presentar algunas incógnitas que intentaremos despejar, de ahí el plural en el onomástico en el título. Todo lo cual hace inconveniente, nuevamente, la intención de los cismáticos del "Non serviam" para que la FSSPX se pronuncie apoyando al ex Arzobispo.

En el conciliarismo hay, si se puede afirmar, tres "vacas sagradas": el propio Concilio Vaticano II, el Novus Ordo Missae y la figura de Juan Pablo II (a la que algunos añaden -como algo inseparable- la de su fiel colaborador, el Cardenal Ratzinger, devenido en Benedicto XVI). Para que podamos decir que alguien es fiel a la Verdad y a la Tradición de la Iglesia debe haber superado las tres, y no sólo una o dos de ellas. 

Pues bien, el Viganò de la denuncia original no manifestaba una renuncia a ninguna de las tres "vacas sagradas", sólo una crítica a una de sus consecuencias (los abusos sexuales del clero) en la medida que, siguiendo a San Pablo, es dable ver en esas perversiones una previa defección en la Fe (aunque es justo distinguir, como lo hicimos, el pecado individual que no implica necesariamente esa defección, del pecado como institución, que supone también una desviación doctrinal instalada).

El Viganò del reciente texto deja de lado, de un plumazo, a la "vaca sagrada" del Concilio Vaticano II (en sus enunciados y en el pretenso diferente "espíritu", que en realidad vienen a constituir una misma cosa), a la "vaca sagrada" del Novus Ordo Missae ("El que tengamos una liturgia protestantizada y a veces incluso paganizada, se lo debemos a la revolucionaria acción de monseñor Annibale Bugnini y a las reformas postconciliares") y pensamos que también a la "vaca sagrada" de Juan Pablo II ("y creímos sinceramente que ver a Juan Pablo II rodeado por brujos sanadores, monjes budistas, imanes, rabíes, pastores protestantes y otros herejes era prueba de la capacidad de la Iglesia de convocar a todos los pueblos para pedir a Dios la paz, cuando el autorizado ejemplo de esta acción iniciaba una desviada sucesión de panteones más o menos oficiales, hasta el punto de ver a algunos obispos portar el sucio ídolo de la pachamama sobre sus hombros, escondido sacrílegamente con el pretexto de ser una representación de la sagrada maternidad") [ndr: notamos especialmente que el exArzobispo no le agrega el "San"]

Con respecto a Benedicto XVI, hay una suerte de disculpa hacia su figura: "Y si, hasta Benedicto XVI podíamos todavía pensar que el golpe de estado del Concilio Vaticano II (que el Cardenal Suenens llamó “el 1789 de la Iglesia”) estaba experimentando una desaceleración...", aunque la misma no está exenta de razones. El problema es que no visualiza que Benedicto XVI forma si se quiere  un tándem con Juan Pablo II, puesto de manifiesto en la constante evocación a la figura y a las acciones de este último por parte del primero (como queda claro en la reciente biografía que publicó Peter Seewald).

¿Cuál es entonces nuestra principal reserva para no cantar "victoria" con este "hijo pródigo" (tratando de que no se nos cuele la mala actitud del 'hermano mayor' de ese hijo pródigo)?: que  el texto no contiene una sóla mención a los únicos Obispos que se opusieron oficialmente a los desvaríos teóricos y prácticos que el menciona, los beneméritos Monseñores Lefebvre y Castro Mayer, omisión muy llamativa. Y en ello, mal que les pese a los del cisma del "Non serviam", es muy diferente a la valerosa actitud del Obispo filipino Monseñor Salvador Lazo.

Por último, no podemos dejar pasar la misiva que el exArzobispo Viganò enviara al presidente estadounidense Trump, país en el que ejerciera como Nuncio Apostólico. La misma nos parece más una expresión voluntarista que una meditada reflexión, puesto que dista de la explicación de San Agustín de las "dos Ciudades", por la cual mientras estamos en el tiempo no es posible saber con exactitud quiénes son los hijos reales y verdaderos de la "Ciudad de Dios" y quiénes de la "Ciudad terrena",  máxime tratándose del presidente de la principal potencia mundial, potencia que no se caracteriza precisamente por su humildad o por el "amor a la Verdad"...

jueves, 11 de junio de 2020

Ay Filemón



...te taparon la boca dos exponentes de los 'neo tradis' los cuales -ellos sí- han aprendido la lección y han sabido sacar las conclusiones adecuadas a la crisis que padece la Iglesia desde los años sesenta y se han aproximado -naturalmente- a las posiciones que fueron las de siempre en la Fraternidad San Pío X. Ya no hay margen para el error: "errare humanum est, perseverare diabolicum". Pero es lo que hace el "Padre Filemón" del blog de la mecha-que-se-apaga, como  hereje modernista que resultó ser.

Precisamente, la dicha herejía es ante todo un error filosófico, donde "el intelecto renuncia a su capacidad de saber y conocer las cosas en sí mismas. Se priva a sí mismo del trampolín de la realidad: ¿por qué sorprenderse, entonces, de que se reconozca incapaz de elevarse hasta el Origen de la realidad? Pero, al exiliarse de la realidad, el intelecto automáticamente se retrae hacia sí mismo" y  cuyas consecuencias son, entre otras: "el culto al “ego” en todos los niveles, un retorno al subjetivismo, destronando a Dios y colocando al hombre en su lugar y en el cual el dogma se encuentra en evolución perpetua".

"Fray Filemón" se niega a aceptar la realidad de los errores del Concilio Vaticano II, por caso el expuesto por Mons. Schneider de la "supuesta legitimidad del ejercicio de la libertad religiosa teorizada por el Concilio Vaticano II en contradicción con el testimonio de la Sagrada Escritura y con la voz de la Tradición, y en contradicción también con el Magisterio católico, que es el fiel guardián de ambas" como transcribe Mons. Viganò. 

Y todo ello para no reconocer, como sí lo hace Mons. Viganò,  el "vínculo causal entre los principios enunciados -o implícitos- del Concilio Vaticano II y su consiguiente efecto lógico en las desviaciones doctrinales, morales, litúrgicas y disciplinarias que han surgido y se están desarrollando progresivamente hasta el día de hoy".  Porque "Fray Filemón" lo que hace es construir un "altar a esos principios y cadalsos a sus consecuencias".

De allí que busque convencer a unos incautos de que la "FSSPX es herética"  o de que la misma no reconoce que el "ecumenismo es bueno a pesar de que venía de antes del Concilio Vaticano II" o de que "todo 'concilio ecuménico' es infalible"...porque para él la Tradición no es algo fijo e inmutable (que  el Magisterio solo puede explicitar) sino cambiante. 

El último bote de salvataje bajo el cual se parapetaba "Fray Filemón" era el de la "hermenéutica de la continuidad" que propulsó Benedicto XVI, la cual no es más que otra negación de la realidad (como ya vimos, una nota saliente del "modernismo") que consiste en hacerle decir al Concilio lo que éste no dijo. "Fray Filemón" pretende excusarse echando la culpa al "espíritu del Concilio" que es precisamente la estratagema que Mons. Viganò desmonta con claridad: "Este “espíritu del Concilio” es la patente de legitimidad que los innovadores oponen a sus críticos, sin darse cuenta de que ello es confesar, precisamente, un legado que confirma no sólo la naturaleza errada de las declaraciones presentes, sino también la matriz herética que supuestamente las justifica".

lunes, 25 de mayo de 2020

Los temas y los tiempos se acotan

Una de las ventajas del confinamiento ha sido el que algunos dieran rienda suelta a su pluma y de que podamos así conocer el secreto de sus corazones. Tal es el caso de Sacerdotes o seglares del llamado mundo 'neo tradi', que son 'tradicionalistas' (al menos en lo litúrgico) 'tardíos' (los une el 'único malo' del Papa Francisco) pero con claros 'resabios modernistas' (el tótem sigue siendo Juan Pablo II, aunque en algunos este conforma uno solo con Benedicto XVI).

En aquellos, si hubiera mediado buena fe, el papado de Francisco debería de haber oficiado como lección de la clarividencia y del buen proceder de la Fraternidad San Pío X, puesto que esta fue la primera -como institución de la Iglesia con a su frente un Obispo- en denunciar la existencia de errores en el Concilio Vaticano II y en la actuación de los Papas conciliares (porque lo de Asís no es solo un pecado también es herejía pública), desvelando así la "papolatría". Ello porque Francisco demostró que en un acto en apariencia magisterial  (e.g "Amoris laetitia") puede haber errores y que su actuación (e.g la adoración de la "pachamama") es prueba de lo segundo.

Citamos del blog de la mecha-que-se-apaga, el que acota las diferencias entre la FSSPX y Roma: "Hay un cúmulo de razones, pero ahora sólo señalo dos ámbitos fundamentales: 1) Diferencias dogmáticas: la FSSPX oficialmente no acepta el dogma de la infalibilidad del magisterio ordinario y universal, por ejemplo operando en el Concilio Vaticano II, lo cual la hace caer en una postura herética, sorprendentemente análoga en este aspecto a la de los protestantes y modernistas. 2) Diferencias políticas, que también están vinculadas a cuestiones doctrinales, porque los herederos de mons. Lefebvre continúan luchando unívocamente por la defensa y aplicación de la noción de un estado católico confesional, contra las enseñanzas del Concilio Vaticano II. Ahora bien, si tengo que señalar el punto neurálgico, el cruce de caminos, el frente de combate, en el que estos dos ámbitos de diferencias entre la Santa Sede y la FSSPX se ponen de manifiesto del modo más claro es el concepto de Libertad Religiosa."

En cuanto a la alegada primera razón: es una falsedad patente. Nos remitimos aquí a una entrada nuestra en el pasado que delimita expresamente lo que debe entenderse por "magisterio ordinario infalible" y que claramente deja afuera de él todas las novedades conciliares. Nótese  que además de carecer de sustento en la Verdad revelada, las tales novedades pudieron carecer de la nota de "universalidad"  por la misma oposición de la FSSPX a estas novedades y asimismo de la de "constancia" por su carácter novedoso con respecto a lo enseñado siempre por la Iglesia. 

En cuanto a la alegada segunda razón, vamos a recurrir al documento de la FSSPX "Hojitas de Fe" N° 312, el cual es de una claridad meridiana sobre los errores del tándem-tótem Juan Pablo II-Benedicto XVI al respecto de la confesionalidad del Estado y del concepto de "libertad religiosa".


Decimos también que los tiempos se acotan, esto resulta palmariamente de nuestra exégesis expresada en el Album del Apokalypsis, en el cual consignamos, en lo referente a las "siete Iglesias": 'Las "cartas a las Siete Iglesias" refieren a etapas de la Iglesia así como a los cristianos de cada una de ellas, si bien tanto las admoniciones como las alabanzas pueden dirigirse a los cristianos de  todas las épocas. Nos basamos en la exégesis del P. Castellani, excepto para las dos últimas Iglesias, en las que nos permitimos hacerle modificaciones'.

Ahora resulta que nos enteramos de un proyecto, a cargo -en la parte de asesoría espiritual- de unos "Sacerdotes" que se dicen de la "Tradición"  para exponer una interpretación del Apokalypsis en formato audiovisual, con esta expresión de motivos: "Nos limitamos a la interpretación del experto, aportando solamente aquellos aspectos de nuestra época que el Padre Castellani no puedo ver con sus propios ojos". Nos suena conocido...pero bienvenida sea la empresa, quedaremos a la espera de sus resultados para confrontarlos con los nuestros, aunque desde ya les advertimos que quizás no les dé el tiempo...porque sabemos que queda poco: "Si aquellos días no fueran acortadosnadie sería salvo, pero serán acortados por causa de los escogidos" (Mt 24, 23-24)

sábado, 16 de mayo de 2020

Cuando la mecha se apaga

A veces pecamos de ingenuos. Nos pasó cuando codo a codo defendíamos al bastión de la Tradición junto con otros bloggers en los comienzos de la era del papado de Benedicto XVI, pensando que todos ellos estaban en la misma sintonía, esto es, la de escapar tanto a la herejía como al cisma. Pronto caímos en la cuenta de que muchos "salieron de los nuestros pero no eran de los nuestros" (Juan 2, 19), habiendo sucumbido al celo amargo y desembocado en el cisma.

Nos sucede también de ver buena voluntad en los de la herejía modernista, cuando en realidad muchos de los que aparentan salir de ella -habiendo incluso dejado mucho lastre de lado- no terminan por desligar las amarras. Nos pasó hace poco con la lectura del blog "Linum Fumigans", cuyo autor se prodiga con frecuentes y largos artículos no carentes de interés y en los cuales quisimos percibir unas "ansias de verdad". Pues bien, parecería que no es el caso. El juanpablismo puede más. Y como el juanpablismo y la Tradición no son compatibles, es necesario justificarse.

Es lo que hace el autor del blog en su entrada reciente, en la cual, en forma sinuosa,  busca atacar al bastión de la Tradición. Veamos de disecar el artículo, colocando nuestra opinión entre paréntesis:

En la Iglesia actual hay muchos sonoros silencios; basta recordar los temas del pecado, de la degradación de la mujer, de la presencia profética de la Virgen María en la historia [este es silencio de las verdaderas apariciones pero aliento de las falsas y de los falsos mensajes] , etc. Pero no hay que pensar que estos silencios existen solamente en ámbitos progresistas (más o menos contagiados de modernismo) sino también en ámbitos tradicionales. Incluso existen sonoros silencios en sectores tan tradicionales que viven separados de lo que podríamos llamar la estructura oficial de la Iglesia, como la FSSPX [primera insidia, porque se vive 'separado de la estructura oficial' por culpa exclusiva de la oficialidad al no querer asumir sus errores doctrinales]. En este blog, en la entrada de ayer, hubo lectores que en sus comentarios deslizaron que en la FSSPX no suele hablarse del Apocalipsis, y ofrecieron sus explicaciones (no carentes de buenos argumentos) [en concreto se trató de uno, 'Don Benja', el cual cita una experiencia personal con un 'grupo de jóvenes'. Aquí conviene distinguir lo oficial de lo oficioso. Nosotros mismos, a título oficioso, en calidad de simples fieles, presentamos una exégesis del Apocalipsis que coincide con la del comentarista. Pero distinto es el caso de una Institución de la Iglesia que no fué fundada con ese fin, el de hacer una interpretación del Apocalipsis o de predicar el final de los tiempos como inminente, para lo cual además se debe contar con una cierta inspiración del Cielo]. Creo que otro sonoro silencio en la predicación del clero de la FSSPX es el ecumenismo [aquí pensamos que el blogger se refería a la herejía posconciliar -que fue siempre uno de los leit motiv de la oposición de la FSSPX a las autoridades conciliares- , pero no, el mismo se va a referir a una cierta realidad instalada, frente a la que nada se podría hacer...]. Un silencio que precisamente en ellos podría interpretarse de escandaloso, ya que por ejemplo la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos entró en la Iglesia Católica por primera vez precisamente con la bendición del papa san Pío X, nada menos! [compréndase bien: el 'silencio escandaloso' no es obviamente frente a la herejía conciliar en sí, sino el no querer admitir que la herejía, según la visión del blogger,  venía de antes del Concilio, con lo cual este es inocente...]

----------Es cierto que lo que suele llamarse "movimiento ecuménico" tiene raíz protestante: de hecho, fue iniciado en el siglo XX por un conjunto de confesiones protestantes, pero que gradualmente se fue repensando para encontrar el modo por el cual la Iglesia Católica pudiera también participar en el mismo movimiento. Por supuesto, la iniciativa ecuménica no sólo tuvo promotores desde el lado cismático, sino también desde el lado católico; y los impulsos de ambos lados hicieron que se diera un paso importante inicial, que produjo que el movimiento ecuménico llegara al conocimiento de todos los fieles católicos. Eso ocurrió precisamente con la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, bien recibida ya desde los tiempos del papa san Pío X
[ya ven por dónde van los tiros...]
----------Tradicionalmente, el octavario de oración ecuménica se celebra del 18 al 25 de enero. En ella, de forma solemne y conjunta, nos reunimos en el nombre de Jesucristo para pedir que las divisiones sean superadas y la unidad se convierta en una realidad plena y visible. Es decir, durante esta semana, los cristianos católicos, ortodoxos y protestantes de todas las denominaciones están invitados a rezar juntos por su unidad. Son días de súplica a la Santísima Trinidad pidiendo el pleno cumplimiento de las palabras del Señor en la Última Cena: "Padre Santo, guarda en tu nombre a aquellos que me has dado, para que sean uno como nosotros" (Jn 17,11). La oración de Cristo alcanza también a quienes nunca se han contado entre sus seguidores, pues dijo Jesús: "Tengo otras ovejas que no son de este redil, a ésas también es necesario que las traiga, y oirán mi voz y formarán un solo rebaño con un solo pastor" (Jn 10,16). Ahora bien: alguno de los lectores de este blog que asista a las Misas de la FSSPX ¿podría tener la amabilidad de responderme si alguna vez se celebró en su comunidad la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos? [a ver si procuramos seguir entendiendo: el blogger pretende decirnos que el ecumenismo es bueno, puesto que contaba con la bendición de San Pío X y que entonces la FSSPX, como fiel discípula, debería seguir -hoy- sus pasos. Nuestra explicación sigue en los párrafos siguientes]---------
            La práctica de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos fue introducida en 1907 por el padre Paul Wattson, líder episcopaliano (rama anglicana de los Estados Unidos) fundador de la Society of Atonement (Comunidad de los hermanos y hermanas de la Penitencia), quien finalmente se convirtió al catolicismo junto con los miembros de su comunidad. La iniciativa recibió la bendición del papa san Pío X y fue luego promovida por el papa Benedicto XV, quien terminó de instaurar el Octavario por la Unidad de los Cristianos en 1916, que fue cuando se escucharon aquellas sus famosas palabras: "la Iglesia no es latina ni griega ni eslava, sino católica: no hay diferencia entre sus hijos, ya sean griegos, latinos o eslavos, o de otro grupo nacional"  [la intención inicial de Paul Wattson era católica: la 'unidad' significaba el retorno de las diferentes confesiones a la Iglesia católica romana, de allí que eligiera como fechas para la octava, el 18 de enero, fiesta de la Cátedra de Pedro y el 25 de enero, fiesta de la conversión de San Pablo]
----------Ahora bien, a partir de la instauración hace más de un siglo de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, se fueron dando algunos avances, sobre todo a partir de las invitaciones surgidas de las confesiones protestantes a la Santa Sede para una mayor implicación con el movimiento ecuménico. Pero estas invitaciones, si bien fueron recibidas con cortesía por los Papas, lo que primó en ellos fue sin embargo la cautela, [precisamente, ese ecumenismo nunca supuso en los Papas pre conciliares, una renuncia a la Tradición, como queda claro en la Encíclica 'Mortalium animos' de Pío XI o en  'Mystici Corporis' de Pío XII o en 'Instrucción sobre el movimiento ecuménico' promulgado por el Santo Oficio en 1949 por la cual se consignaba que 'no se debe perseguir la unión por el método de una asimilación progresiva de las diversas profesiones de fe ni por medio de una adaptación del dogma católico a algún otro; que la única verdadera unión de las Iglesias no puede hacerse sino por el retorno (per reditum) de los hermanos separados a la verdadera Iglesia de Dios']hasta que en el Concilio Vaticano II se produce un salto adelante [perjudicial, negador del dogma católico], institucionalizándose el área de labor ecuménica dentro de la organización de la Curia Romana.
----------Llegado a este punto, a mediados del siglo pasado, la pregunta que se planteó fue: ¿cómo desarrollar la labor ecuménica?... Por supuesto, la pregunta ha tenido diversas respuestas, y no pretendo aquí hacer una reflexión teológica ni valorar las iniciativas asumidas. Mi única intención es presentar en breve síntesis los pasos que se fueron dando en lo que podríamos llamar el "ecumenismo práctico", hasta llegar a la realidad que, nos guste o no nos guste, es la que vivimos hoy [en qué quedamos: ¿a Ud. le gusta o no le gusta el ecumenismo pos conciliar y el  'ecumenismo práctico' que deriva de él?],
----------Un viejo método, que sin embargo fue rechazado hace cien años, era el de entender que más allá de las diferencias doctrinales entre católicos y cismáticos, se puede trabajar codo con codo en la praxis asistencial, o en lo que luego se llamó la "promoción humana". Pero esta metodología fue vista como el inicio de una pastoral de perfil relativista, heterodoxa, y por eso no logró prosperar durante el siglo pasado. Sin embargo, un hecho práctico determinó un cambio de rumbo sin que hubiera necesidad de proclamaciones oficiales.
----------El hecho práctico al que me refiero ha sido el fenómeno de la incorporación de dinámicas evangelistas (es decir, de sectores protestantes) en grupos oficialmente católicos, de obediencia papal. En la práctica, se ha ido dando un reconocimiento de la acción simultánea del Espíritu Santo tanto en la Iglesia Católica como en confesiones protestantes, o sea una acción "transversal", que podríamos decir que no está probada, pero que muchos importantes representantes eclesiales católicos tienen por cierta y verdadera; y como quiera que sea, es indudable que fueron surgiendo en muchas diócesis, con la tácita o a veces formal aprobación de los pastores, los movimientos con características y estructuras organizativas típicas de agrupaciones protestantes, como el liderazgo, el proselitismo, la tendencia bíblica exclusivista, y una espiritualidad de peso moral sacrificial unida a revivals pentecostalistas. Repito: no estoy haciendo aquí ninguna valoración dogmática del fenómeno, sólo constato el hecho práctico que se ha dado en la pastoral, frecuentemente a partir de simples encuentros ecuménicos, realizados en parroquias o comunidades a partir de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, instaurada en la Iglesia Católica hace más de cien años [no 'a partir de' sino 'en quiebre' a aquella intención original]
----------Esto es lo que suele llamarse "ecumenismo práctico". De esta manera, aunque las instituciones no se funden, lo que se funden son las iniciativas sobre grupos o masas laicales que se han querido renovadas por el Espíritu Santo, sobre todo después del Concilio Vaticano II. Con la nueva "tolerancia" pastoral, los obispos y párrocos aprueban esas iniciativas con tal de que aquellos de sus feligreses que participan en esas iniciativas comunes, se declaren leales a Roma. Al respecto, incluso fieles de la FSSPX participan en estas actividades comunes. De hecho, aquí en Mendoza, algunas de mis feligresas que participan en varios grupos pro-vida que trabajan activa y valientemente en la calle (o trabajaban, antes del coronavirus) me han dado noticias de que comparten esas tareas con fieles de la FSSPX; y yo debo suponer que esas mujeres de la FSSPX trabajan en esas iniciativas comunes con la anuencia del clero de la Fraternidad. [no nos consta que lo hagan en 'anuencia con', pero en todo caso lo que hay que verificar es si esa acción particular va en detrimento del dogma: una manifestación contra la despenalización del aborto en la que participen protestantes no es contra el dogma, 'rezar juntos', sí lo es]
----------¿Cuál es el resultado de este hecho práctico?... A mi entender, un resultado para nada agradable, y mucho me temo que alejado de lo que en realidad es la voluntad de Dios. De este modo, con esas iniciativas comunes, alentadas muchas veces por obispos y párrocos, se sientan las bases para que la misma Iglesia Católica hospede en su seno directrices diferenciadas, maneras totalmente diferentes de entender la Fe y la Vida de Fe, algunas maneras precisamente importadas del protestantismo. Hay Obispos e incluso Cardenales que asumen su formal vinculación a unos u otros movimientos, que son movimientos que frecuentemente aportan vocaciones, seminarios y fondos económicos. Se ve a todo esto como la entrada de "aire fresco" en la Iglesia, como aquel conocido "abrir las ventanas" de Juan XXIII que parecía exigir esta flexibilidad y tolerancia, el fin de la vigilancia extrema del rebaño, característica desde los tiempos de la Reforma y Contra-Reforma, y mucho más desde los frentes abiertos por el modernismo a finales del siglo XIX y principios del XX.  [estamos de acuerdo, pero no es culpa ni de Paul Wattson, ni de San Pío X, ni de Pío XI, ni de Pío XII, ni -institucionalmente- de la FSSPX]
----------Ese es, a la vista de todos en la actualidad, el resultado del ecumenismo práctico. Es inútil negarlo porque así, de hecho, ya se ha realizado en la práctica el ecumenismo de familia cristiana eclesial dentro de la Iglesia Católica, y eso sin formulaciones, ni aparatosas declaraciones. Podría considerarse al ecumenismo práctico la realización concreta y puntual de un aspecto del "diálogo" tan fomentado a partir del Concilio Vaticano II, aunque en los hechos, en la práctica, sin necesidad de diálogo teórico de teólogos. De este modo, un principio que fuera rechazado en la controversia sobre las relaciones cristiano-marxistas, se ha instalado sin embargo en la práctica: el principio de que lo importante es el trabajo codo a codo, a nivel de personas que quieren ayudar a los demás, como mis feligresas que trabajan junto con cristianas evangelistas y feligresas del Priorato de la FSSPX de Godoy Cruz, en las mismas organizaciones pro-vida por las calles y plazas de la ciudad de Mendoza. ¿Lo pueden ver los lectores tal como lo explico?... Vale decir, que ésta es toda la teología que hace falta, pero sin que se exijan diálogos entre expertos teólogos ni declaraciones formales relativistas: sea usted todo lo fundamental que quiera (como supongo que son esas feligresas de la FSSPX de las que me hablan mis amigas) pero ante todo colaboración en la misión universal del bien humano. Así de simple. Estos son los hechos.
----------Por supuesto, de la labor ecuménica al diálogo (o acción) interreligioso, hay solo un paso. El siguiente paso es el del "ecumenismo" (hablando de un modo general y estrictamente impropio) con todas las confesiones religiosas cualesquiera que sean. Esto se inició visiblemente con los encuentros de Asís, tan escandalosos para los llamados integristas, pero que lejos de ser sucesos aislados del que son responsables las cúpulas eclesiales, tienen por el contrario consecuencias que se integran cada vez más a la dinámica de la vida de las parroquias y comunidades, con la proliferación de oratorios comunes y la cesión de espacios internos para cualquier espiritualidad. Es decir, es el ecumenismo no ya en congresos sino en las iglesias, cediendo espacio no sólo a los "otros cristianos" sino a la "religión" sin más. [aquí el blogger quiere disculpar a sus amados 'Papas conciliares' en el 'quiebre' al que nos referimos más arriba]
----------Nos guste o no, esto es lo que hay y ya no se puede volver atrás. Creo que sueñan con una ilusión utópica los que anhelan una restauración católica a estas alturas de la historia. El ecumenismo siempre evoluciona radicalmente y no puede no hacerlo, pues con el paso del tiempo su esencial dinámica es borrar toda especificidad. ¿Esto es modernismo en estado puro, panteísmo inmanentista? Efectivamente. Pero una vez introducido ya no se le puede sacar. ¿Cómo hace el prior de la FSSPX para convencer a su feligresa que no debe trabajar con sus amigas evangelistas o mormonas en el grupo pro-vida en el que se afilió? ¿La convencerá diciéndole que sus amigas son ministras de Satanás?...[nuevamente, lo que el blogger pretende decirnos es que como esa 'mala práxis'  ya está instalada, hay que dejar hacer; 'laissez faire, laissez passer']
----------En definitiva: lo que hoy rige es la caridad para todos, con exclusión de los propios católicos no ecumenistas que sólo tienen una salida falsa: la formación de... otra iglesia, sin catolicidad, sin papado, sin unidad, dedicada un 80% a rabiar contra Roma, justo como les ha ocurrido a todos los separados (o a todos los semi-separados, como la FSSPX), y que, por lo tanto no es una buena salida, no es santa iniciativa [léase: unámonos todos los 'buenos católicos neocones' con ese ecumenismo ya instalado que al final no resultó tan malo y sobre todo, no nos juntemos con la FSSPX la que, pese a lo que diga el blogger, no es 'otra Iglesia' , es la parte sana de la Iglesia unida al Papa en todo lo que es legítimo, obra suscitada por Dios para defender a la única Iglesia frente a herejes y cismáticos]
----------Ya lo vengo diciendo y repitiendo en este blog: la alternativa no es la más feliz, pero ya no hay otra. Es la aceptación de la Pasión de la Iglesia, es aceptar que no hay otra salida más que la de seguir dentro de la Iglesia, sufrir dentro y dar testimonio dentro, bajo el mismo techo, en el mismo entorno, respirando el mismo aire que los espiritualistas de cualquier signo, hasta que Nuestro Señor Jesucristo vuelva y solucione el embrollo. [que la solución vaya a ser por intervención divina mediante el 'resplandor de la Venida de Cristo´como venimos sosteniendo desde esta casa, no quiere decir que debamos quedarnos de brazos cruzados o condescendiendo con errores sólo porque 'están allí instalados']

sábado, 29 de diciembre de 2018

Ecclesia Dei más que "afflicta"


Nos referimos, va de suyo, a la decisión del Papa Francisco de suprimir la Comisión pontificia creada por Juan Pablo II para debilitar a la FSSPX, recibiendo en su seno a los temerosos o escrupulosos o bien a los fariseos y arribistas. 

Recordemos que esta Comisión invoca en sus estatutos  un postulado modernista, el que se reconozca la "Tradición viva",  concepto opuesto al tradicional que ve en la Tradición la explicitación del Depósito de la Fe que no cambia y respecto del cual el Magisterio no debe innovar.

Pues bien, este postulado ha sido aceptado por todos aquellos grupos que se acogieron o se pusieron bajo el amparo de la dicha Comisión. Y aquí vemos entonces la necesidad absoluta de la desaparición de este engendro.

Las hipótesis sobre las motivaciones de la decisión son muchas, y se aproxima bastante la que expone el blogger "Wanderer" (aquí): puesto que la FSSPX se encuentra de facto reconocida como admite el autor Côme de Prévigny en el blog "Rorate Caeli" y que ya no es dable debilitar mas a las filas de la FSSPX, el rol perverso de la Comisión ya no tiene sentido.

A este respecto queremos dejar en claro una vez más que el marco canónico no nos interesa 'per se', lo importante  era la tranquilidad de las conciencias y esta está garantizada por el reconocimiento de la licitud del Sacramento de la Confesión en la FSSPX. Sí interesa lo del marco canónico en cuanto a que este no sea motivo de desobediencia injustificada a la Santa Sede y eventualmente (pero ya no hay tiempo) hubiera servido -dependiendo de la habilidad negociadora de la FSSPX- para obtener alguna Parroquia o Iglesia en que fuera oficiada la Misa de siempre.

Hablábamos de las motivaciones, y amén de la mencionada, pudiera estar aquélla que manifestamos en otra ocasión, respecto de las 'facciones' dentro del conciliarismo y puesto que los más enconados enemigos de Francisco nacen de los neocones-devenidos-en-tradis (no de los conservadores puros y duros como el Opus Dei) es que piensa deshacerse de ellos.

Otro punto a considerar es si la disolución de la Comisión "Ecclesia Dei"  implica o no la derogación de "Summorum pontificum". La pregunta cabe formulársela, puesto que los artículos 7, 8 y 11 remitían expresamente a ella, aunque se trataba de casos en los que al no poder satisfacerse el pedido de los fieles se derivaba el caso a la Comisión. 

Personalmente, no vamos a ocultar que valoramos como positiva toda situación que obligue a los fieles a posicionarse en aras del bien o del  mal "in radice", sea en la obediencia o no a la Santa Sede en lo que es legítimo, sea en la coherencia entre la liturgia y la Fe íntegra como en el presente caso.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Che Sarà...?

"Che Sarà? ...che sarà della mia vita chi lo sa? So far tutto o forse niente. Da domani si vedrà. Et Serà, serà cual che serà"    Así decía una de las estrofas de la canción de Jimmy Fontana y Franco Migliacci.

Pero ellas vienen a cuento por un cierto Cardenal "conservador" o mismo "neo tradi" , Robert Sarah, que ayer lo veíamos en Chartres pronunciando un bello sermón como puede apreciarse y leerse aquí




 Y que hoy lo vemos arrodillado frente a uno así y cantando loas a otro aquí:



¿En serio, Juan Pablo II, el "más grande hombre del siglo XX"? ¿Por encima de un San Pío X, de un San Pío de Pietrelcina? (por no nombrar sino Santos canonizados, porque hay otros que pueden esperar...)

Ahora esperamos que les quede claro el porqué de nuestra desconfianza hacia los conservadores y hacia ciertos neo tradis. Decíamos de su liberalismo, modernismo y fariseísmo y las fotos y dichos lo comprueban: sermón y Misa tradicionales seguido de veneración a quién desvirtuó la Misa tradicional  y loas a quién, entre otras cosas, "excomulgó" a la Tradición. 

Se ha comentado estos días que las canonizaciones sólo garantizan que la persona está en el Cielo (y sobre ello, estamos de acuerdo en que nadie puede prejuzgar), pero el objeto formal de la canonización es la práctica de las virtudes en grado heroico y la misma cantidad (reciente) de las "canonizaciones" está indicando, precisamente, una baja en la calidad requerida para la misma (la "heroicidad"). A lo que se suman los otros argumentos que expusimos en nuestro post anterior, de siempre y coyunturales.

Entonces, la premura en el  arrodillarse del purpurado habla de una perversión anterior en la Fe del mismo (descontamos en su caso la mera ignorancia) que lo predispone a ello a modo de falsa obediencia. Claro que esta postura es más fácil que la de tener que revisar todos los aspectos que conlleva una canonización, y lo mismo el intentar explicar cómo una ley litúrgica puede resultar perjudicial a las almas o una doctrina falsa colarse por el Magisterio, pero a ello conduce o debería conducir el "amor de la Verdad".